domingo, diciembre 16, 2007
ARG7 - Punta Tombo
ARG6 - Puerto Madryn
sábado, diciembre 15, 2007
ARG5: Bariloche - Cerro Campanario
ARG4: Bariloche - Glaciar Tronador
jueves, diciembre 13, 2007
ARG3 - Bariloche - Lago Nahuel Huapi
Aquella mañana tomámos el bus número 20 que bordeó el lago hasta llegar a Puerto Pañuelos, donde descendimos, para realizar una caminata por el parque municipal de Llao Llao, que toma su nombre de un hongo insípido que los indígenas tomaban como alimento. Tras adentrarnos por esa selva verde de coihues volvimos hacia Puerto Pañuelo, donde tomámos un barco que nos adentró en el lago de la isla del Tigre (Nahuel Huapi).
El "Modesta Victoria" zarpó, adentrándonos en el Parque Nacional Nahuel Huapi, el más antiguo de los parques argentinos. Aquel barco construído en Amsterda en 1937, y que había llegado en piezas por tren y barco para ser armado un año mas tarde en Bariloche, navegaba con su anciano orgullo de madera noble sobre las aguas cristalinas del lago, mientras las gaviotas danzaban junto a él, envueltas en las siluetas andinas con las cumbres nevadas, mientras el viento hería mi rostro y el sol curaba su helada.
ARG2 - San Carlos de Bariloche
Nos levantamos temprano para tomar un taxi a las 6 de la mañana en una desértica avenida 9 de Julio. Al llegar al Aeroparque Jorge Newbery, las colas para llegar a los mostradores de Aerolíneas Argentinas, llegaban casi a la salida. Sin embargo, despues de facturar las maletas y entrar en la sala de espera, el avión se retrasó una hora, algo típico de esta compañía. LLegámos al aeropuerto de San Carlos de Bariloche en dos horas y veinte minutos. Tomamos el bus hacia el centro de la ciudad, pero antes paramos en la estación de bus para comprar los billetes hacia Puerto Madryn. Enfrente se encontraba la vieja estación de ferrocarriles, en vetusto estilo andino con el transfondo de la nevada silueta andina. No estaba abandonada, pero apenas salían trenes; la línea que comunicaba la ciudad con Viedma es una de las pocas que resistió el "efecto Menem".
Tras visitar la catedral, fuimos a buscar información para escursiones en el Centro Cívico, y una vez aclarados los dos dias que faltaban en Bariloche, observamos el atardecer sobre el cesped de la plaza, con los edificios de piedra y madera a la espalda, y el lago entre montañas al frente.
Vuriloche: Gente del otro lado de la montaña (lengua Mapuche)
ARG1: Buenos Aires - San Telmo
San Telmo es uno de los barrios con mas vida e historia de la capital argentina, y en domingo, su mercadillo inúnda la calle Defensa, su arteria principal. Así, entre tenderetes de artesanía, pintura, anticuarios y parejas bailando tango, entre otros, los ojos se pierden a la sombra de las torres de la iglesia de Santo Domingo, como puente medieval que permite el acceso a la rua. Finalmente, cerca de la plaza Dorrego, degusté la ternera argetina en un restaurante semi escondido: El Caracol. Despues, paseo por el mercado de San Telmo, obra de ingeniería del hierro, y tras comprar frutas y verduras, cruzámos la Avenida de Colón hacia "Puerto Madero", donde los antiguos barracones que antaño daban acogida a los emigrantes europeos ahora se habian convertido en restaurantes fashion rodeados de altas torres. Mas allá, el parque costanera Sur se convertía en un pequeño pulmón entre la urbe y el Mar del Plata. Sólo quedaba por visitar "Galerías Pacífico", una extraña mezcla mega barroca de arte y consumismo.
martes, noviembre 06, 2007
Una visita de Egipto
Ayer de nuevo cenamos, junto con Úrsula.
jueves, noviembre 01, 2007
Café de Qúshtumar
Qushtumar evoca a El Fishawy, donde todavía se respira la presencia de Naguib Mafuz, y el humo de la shisha invade la atmósfera del local.
