viernes, diciembre 28, 2007

Resumen Argentina y Chile

Vuelo Alitalia Barcelona-Roma-Buenos Aires (BCN-FCO-EZE). 18-XI-07 18.50 - 7.50

Vuelo Aerolíneas Argentinas Buenos Aires - Bariloche (AEP-BRC). 19-XI-07 : 7.25 - 9.45

Bus Mar y Valle: Bariloche - Puerto Madryn. 22-XI-07: 18.00 - 7.00

Bus Don Otto - Transportadora Patagónica: Puerto Madryn - Rio Gallegos. 26-XI-07: 11.00 - 6.30

Bus TAQSA: Rio Gallegos - El Calafate: 27-XI-07: 10.00 - 15.00

Bus Turismo Zaahj: El Calafate - Puerto Natales: 30-XI-07: 08.00 - 13.00

Bus Pacheco - El Pingüino: Puerto Natales - Rio Gallegos: 2-XII-07: 11.00 - 16.30

Avión Aerolíneas Argentinas Rio Gallegos - Ushuaia (RGL-USH): 2-XII-07: 6.49 - 7.30

Avión Aerolíneas Argentinas: Ushuaia -Buenos Aires (USH-AEP): 5-XII-07: 5.11 - 8.30

Avión Alitalia Buenos Aires - Roma - Milán - Barcelona (EZE - FCO - MXP - BCN):8-XII-07: 20.45 - 23.30

Alojamiento:

Buenos Aires - Microcento: V&H Hostel

San Carlos de Bariloche: 1004 Hostel

Puerto Madryn: Hi Patagonia

El Calafate: International Hostel El Glaciar Libertador

Puerto Natales: Hostal Paulette

Ushuaia: International Hostel Los Cormoranes

Ushuaia Centro: Hostal Pueblo Viejo

Buenos Aires Palermo: International Hostel Palermo Tango

Buenos Aires Palermo: International Hostel Palermo Suites

jueves, diciembre 20, 2007

ARG21: Bs As / Roma / Milán / Barcelona

08-XII-07

Ya era el último dia en Buenos Aires, y tambien en Argentina. Recogí de nuevo la maleta, ya la última vez, pensé con pena, y las dejamos en el típico cuarto que tienen los hoteles. Luego marché de nuevo a la Avenida Santa Fe para hacer las últimas compras, aunque sin éxito, por lo que paseé por el Jardín Botánico. A la vuelta, llamadas de Alitalia.
El avión con destino a Roma debía salir a las 3.30 de la tarde, pero se retrasó 6 horas más. De este modo, no podíamos tomar la conexión de Roma a Barcelona, y nos tocaba pasar por Milán.
Con la mala hostia, volvimos de nuevo a la calle Gorriti, y calmámos los nervios con un cocktail. Luego, comida en un restaurante oriental, y ya cansados, matámos el tiempo en la sala de televisión del hostal.
Finalmente tomámos un taxi para Ezeiza. En el mostrador de Alitalia, 2 de nosotros íban directos de Roma a Barcelona, y los otros dos nos tocaba por Milán. Despues de mucho insistir, fue imposible cambiar el vuelo, así que tras hacer cola para el chek in, una nueva cola para sellarnos los duty free, otra para pagar las tasas de salida de Ezeiza, una nueva cola para pasar los controles de seguridad, y de nuevo cola para salir del país, y luego, encontrar la oficina donde devolvían el duty free.
Esperámos el avión gastando los últimos pesos, y luego, un largo viaje hasta Roma, que continuaría via Milán hasta Barcelona.

ARG20 Buenos Aires - Recoleta - La Boca

7-XII-07


Marchamos hasta la Avenida Santa Fe, donde tomámos el colectivo que nos llevaría por la Avenida de las Heras hasta el barrio de la Recoleta. Penetramos en el cementerio del mismo nombre, y entre mausoleos y panteones familiares, recorridos por un abanico de turistas y algunos bonaerenses con flores, encontramos la tumba de Evita Perón. No se encontraba en ningun mausoleo, al contrario, pasaría desapercibida entre la multitud de tumbas, en un callejón estrecho, contrario a lo que espera ver el visitante.



Despues visitamos el mercado de artesanía, donde se puede comprar mates de madera con dibujos precolombinos, belenes de Salta, y un largo etcétera. Finalmente penetré en la Basílica del Pilar, dedicada a esta virgen aragonesa porque la persona que pagó la construcción de la iglesia era de Zaragoza.




Tomámos un nuevo colectivo que nos llevó hasta La Boca. Cruzámos prácticamente todo Buenos Aires, e incluso vimos la parte delantera de la Casa Rosada (la fachada que da a la plaza de Mayo realmente es la parte trasera). Al final el bus nos dejó a 3 cuadras de almirante Brown. Llegámos a esta avenida, y continuámos por ella hasta llegar al riachuelo, desde donde continuamos paralelos por Pedro de Mendoza hasta "El caminito". En esta calle de la Boca, se instalaron los emigrantes genoveses, y pintaron las fachadas con un colorido atrayente. Sin embargo, este barrio se habia convertido en un parque de atracciones, donde las casas de las personas se habian convertido en tiendas de souvenirs. Y el shock era mas importante, tras haber visto el resto del barrio, por Almirante Brown.



La vuelta fue en taxi, de nuevo hasta Palermo. La cena, en Cañitas, un barrio que recuerda a Sarrià.




ARG19 Buenos Aires - Palermo

6-XII-07

Tras desayunar hicimos el check out y tras andar una cuadra hasta la calle Charcas, descendimos hasta llegar al International Hostel Palemo Suites donde realizamos el Check in. Se trataba de una antigua casa que parecía un palacio: elegante, con grandes salones, y tranquila.


Entonces marchamos "simplemente" a pasear por las calles de Palermo, acompañados por un sol caluroso: la temperatura respecto a Ushuaia, había cambiado drásticamente. Marchamos tranquilos por la calle Jose Luis Borges, hasta que encontramos una terraza. Luego marchamos hastrta la plaza del Viejo Palermo, donde, tumbados en el cesped, realizámos un picknick. Volvimos por calles con nombres como Armenia, Gurruchaga, Guatemala, Nicaragua ... de vuelta al hostal.

Y por la tarde, aproveché para realizar unas compras por la vecina Avenida Santa Fé, que parecia eterna. Pasé la plaza de Italia, el jardín botánico, Subte Ortiz, Bulnes, Aguëro ... y la calle no tenía fin, envuelta en el constante ir y venir de gente bajo aquel sol previo al verano austral.


A las 8 cruzamos las vias del tren que divide el barrio de Palermo, y nos integramos en Palermo Soho y Palermo Hollywood: en la calle Gorriti, tomamos un cocktail, y luego, en esa misma calle, con Fitz Roy, comímos en un restaurante japonés, desde cuyas ventanas se podía observar el tráfico constante de coches y personas, y la vida nocturna bonaerense, en aquel barrio de casas bajas donde aun podía verse a los vecinos paseando bajo la noche porteña.

miércoles, diciembre 19, 2007

ARG18 Ushuaia / Buenos Aires

5-XII-07

Comenzó el dia nublado, y con miedo, marchamos de nuevo a la plaza cívica para ver si hoy salía nuestro velero. Tuvímos suerte, y finalmente embarcamos en el "if..." junto a una pareja de brasileños, 2 alemanes y 2 austriacos: 10 en total mas 2 de tripulación. Nos tuvímos que poner los impermeables, porque estaba lloviendo, pero pese al goteo incesante y el viento, ese tranquilo y hermoso paisaje merecía el sufrimiento.
Nos adentramos en la bahía Beagle y la primera parada es frente a una isla repleta de cormoranes y lobos marinos. El velero apaga los motores, y podemos observar los harenes del macho cuya melena le vale el nombre de león marino, rodeado por un grupo de hembras y crías. También se puede ver zambullirse algún elemento, y por supuesto los cormoranes, y alguna gaviota que está de visita.




La siguiente parada es la isla H, llamada así porque tiene esta forma, y cuando sube la marea, se convierte en dos islotes. Se trata de una reserva natural, y el paseo no tiene desperdicio. Se puede ver una conchera yámana repleta de restos de su comida (conchas de moluscos), y una pareja de gansos o queuqén, con sus seis pollitos. Tras pasar junto a un faro bastante "de andar por casa", llegámos a una nueva colonia de cormoranes, en el acantilados. Al frente se podía observar la Isla Navarino (Chile), ya el último "fin del mundo". A la vuelta, nos esperaba en el velero un café calentito, y como no, un alfajor.

Y volvimos de nuevo al puerto de Ushuaia, en ese mediodia sin sol, pero también sin lluvia, con un viento incesante, pero benévolo, comparado con el que habíamos tenido por la mañana.

Las últimas horas en la Patagonia, eran de tristeza. Esa noche dormiríamos en Buenos Aires, de nuevo en la ciudad. Se terminaba ese frío y viento que ya comenzaban a formar parte de mi. Paseé por el paseo marítimo, tomé un bocadillo en la Plaza Islas Malvinas, y finalmente volví al hotel. Allí tomámos un taxi que nos llevó al aeropuerto. Obviamente el avión de Aerolíneas Argentinas volvió a salir con retraso, y en tres horas y media llegámos al Aeroparque de Buenos Aires. Un taxi nos llevó al International Hostel Tango Back-Packers, en el barrio de Palermo(Thames-Paraguay), donde nos alojamos en una habitación que parecía una pecera, y para mas INRI, el ruido del bar de debajo era insoportable, por lo que decidímos cambiar de hostel al dia siguiente.

ARG17 Parque Nac. Tierra del Fuego

4-XII-07

Aquella mañana la furgoneta pasó a recogernos a primera hora. En una parada más subió un chico de Madrid que llevaba 4 meses por Sudamérica, y en la segunda, un matrimonio de ingleses, de Newcastle. Abandonámos Ushuaia y penetramos en el Parque Nacional Tierra de Fuego, donde descendimos a la orilla de Bahía ensenada. Luego nos adentramos con Rodrigo en el bosque de lengas y coihues de Magallanes (o guinndos). Entre el sotobosque, descrubrímos el calafate, la chaura, de frutos rojo violáceos, y el michay, de flores anaranjadas. Todo ello bajo un manto de nubes que impedía salir el sol, y pequeñas gotas que caían de vez en cuando. Incluso pudimos ver los restos de una antigua tienda yámana. Finalmente, tras pasar la Bahía Lapataia, llegámos a la confitería junto al lago argentino, y en una de las mesas cubiertas, nos esperaba la rica carne argentina.