Y algún bar árabe de Barcelona evoca este Fishawy, Qúshtumar, o íncluso el salón del Hotel Cecil de Alejandría. Y mientras saboreas el tabaco de manzana de la narguile, o mientras expulsas el humo, por tu mente viajan esos recuerdos egipcios, y tu alma se traslada a cualquier café del Jalili cairota o la Corniche alejandrina. Y entra en tus recuerdos un incesante bullicio, un aire irrespirable, unos suelos mal conservados, la música de Mounir ... , y el humo sigue saliendo de la boca, mientras escuchas el sonido de las burbujas del agua. Y entre las humaradas, las palabras salen, porque lo más importante es el diálogo entre las personas que comparten la mesa, la narguile, el té ... mientras escuchamos la música árabe del local y nos transportamos de nuevo a El Cairo.
sábado, octubre 27, 2007
Casablanca
Sea cual fuere la frase que recordamos o anhelamos, lo cierto es que se convirtió en todo un clásico. Como la melodía de "as time goes by": "el Tiempo pasará"
domingo, octubre 21, 2007
Pirineos II
Subimos la cuesta Santo Domingo, recorrimos Mercaderes, transitamos Estafeta ... y tras cruzar la telefónica y divisar la plaza de toros ..... nos fuimos a tomar pinchos.
Y que pinchos. mmmmh Que delicias para el paladar. Después unas copas en el "San Nicolas", un pub que por la noche sirve copas, (lógicamente), pero que por la mañana da desayunos, por el medio dia comidas y por la noche cena. Todo sirve

Al dia siguiente, visita a Roncesvalles, donde comienza el camino de Santiago en tierras hispánicas. Y tras ver las ruinas de la fábrica de armas, nos adentramos en el bosque de Irati (Iratiko Oihana). Un juego de tonalidades verdes daba paso al amarillo y al marrón, mientras los rayos del sol luchaban por entrar entre las hojas, y a nuestro paso una alfombra de hojarasca y musco nos adentraba en su recorrido. Tras un aperitivo de moras, llegó la subida a una montaña verde, con la compañia de vacas, caballos y ovejas. No faltó una pequeña hermita, cruzar un riachuelo ... para terminar el camino, y marcha hacia el Burgui, en el valle de Roncal, para comprar su tipicos quesos.
Pasamos por pueblecitos pirenaicos, rodeados de verde pirenáico. Y finalmente, de vuelta a Pamplona, donde tras cenar, pasamos la noche en el Niza.

Y al tercer dia, el sol bañó a Pamplona (si, por fin vimos Pamplona de dia). El fuerte sol caía sobre la plaza del Castillo, dando calor a sus terrazas, como la del Iruña, un museo viviente. Visitamos el museo de Navarra, la iglesia de san Saturnino, y danzas en el mercado, junto al ayuntamiento. Volvimos a comer un revuelto al San Nicolas, y de nuevo a comer en el Baserrri, en esta misma calle. Tras comprar pimientos del piquillo en Puente La Reina, nos despedimos de Navarra. Agur!
lunes, octubre 08, 2007
Pirineos
Al despertar, silencio. El viento moviendo las hojas, algún pajaro volando ... y la vista del sol iluminando el verde y frondoso valle.
Cogímos el coche, y tras horas de camino en caminos extrechos junto a un rio, llegamos a la ermita de Sant Aniol d'Aguja. Había merecido la pena el camino, simplemente por las vistas. Al final, próximo ya el anochecer, 4 cabras salvajes se mostraron ante nosotros en una empinada montaña.
sábado, septiembre 22, 2007
De nuevo al Sant Jordi (con Bosé)
martes, septiembre 04, 2007
Augusta Bilbilis II
Fue toda una experiencia poder excavar. Fue duro soportar el sol aragonés del medio dia mientras picaba con el pico o llevaba una carretilla de tierra hacia el gran montón de arena, pero tuvo su recompensa al encontrar fragmentos de cerámica o descubrir un muro milenario.
Un sombrero de paja, un pico, un cepillo, una pala ... instrumentos sencillos para descubrir un legado oculto por kilos y kilos de tierra durante siglos.
domingo, agosto 05, 2007
Patagonia Express
Transcurren varias historias de su vida, que pese a no estar enlazadas, no te dejan abandonar la lectura. Se suceden sus años en la carcel, la frontera argentino-boliviana, el Ecuador, la Patagonia chilena y argentina, (verdadera protagonista) e incluso la vieja Europa.
Las descripciones de la patagonia y de su gente, exquisitas. Creo que me quedaría allí durante años. Lástima que sólo tenga 3 semanas. Pero creo que también tendré que cruzar a Chile. Me lo pide el corazón tras leer estas páginas.
Al terminar hoy el libro, aún pensativo sobre el cesped de la Ciudadela, el sonido del teléfono ha roto esta comunión con la naturaleza y el libro. Era Fani, que respondía mi llamada antes no contestada. No estaba en Barcelona, pero tampoco vuelve. Nuevo trabajo en Valencia. Lástima, se va.
sábado, agosto 04, 2007
El Cangrejo nunca muere
sábado, julio 28, 2007
Amor bajo la lluvia
Y luego, volver a casa, y encontrarla iluminada por las velas. y
Por fin volvió la luz. No sabemos cuanto dependemos de ella hasta que nos falta. No hay música, ni televisión, ni internet, ni teléfono, ni horno eléctrico, ni nevera ... y por supuesto, no hay luz. La oscuridad volvió a planear sobre nuestros hogares, como antiguamente. Y las llamas de las velas danzaron sobre el aire.