Tras la comida, el vino, los alfajores ... la verdad es que apetecía una siesta, pero tocaba el canotaje. Así que de dos en dos, salímos guiados por Walter desde el lago Roca, con destino a la Bahía Lapataia. Al principio costaba, y el agua nos llevaba donde quería, incluso hacia las corrientes del riachuelo que unía lago y bahía. Luego, cuando ya empezámos a controlar, empezó a llover sin cesar, y el viento soplába con fuerza. Finalmente, las 4 canóas llegaron a puerto, y allí, frente al final de la carretera panamericana, que empieza en Alaska, pudimos entrar en calor para volver de nuevo a Ushuaia. Despues de ducharnos en el hotel, por fin salió el sol.


martes, diciembre 18, 2007

ARG16 Ushuaia

3-XII-07

Aquella noche la luz me despertó a las 3 y pico de la mañana. Vi un sol rojo que salía sobre los tejados de Ushuaia. Sentí perfectamente el sentirme en la ciudad más austral del mundo. Pero de nuevo, tras ver la hermosura de el rojizo sol austral, radiante en su salida matutina, volví a dormir, aunque me costó mantener el sueño con tanta luz.
Aquella mañana hicimos un cambio de hostel, con rumbo al Hostal Pueblo Viejo, bastante más chulo que el anterior, pero con una ventana "sin vistas". Descendimos por las calles de Ushuaia, y al llegar a Gobernador Deloqui, girámos hacia la izquierda. Tras hacer el check in, marchamos a la plaza Cívica, entre la bahía y la calle Maipú. Allí, en la compañía "Tres Marías" reservámos un paseo en el velero "IF ..." por la Bahía Beagle para esta tarde a las 15.30.
Luego subimos de nuevo la ciudad, para reservar una excursión al parque nacional Tierra del Fuego, con trecking y canoa incluído, y finalmente descendimos a comer en una confitería (que aquí sirven también salado) en la Avenida San Martín.

A las 15.30 estábamos de nuevo en la plaza cívica, pero el viento impedía salir al velero, así que nos lo cambiaron para el miércoles por la mañana, nuestro último dia.
Nos quedó la tarde sin nada que hacer, y mientras unos fueron a ver el Glaciar Martial con la telesilla, y otra se fue directamente a dormir, yo decidí que ya había visto muchos glaciares, y me marché a ver "El Museo del Fin del Mundo", donde se narra la historia de la ciudad y la isla, desde los primeros pobladores yámanas y shelk'nam, al la historia del presidio, los naufragios, los primeros aventureros, y por supuesto la caja fuerte del banco que había allí antes de crear el museo. A las 5 entró un guía, y con un grupo de señoras bonaerenses, comenzó la visita guiada, que completó la que yo había hecho en solitario. Más divertida, la verdad, y siempre se aprende algo nuevo que no está en las notas.




A las 6 de la tarde habíamos quedado todos en la puerta del Museo Yámana, y allí pudimos ver las maquetas de su forma de vida. Muy interesantes, francamente. Se podía ver desde la caza, la navegación y pesca, e incluso sus casas, mientras se narraba en los textos adjuntos su forma de vida nómada.


La cena fue en "La Fragua fuegüina", donde volvimos a probar los mariscos de aquella zona, incluída la centolla.

ARG15 Pto. Natales / Rio Gallegos / Ushuaia

2-XII-07


Salimos de Puerto Natales a las 11.00 de la mañana. Poco tiempo despues nos despedíamos de Chile en la Avanzada Casas Viejas. De nuevo otra vez en Argentina, tuvimos que abrir las maletas. La próxima parada fue en Rio Turbio, donde aproveché para buscar una tienda donde comprar una botella de agua y una bolsa de papas. Llegué a tiempo, el bus no había marchado. La llegada a Rio Gallegos fue un poco antes de las 5 de la tarde, pero al llegar, la compañía de autobuses donde habíamos reservado el bus para Ushuaia estaba cerrada, y no abriría, ya que excepcionalmente ese domingo había habierto durante media hora a las 3 de la tarde y no a las 5 como nos había dicho por teléfono. La otra compañía que iba a Ushuaia, no tenía plazas libres hasta el martes. Nos veíamos prisioneros en Rio Gallegos, pero en la oficina de turismo nos indicaron que a las 7 salía un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a Ushuaia. Nos llamaron por teléfono, y realizaron la reserva. Cogímos un taxi rápidamente con dirección al aeropuerto. Pagámos los 80 euros que nos costó, y ya con el pasaje en mano, respirámos tranquilos.

Faltaba buscar alojamiento para esa noche en Ushuaia. El hostal que habíamos reservado para el lunes no tenía habitaciones libres, así que finalmente encontramos camas libres en el International Hostel "Los Cormoranes"
Subímos al avión que en 45 minutos nos llevaría a Ushuaia. Desaparecía ya el sueño de cruzar el estrecho de Magallanes en barco, pero bueno, 45 minutos respecto a 12 horas, no estaba nada mal, y ganábamos un dia más en Ushuaia.
Nos recogieron en coche, y nos llevaron al hostal, en lo alto de la ciudad, junto a las montañas nevadas. La primera impresión de Ushuaia fue preciosa, la ciudad encajada entre el azul de la bahía y la silueta de las montañas.

ARG14: Torres del Paine

1-XII-07
Ada pasó a recogernos con una furgoneta cargado de japoneses y una pareja de belgas, austriacos o algo así, nunca lo sabré. Tras un paseo por el litoral de puerto Natales, donde vimos el muelle con los cormoranes, pusimos marcha hacia el Parque Nacional Torres del Paine.
Por el camino pudimos ver guanacos (primos de las llamas) a doquier, que parecía crecían como champiñones. Tambíen vimos ñandús (parecidas a las avestruces), e incluso un cóndor volando sobre el cielo azul.

Entramos por el Lago sarmiento, y observamos despues un flamenco solitario volando sobre la laguna amarga. Al fondo, las Torres del Paine. Continuamos hacia el salto de agua del rio paine, con la silueta de los Cuernos del Paine, que nos acompañarían en todo el viaje.

Posteriormente pasamos el rio Grey por un largo puente colgante de tablas de madera, que nos llevó a una playa gris solitaria junto al lago Grey. En el lago navegaban grandes icebergs, y al fondo de este lago turquesa se podía ver el glaciar Grey. Caminámos por la playa de piedra gris, hasta llegar a un montículo, que ascendimos y recorrímos para observar la mejor vista del glaciar. A la vuelta, Ada nos indicó que realmente esa montaña era una isla y que en verano, con el deshielo, la playa de piedra gris se cubría de agua. A la salida del parque, una pareja de cauquenes, también llamados ganso de Magallanes, el macho blanco y la hembra color café, se despidió de nosotros.

Continuámos hacia la cueva del milodón, un animal prehistórico que se extinguió hace 10.000 años, parecido a un oso. Lo más impresionante la cueva, enorme, creada por el deshielo de un glaciar, donde vivieron los primeros humanos.
De vuelta a Puerto Natales, marchamos a comer centollo y ostiones al restaurante "El Marítimo" frente al seno última esperanza. Desde la ventana, el viento casi se dibujaba tras los cristales. Al salir, ese viento golpeó nuestros rostros en el corto camino hasta la plaza de armas, donde volvimos a "El living" para probar el Pisco Blue.

ARG13: Puerto Natales

30-XI-07

Como haciendo una carrera, salímos del hostal con dirección a la estación de micros, a paso rápido por la avenida Libertador San Martín, y luego las dichosas escaleras que llevan a la estación. Pero bueno, llegámos a tiempo, y salímos a las 8.00. Luego, llegamos al puesto fronterizo de Rio Guillermo. Nos sellan los pasaportes en Argentina, y luego en unos kilómetros de tierra de nadie nos comemos la última fruta. Entramos en chile, donde nos vuelven a sellar el pasaporte, y nos registran las maletas. Finalmente, a la 1 y pico de la tarde, llegamos a Puerto Natales, y el bus nos deja en la calle, frente a la iglesia, al lado de la plaza de Armas.

Vamos a reservar el billete de autobús para ir a Ushuaia el domingo con Autobuses Pacheco, pero no tenemos pesos chilenos, así que decidimos sacar, y volver más tarde. Marchamos hacia turismo, y nos explican el parque nacional de las "Torres del Paine" y nos recomiendan el "Hostal Paulette". Nos hospedamos, sacamos pesos chilenos, y cuando queríamos comprar los billetes a Ushuaia, no era posible hasta el martes, ni siquiera via Punta Arenas. Al final llamámos por teléfono a Rio Gallegos, y nos informan que salen diariamente micros desde allí. El domingo afortunadamente (sólo sale martes y domingos) Buses Fernández realiza el trayecto a Rio Gallegos, así que hacemos una reserva "de palabra" a confirmar el domingo cuando lleguemos a Rio Gallegos. Nos tocará pasar la noche del domingo allí, pero es la única opcíon. El miercoles tenemos un vuelo de Aerolíneas que nos llevará de Ushuaia a Buenos Aires. Nos recorrimos toda la calle principal visitando todos los garajes de autobuses, y en el locutorio casi nos hicieron socios Vip.


Una vez solucionado el tema, marchamos hacia "El Living", un restaurante situado en la plaza de Armas, regentado por una inglesa. Desde sus ventanas, parece que el mundo se acaba, difuminado tras los árboles que pueblan la plaza que moldea a su antojo el viento.

ARG12 - Lago Argentino

29-XI-07

En todos los viajes "por tu cuenta" hay un momento o dia en que no puedes escapar del turismo de masas. Y en este decimo segúndo dia por tierras argentinas, nos tocó. De momento, nos recogió en el hostel, no una furgoneta, sino un autobús. Despues de llamarnos para recogernos a las 7.00 y no a las 7.30 como habíamos quedado inicialmente, el señor autobusero se pasó casi a las 8.00. Y en un autobús petao de gente. Nos llevó hasta Punta Bandera, y allí nos subimos a un catamarán, el Quo Vadis, que mas que un barco parecía el avión de Alitalia: ¡3 filas de 4 asientos por fila! Ya pueden imaginar. Y todo lleno de pantallas, donde ya empezaban a ofrecer fotos y cds interactivos. Por si fuera poco, no era seguro que llegásemos a ver el glaciar Upsala, ya que aunque el dia anterior había sido posible verlo, los dos dias anteriores los icebergs habían impedido el paso de la embarcación. Todo dependía del viento... Y viento había, y mucho.
Desde la parte alta del barco, al entrar en el brazo norte, el sól desapareció, y mientras el viento que soplaba con intensidad, pensé en volver para dentro, pero allí parecía que estabas en un bar con 300 personas más, viendo los glaciares por la tele, por lo que decidí quedarme fuera ante viento y marea. Eso sí, cuando se veía un témpano grande o un glaciar, las 300 personas salían al unísono hacia las barandillas exteriores, dispuestos a lanzar miles de fotos al estilo japonés.
Los témpanos eran majestuosos, enormes; algunos te hacían sentir que navegabas en un barco de juguete. Sus colores iban desde el blanco hasta el añil, jugando con formas y huecos. Finalmente los témpanos nos permitieron navegar por el Brazo Uppsala, y al final, llegamos al Gran Glaciar Uppsala, el mayor del lago.

Despues marchamos hacia el embarcadero, donde nos desembacaron a los 300 del barco (y a los del barco gemelo) en una pasarela que parecían las ramblas de donde no podíamos salir, hacia el Lago Onelli, donde comímos con la vista del Glaciar Agassiz y sus témpanos que fluían por el lago, envuelto por la vegetación de lengas.