Ya menos romántico, con luz, of course, esta tarde marché con Oihana al Museo Egipcio de Barcelona. Nos habían dicho que era pequeño, así que casi eran las 5,30 cuando comprábamos las entradas, y bueno, era pequeño. Desde luego no es el British o el Louvre, pero casi me tienen que tirar de allí, porque hemos cerrado el museo; rodeados por momias y esculturas, el tiempo ha corrido sin tregua. Es el último museo barcelonés que vemos juntos. Ha sido mi compañera museística durante estos años, pero se va. Este museo egipcio es el último de nuestro tour que ha pasado por el MACBA, el MNAC, la Pedrera, el CCCB, Caixaforum ... Parece que Barcelona se convierte en una ciudad "de paso", donde es dificil echar raíces.
domingo, julio 15, 2007
Semana de Sanfermines
Así, el tema de conversación durante la semana ha sido varias veces la cuesta de Santo Domingo, Estafeta, Mercaderes, la Telefónica, y la entrada de los bóvidos en la plaza.
Por otro lado, creo que esta ha sido la semana que menos he cocinado en casa: cena fuera de miercoles a sábado. El miercoles, corriendo a Sitges; Un paseo por sus callejuelas, ver el mar con las últimas horas de luz, observar una convención de curas griegos ortodoxos caminando por las calles, y finalmente, cena en La Paradeta. El jueves, corriendo al centro a comprar un libro: "Mis dias como sospechoso", recomendado por Isabel, quien por cierto, escribió el prólogo; que leí con cariño de pie en pleno Paseo de Gracia, a las puertas de la librería. Luego intentar comprar ropa en las rebajas, (imposible, ya no quedaba nada), y de nuevo corriendo en bici hacia El Nilo. Todavía tenemos mono de Egipto. Este año es más grave que el anterior. Curioso. Y para meter mas leña al fuego, como llevo 2 meses sin fumar (cigarrillos), cada vez que veo una Shisha me pongo a chupar como un desesperado. Llega el viernes ... ¡Bien! A la playa con Encarna, una de estas reuniones que hacemos cada X meses, y donde hablamos de nuestras vidas, de nuestros amigos comunes de Barcelona y Atenas; basicamente de recuerdos del pasado, y planes del futuro. Así que de la playa, otra vez en bici, hasta el centro. Compramos pipas, patatas y cervezas, y al parque del Carrer Sant Pau a hablar. Despues, buscamos un sitio para cenar, y bueno, de nuevo en bici, para casa.
Y el sábado de nuevo cena. No quiero ni hacer cuentas de lo que me he gastado en cenas esta semana. Y después, al Razzmatazz.
martes, julio 10, 2007
Au revoir mes amis!
Hacía tiempo que nuestro contacto había disminuído, desde que alquilaron la casa en el Monseny, pero aun así, cuesta pasar por Via Laietana, y pensar que ya no están allí.
sábado, julio 07, 2007
Mountolive
Mountolive
Cuarteto de Alejandría (III)
viernes, julio 06, 2007
No llores por mi Argentina
3 semanas. Suena a mucho. Pero no dará tiempo a ver todo el país. ¿Que escoger? Buenos Aires, por supuesto. Y luego, Tierra del Fuego, la Patagonia, Península Valdés ... perderse entre los brazos de la madre naturaleza, en aquellas tierras australes donde el ser humano fundó Ushuaia, autoproclamada la ciudad situada más al sur. Ver los glaciares en Perito Moreno, perderse en península Valdés, disfrutar de Bariloche, divisar la cordillera Andina. Y conocer su pasado colonial. la Córdoba barroca, y sus misiones jesuítas. Quizás demasiado para conocer. El tiempo, se hace pequeño en un país tan inmenso.
Ayer Roser me dijo que quizás viniera. Repetiríamos nuestro viaje a Egipto, pero ahora, al otro mar. Pasaríamos de cruzar el Mediterráneo, a cruzar el Atlántico. Y en las mismas fechas ...
lunes, julio 02, 2007
De Egipto a la Argentina
El jueves fue el cumpleaños de Oriol, y lo celebramos en un restaurante chino. De nuevo el tema Argentina. Y yo, casi que me apunto ya. Me lo pensaré, como siempre digo ....