Volvimos de nuevo al lago, y marchamos al Canal Spegazzini, donde obviamente, vimos el Glaciar del mismo nombre: Spegazzini. Y de allí vuelta a Punta Bandera (Puerto Bahia Tranquila) donde el autobús nos llevó a El Calafate. Marchamos hacia la estación de micros, para comprar el billete hacia Puerto Natales, y ya sin retorno hacia el viaje a Chile, nos dispusimos a cenar tranquilamente en "Viva la pepa". Antes de ir a dormir, compramos provisiones en "La Anónima", y entre los estantes de lácteos y fruta, nos encontramos casualmente con Rodrigo, de Puerto Madryn. ¡Una grata sorpresa!

ARG11 Glaciar Perito Moreno



28-XI-07

Aquella mañana nos recogió una furgoneta a las 7 de la mañana en el hostel. Tras hacer la ruta mariana de recoger por todos los hoteles de El Calafate a los demás participantes en la excursión, por fin nos adentramos en el Parque Nacional Los Glaciares. Ahora pagámos 30 pesos (en Bariloche eran 20), y nos dejaron en una pasarela que conducía al Glaciar Perito Moreno. Explicarlo con palabras es dificil. Aquí la frase de "una imagen vale más ....", es totalmente cierta. Y además, disfrutabas en el silencio, ante aquella enorme masa de hielo cuyo color iba desde el blanco al azul cobalto, pasando por una eterna gama de azules. Desde la pasarela, el silencio se vió roto por un crujido, y al mirar hacia el origen del sonido, se vió como caía uno de los témpanos del glaciar, como torre medieval desmoronándose en el turquesa agua del lago, para formar un iceberg navegante que produjo una onda expansiva e incluso olas.




Posteriormente tomámos un catamarán que nos llevó por el Lago Argentino, penetrando por el canal de los Témpanos. El agua del lago argentino reluce en un azul turquesa producido por el roce de los icebergs con el fondo del lago. Cuando se une el canal de los témpanos, con el brazo Rico, bordeándo la península de Magallanes, se puede observar como el glaciar Perito Moreno continúa creciendo, intentando cerrar el paso entre ambos canales, y tocando la península. Una vez cada muchos años, cuando el glaciar alcanza la península, el Brazo rico aumenta su nivel de agua, ya que no puede desembocar en el canal de los témpanos. Entonces, la fuerza del agua rompe por debajo el glaciar creando un túnel, y posteriormente se rompe la parte superior, y de nuevo, se repite la misma historia, ya que el Périto Moreno es un glaciar en crecimiento.



El barco nos dejó a la izquierda del glaciar, en un pequeño embarcadero junto a una casa de madera. Tras un pequeño paseo por la playa, nos pusimos los los crampones y comenzamos a hacer trecking por encima del glaciar. Nuevamente, no hay palabras. Un blanco imaculado, montañas de hielo, valles de hielo, crestas ... en ambiente gélido. Finalmente, un whisky escoces con hielo del glaciar, y como no, un alfajor.


Por la noche, cena tranquila en el restaurante del hostal Glaciar los Pioneros, con la conversación de Alejandro, un aventurero por África y Latinoamérica.

lunes, diciembre 17, 2007

ARG10 - Rio Gallegos / El Calafate

27-XI-07

Llegámos a las 6.30 a la ciudad de Rio Gallegos, capital de la província de Santa Cruz. Rápidamente comprámos el billete para El Calafate. Saldría a las 10.00. Con las mochilas, no podíamos salir de la estación. Además, el centro estaba lejos, y no había mucho que ver, así que decidimos desayunar un café con leche y una media luna. Finalmente partió el micro. A las 3 de la tarde llegámos a El Calafate, y antes de que me diera cuenta estaba en una furgoneta de International Hostel que nos llevaba al Hostal El Glaciar Libertador. Tras abrir las puertas de la habitación... pues no estaba mal la verdad.

Tras hacer las compras en el supermercado "La Anónima", fuimos a buscar las excursiones de los dos dias que nos quedaríamos en aquel pueblo un tanto artificial.

El Calafate es un pueblo totalmente turístico, creado por y para el turismo. Por sus calle principal se pueden ver muchos europeos paseando, sobre todo españoles, y la edad media supera los 50 años si no fuera por las parejas de novios que aterrizan por allí tras visitar las cataratas del Iguazú. Sin embargo, tiene al lado los glaciares, y eso es lo que merece la pena de verdad. Además, los precios son carísimos. Turismo europeo, precios europeos :)

Tras tomar una cerveza en el "Viva la pepa", nos preparámos para el dia siguiente ...

ARG9 - Pto. Madryn / Comodoro / Rio Gallegos

26-XI-07

Como finalmente vimos las ballenas el dia anterior, nuestro último dia en Puerto Madryn no tuvimos que madrugar para volver a Puerta Pirámides e intentar ver las ballenas, así que dormímos un poco más de lo habitual antes de tomar el micro a las 11.00 en la estación de autobuses. Debido al problema con la lavandería, que todavía no nos había entregado la ropa limpia, Rodri tuvo que llevarnos en coche a la estación. A punto estaba de salir el micro, pero finalmente subímos a él a la hora en punto. Tras una pequeña parada de 15 minutos en Trelew, volvímos a subir. Yo iba sentado con un militar argentino, que la verdad, dio una buena conversación hasta Comodoro Rivadavia, su destino. Yo conocí un poco más de Argentina, y el conoció un poco más de España, y conocimos del mundo. Una de estas buenas conversaciones con un desconocido que tienes en un autobús o un tren, y que te enseña.

En Comodoro Rivadavia tuvimos una hora libre. Por suerte el centro estaba junto a la estación, pero no era muy bonito. Comodoro, como se le llama acortándole el nombre, es una ciudad que vive del petróleo, y hay mucho dinero, pero no se ve precisamente en el centro urbano. La catedral, no era muy bonita que digamos, aunque la vida de sus calles tenía cierto encanto, y eso sí, muchas tiendas donde gastar el dinero. Tomé un licuado de ananá (es decir, un batido de piña). Aprovecho para decir las frutas argentinas: frutilla es la fresa, durazno es el melocotón, damasco los albaricoques ... También compramos fruta para el camino, y estiramos las piernas por las calles repletas de gente.


De nuevo en el bus, hicimos una última parada en Caleta Olivia, donde no pudimos bajar, y ya la noche y el sueño nos cubrió con su manto en ese atardecer sobre la estepa patagónica.

ARG8 - Península Valdés

23-XI-07
Aquella mañana partimos en el coche alquilado hacia la península Valdés. Al llegar a Puerto Pirámides vimos que ninguna de las compañías de avistajej de ballenas partía de momento. Debido al fuerte viento, no nos podían asegurar que partieran los barcos, pero nos indicaron que volvíesemos mas tarde.


Subímos de nuevo hasta el coche, y por una pista de ripio (grava) que no se podía circular a más de 60 km/h, y con mucho cuidado, bajo riesgo de volcar el coche. En Punta norte vimos un armadillo amaestrado (parecía un perro, hasta se pingaba) y luego la lobería al completo. Con cambio de chófer nos dirigímos por la carretera paralela al mar, junto a caleta Valdés, hacia la pingüinera, donde desde la valla se podían ver los pingüínos de Magallanes. La verdad es que despues de haber caminado entre ellos en Punta Tomba, y prácticamente haber tomado el té con ellos, ahora verlos desde la valla no impresionaba mucho. Tomamos de nuevo la pista de ripio que transcurre por el centro de la península que se hacia eterna por su paisaje invariable, sólo roto por alguna manada de guanacos, un armadillo suicida, y las ovejas que pastan; pero al llegar a Puerto Pirámides, el viento seguía soplando.

Nos dirigímos a comer a una lobería próxima, y desde allí vimos la primera ballena. De pronto miramos hacia el puerto, y vimos que empezaban a partir los barcos. El viento habia amainado. Eran las 5 de la tarde, y fuimos corriendo hacia Puerto Pirámide. Y sí, esta vez pudimos zarpar en un catamarán no muy lleno, ya que la mayoría de los autobuses y furgonetas se habían ido a las 4 de la tarde. Navegámos por el Golfo Nuevo, y de paso me enteré de porqué el nombre de Pirámides. No llegaron aquí los faraones, of course. Solamente que al llegar desde el mar, una montaña daba la imagen de ser una pirámide. Cuando llegaron desde tierra, los colonos intentaron encontrar la pirámide, y bueno, encontraron varias montañitas que podían parecer pirámides, por lo que los marinos le llaman "Puerto Pirámide", en singular, y los terrestres "Puerto Pirámides", en plural.


Y de pronto, apareció una gran ballena jugando con su ballenato. Todo un espectáculo ver la caída del sol con la ballena zambullíendose en el agua y dejando como colofón su cola que desaparece.



El dia terminó con una cena suculenta en "Mariscos del Atlántico". Junto al vino Torrontés de Salta, degustamos mejillones, camarones, vieiras, salmón, merluza negra ...

domingo, diciembre 16, 2007

ARG7 - Punta Tombo

22-XI-07
Aquel dia nos recogió en la furgoneta Alejandra, una guía que nos iba a llevar a ver los pingüínos a nosotros ya una pareja de ancianos bonaerenses. Tras el camino por la eterna estepa patagónica, llegamos a Punta Tomba, cuyo nombre deriva de una necrópolis tehuelche: Tumba pasó a Tombo. Allí empezamos a caminar y vimos los primeros pingüinos a diestra y siniestra. Al principio eran excasos, pero de pronto, su número fue aumentando. De vez en cuando un pingüino se quedaba mirándote fijamente junto al camino. Entonces debías de pararte, y dejarle pasar. Luego llegámos a la playa, donde se veían las llegadas y salidas de los pingüinos al mar. Sin olvidar los nidos de dos huevos, a veces con las crias ya nacidas, debajo de los matorrales, y los guanacos pastando en la lejanía.
Despues marchamos hacia Playa Unión donde tomámos una zodiac para hacer el avistaje de las toninas (delfines). Por el camino, en el puerto, pudimos ver un pequeño grupo de lobos o leones marinos.
Cruzamos Rawson y Trelew, para llegar finalmente a Gaiman, un pueblo que todavía guarda restos de su pasado galés. Tras observar desde la furgoneta el exterior de una capilla galesa, la escuela secundaria, y algunos de sus edificios mas ilustres, nos propusieron ir a tomar té galés. Pero como yo té si que quería, pero no quería ponerme morado a tomar pastas, pues decidimos tomarnos una quilmes en la plaza del pueblo. Luego cogí la cámara, y me propuse inmortalizar aquellos monumentos que más me habían impactado, pero con tranquilidad, respirando la historia de aquellos colonos galeses.
Finalmente llegamos a Puerto Madryn, con la duda de saber si finalmente veríamos las ballenas al dia siguiente. La previsión del tiempo no era muy alentadora, y el viento impediría salir a los barcos. Pero de todos modos, alquilámos el coche.

ARG6 - Puerto Madryn

22-XI-07

Desperté con los primeros rayos de luz, al tiempo que el autobús realizaba la parada en Trelew. Una hora más tarde, llegámos a Puerto Madryn. Eran las 7 de la mañana. Rápidamente buscamos la forma de llegar hasta El Calafate, al tiempo que intentábamos reservar un hostal en Puerto Madryn, y ojeábamos los sitios interesantes para visitar en la zona. Finalmente compramos los billetes hasta Rio Gallegos. Allí, pues la divina providencia nos dejaría alguna plaza para ir a El Calafate. Salíamos a las 11.00 de la manana de Puerto Madryn, y llegábamos a las 6.00 del dia siguiente a Rio Gallegos. Luego tendríamos que esperar hasta las 10, y luego 5 horas más hasta Calafate. Pero bueno, aún quedaban algunos dias para eso, teníamos que disfrutar de Puerto Madryn.
Nos hospedamos finalmente en el Hi Patagonia!. Un hostal que era una casa, donde teníamos nuestra propia habitación, y los dueños Gastón y Rodri eran francamente simpáticos. A lo que nos dimos cuenta ya nos habían organizado toda la estancia: Mañana excursión programada a Punta Toma, con avistaje de toninas (delfines) y visita al pueblo galés de Gaiman; pasado mañana alquilábamos un coche para ir a Península Valdés, y avistaje de Ballenas.
Ese dia comenzamos a andar por la playa de Puerto Madryn, en dirección al Ecocentro. Pasamos por las cabañas que construyeron los primeros galeses que llegaron al Chubut y desdencieron en esta playa. Junto a ellas, vimos un bebé de lobo marino, en una roca. Despues, tras la estatua al indio tehuelche, llegamos al Ecocentro, donde pudimos comprender en un edificio precioso toda la fauna y flora de la zona, desde el sentido de las mareas, hasta los ciclos migratorios de ballenas, pinguinos, elefantes marinos y lobos marinos.
Finalmente volvimos al centro de Puerto Madryn. Fue imposible subir al autobús urbano porque el conductor no tenía cambio y la máquina de billetes sólo aceptaba monedas, así que fue andando. Luego, en el centro, nos tomamos un aperitivo-merienda en el Havanna. Poco despues tendríamos el asado en el hostel, junto a un grupo variado de alemanes, ingleses, mallorquines, menorquines ....

sábado, diciembre 15, 2007

ARG5: Bariloche - Cerro Campanario

21-XI-07

Aquel dia nos levantamos y desayunamos tranquilos. Hicimos de nuevo las maletas y las dejamos en la recepción del Hotel. La primera etapa de nuestro viaje, se terminaba hoy, y ya nunca volvería a ver la vista nocturna de la ciudad desierta desde mi cama.
Cogimos de nuevo el bus número 20, pero esta vez bajamos a los pies del Cerro Campanario. No subimos en el telesilla, sino que preferímos subir andando. Una subida bastante empinada, por cierto. Pero finalmente alcanzámos la cima, y desde allí observamos la mejor vista de la región: Lago Nahuel Huapi, Lago Perito Moreno, Brazo Campanario, Isla Huemul, Península de San Pedro, Penínusula Llao Llao ...
Volvímos a Bariloche, y tras unas compras en la librería Cultura sobre cultura mapuche y patagónica indígena, fuimos a comer a un vegetariano.
Recogimos las mochilas en el albergue, y dejamos la ciudad con un autobús urbano que nos llevó a la estación de autobuses. Salímos a las 18.00 com "Mar y Valle/ Transportadora Patagónica" con dirección a Puerto Madryn. Tomámos la ruta 40 bordeando Lago Gutierrez, Lago Mascardi y Lago Guillelmo. Envueltos entre los cielos azúles que cubrian las cumbres nevadas de los andes, cuyas faldas brillaban en color verde, circúlabamos con excasa presencia de asentamiento humano. Pasámos El Bolsón, y nos adentramos en la província del Chubut. En la ciudad de Esquel realizamos la última parada del dia; pronto abandonámos la ruta 40, y tomámos la ruta 25. Tambíen abándonamos paulativamente las montañas, para adentrarnos en la estepa patagónica, a la vez que caía la noche....

ARG4: Bariloche - Glaciar Tronador

20-XI-07
Aquella mañana marchamos hasta el Club Andino, donde subimos en una furgoneta con un variopinto grupo de californianos, belgas, alemanes, una italiana y un madrileño. Tomamos la ruta 40 recorriendo el lado izquierdo del Lago Gutierrez, con la visión del Cerro Catedral, para desviarnos posteriormente a la izquierda bordeando el lago Mascardi. Una vez llegamos al hotel Tronador, aislado entre la naturaleza virgen, comenzamos la caminata de manos de Cora y Luis.
Por una pequeña senda que a veces desaparecía entre troncos caídos o riachuelos, fuimos caminando entre el frondoso bosque andino. Finalmente llegamos a nuestro destino, desde donde pudimos ver como el deshielo del glaciar que se encontraba en lo alto de la montaña. El agua caía en casacadas, y alguna vez, oyéndose el sonido de un trueno, caía un trozo de hielo.
Por la noche fuimos a cenar a "La fonda del Tio", un restaurante sencillo alejado del centro turístico ( y tan alejado, casi pensábamos que terminaban las calles de Bariloche). Tras la cena, salida a la Discoteca Babilónia, donde prácticamente sólo éramos nosotros. Probamos el Fernet con cola y tuvo un éxito discutido. Prefiero el Gancia con seven up!. Finalmente, a dormir al hostal.

jueves, diciembre 13, 2007

ARG3 - Bariloche - Lago Nahuel Huapi

20-XI-07

Aquella mañana tomámos el bus número 20 que bordeó el lago hasta llegar a Puerto Pañuelos, donde descendimos, para realizar una caminata por el parque municipal de Llao Llao, que toma su nombre de un hongo insípido que los indígenas tomaban como alimento. Tras adentrarnos por esa selva verde de coihues volvimos hacia Puerto Pañuelo, donde tomámos un barco que nos adentró en el lago de la isla del Tigre (Nahuel Huapi).
El "Modesta Victoria" zarpó, adentrándonos en el Parque Nacional Nahuel Huapi, el más antiguo de los parques argentinos. Aquel barco construído en Amsterda en 1937, y que había llegado en piezas por tren y barco para ser armado un año mas tarde en Bariloche, navegaba con su anciano orgullo de madera noble sobre las aguas cristalinas del lago, mientras las gaviotas danzaban junto a él, envueltas en las siluetas andinas con las cumbres nevadas, mientras el viento hería mi rostro y el sol curaba su helada.
La primera parada fue en la península Quetrihué (provincia de Neuquén), situada a pocos kilómetros de Villa la Angostura, donde pudimos admirar su famoso bosque de arrayanes en una pasarela de madera vallada, que no te dejaba salirte mucho del camino. Tras visitar la "Casita de Bambi" y pasar todos los viajeros del barco ante la cámara fotográfica, volvimos al barquito, rumbo a la Isla Victora. Un millonario bonaerense, Aarón Anchorena, se enamoró de ella, y la convirtió en su pequeño edén, construyendo caminos y casa, e importando flora y fauna exótica de Europa y Norteamérica, como ciervos, pavos reales, jabalíes y faisanes, que conviven con la fauna autóctona: el pudú (ciervo enano), dos roedores, y un monito, difíciles de ver. Posteriormente el vivero continuaría experimentando con flora exótica, y actualmente se está eliminando estas plantas exógenas, y repoblando con plantas autóctonas, ya que las exóticas estaban arrinconando a las especies del lugar.

ARG2 - San Carlos de Bariloche

19-XI-07

Nos levantamos temprano para tomar un taxi a las 6 de la mañana en una desértica avenida 9 de Julio. Al llegar al Aeroparque Jorge Newbery, las colas para llegar a los mostradores de Aerolíneas Argentinas, llegaban casi a la salida. Sin embargo, despues de facturar las maletas y entrar en la sala de espera, el avión se retrasó una hora, algo típico de esta compañía. LLegámos al aeropuerto de San Carlos de Bariloche en dos horas y veinte minutos. Tomamos el bus hacia el centro de la ciudad, pero antes paramos en la estación de bus para comprar los billetes hacia Puerto Madryn. Enfrente se encontraba la vieja estación de ferrocarriles, en vetusto estilo andino con el transfondo de la nevada silueta andina. No estaba abandonada, pero apenas salían trenes; la línea que comunicaba la ciudad con Viedma es una de las pocas que resistió el "efecto Menem".



Tras dejar las maletas en el hostel, y observar la hermosa vista que teníamos sobre la ciudad, el lago y las montañas, marchamos para comer frente al lago, bajo la Catedral de Santa Maria de Nahuel Huapi, en estilo neogótico andino, que mezcla el hormigón y la piedra. En su interior, una copia de una imagen peruana de la virgen que fue traída por primera vez a Bariloche y que actualmente se encuentra en la isla chilena de Chiloé.


Tras visitar la catedral, fuimos a buscar información para escursiones en el Centro Cívico, y una vez aclarados los dos dias que faltaban en Bariloche, observamos el atardecer sobre el cesped de la plaza, con los edificios de piedra y madera a la espalda, y el lago entre montañas al frente.

Vuriloche: Gente del otro lado de la montaña (lengua Mapuche)

ARG1: Buenos Aires - San Telmo




18-XI-07

Tras muchas horas de avión con Alitalia, una pequeña parada por Roma Fiumicino, e interminables turbulencias, por fin llegámos a Ezeiza, Aeropuerto Internacional de Buenos Aires. Tras timarnos el taxista, nos llevó al hostal, situado a una dos cuadras del obelisco de la avenida 9 de Julio, en la calle Viamonte. Recorrimos Viamonte, Córdoba, La Florida (un poco solitaria, al ser domingo), para terminar en la Plaza de Mayo. Tras una visita al Cabildo, un edificio de un blanco irradiante recuerdo del colonialismo español, nos adentramos en la catedral, que francamente, tampoco era gran cosa: Neoclásica cuya fachada recordaba la Madeleine de Paris, y el interior el Pilar de Zaragoza. Paseámos por los jardines de la Plaza, frente a la Casa Rosada, y entonces nos dirigímos hacia el barrio de San Telmo.


San Telmo es uno de los barrios con mas vida e historia de la capital argentina, y en domingo, su mercadillo inúnda la calle Defensa, su arteria principal. Así, entre tenderetes de artesanía, pintura, anticuarios y parejas bailando tango, entre otros, los ojos se pierden a la sombra de las torres de la iglesia de Santo Domingo, como puente medieval que permite el acceso a la rua. Finalmente, cerca de la plaza Dorrego, degusté la ternera argetina en un restaurante semi escondido: El Caracol. Despues, paseo por el mercado de San Telmo, obra de ingeniería del hierro, y tras comprar frutas y verduras, cruzámos la Avenida de Colón hacia "Puerto Madero", donde los antiguos barracones que antaño daban acogida a los emigrantes europeos ahora se habian convertido en restaurantes fashion rodeados de altas torres. Mas allá, el parque costanera Sur se convertía en un pequeño pulmón entre la urbe y el Mar del Plata. Sólo quedaba por visitar "Galerías Pacífico", una extraña mezcla mega barroca de arte y consumismo.