Viernes fue tranquilo. Me llevé a Balthazar (el III del Cuarteto de Alejandría) al parque de la Ciutadella. Allí, bajo un suave sol, tumbado en el cesped, y escuchando la guitarra de un portugués, volví a adentrarme en la vida alejandrina. ¡¡Está costando acabar el cuarteto!!
Así que de nuevo cogí la bicicleta, marché para casa, me duché, me cambié, y otra vez la bicicleta (la cuarta vez del dia), para ir a Plaza Cataluña para tomar el tren hacia Vilafranca.
Otra fiesta, y sin darnos cuenta, se nos fue el NitBus, así que nos quedamos a dormir en casa de Oriol. Tras un paseo entre las viñas del Penedès, y comida en una terraza de la Rambla de Vilafranca, de vuelta a Barcelona. Por la noche, cenita en el gallego, y al dia siguiente, a la playa bajo la lluvia. Y hoy, de nuevo lunes. Me aceptaron las vacaciones, y finalmente saqué el billete a Buenos Aires.
Ah, se me olvidaba: También he trabajado esta semana. C´est la vie!
sábado, junio 23, 2007
Heb Sed
Fue cerca de Mataró, en un chalet en Dos Rius. Una barbacoa de cordero, una sardinada, intentos fallidos de cocktails de vodka con kiwi y con fresa, acierto de martini con sandia, acierto de bombay shaphire con lima ... todo con buena música.
Atrás quedan las dos fiestas en casa de Vanesa, la segunda ambientada en los años 70 que parecía convertirse en un acontecimiento de Barcelona si no fuera porque a los vecinos no les hizo mucha gracia. Mas atrás unas cenas tranquilas en mi casa en buena compañía, la paella en la dehesa de Badajoz, unas copas por los bares de la ciudad pacense ... y por supuesto, la sangría en Ramsgate, Inglaterra. Una taiwanesa, una japonesa, dos aleman@s, un austriaco y yo, intentando hacer una sangría con los medios británicos, que siguiendo mis instrucciones se convirtió en la mejor sangría que habían probado en su vida. Claro, acostumbrados a las sangrías de playa que toman cuando vienen aquí. El secreto: las fresas. Y hablando de sangrías, pues aquellas que nos tomábamos en el bar de La Carreta antes de bajar a la discoteca para celebrar los cumpleaños.
Pues nada ya llegaron los 30. Pese a tener un exámen el miercoles de lengua, decidí ir al chalet. ¡No iba a cumplir los 30 estudiando! ¿no? A los 20 no toca hay otro remedio, pero a los 30, como que no.
viernes, junio 15, 2007
Augusta Bilbilis
Bílbilis fue la primera ruina romana que palpé. La primera ciudad romana que pude ver. No se cuantos años tendria. Quizás 10 años, no lo sé. Pero en aquella calurosa mañana de verano paseé por entre unas ruinas donde la imaginación era necesaria: algunas columnas, los restos de los muros ... poco más.
La última vez que estuve allí fue hace cinco años. Ahora si que podía ver sin problemas un teatro romano, unas termas, unas habitaciones ... dominados por el foro. Y ahora, participaré en este proyecto. Un sueño de la infancia, cuando quería ser arqueólogo. Pero parece que el pico y el pincel no iban a darme de comer. ¡Lástima!
miércoles, mayo 09, 2007
Soldados de Salamina
El sábado volví al teatro. Debo remontarme a los Monólogos de la Marihuana, y mucho más atrás a Pentesiléa y Medea, para recordar mis últimas asistencias a este arte, que pese a que me encanta, lo frecuento poco por razones que no se dar. Simplemente, no sale ir al teatro con los amigos.
El teatro consigue algo importante. Sacarte del mundo real para sumergirte en una historia personal. Es como un sueño, donde el mundo sigue girando alrededor tuyo, pero tu estas durmiendo en tu propia historia, fantástica. Igual, cuando termina el teatro, vas despertando lentamente. Las escaleras hacia la salida te llevan de nuevo a la vida, y cuando sales del teatro, contemplas la gente que sigue comentando la obra, pero que en pocos minutos partirá. Hemos compartido una historia, gente desconocida, que quizás nunca volverémos a encontrarnos. Y si lo hacemos, no nos recordaremos. Así es el arte.
domingo, abril 08, 2007
Cornetas saguntinas
Volví con Laura y sus amigos franceses unos años despues, una mañana de verano. Esta vez si pude entrar al teatro, y subir al castillo.
De nuevo este viernes santo volví a Sagunto. No se si la otra vez fuí en jueves santo o en viernes santo. Nunca lo sabré. La memoria se borró.
Alfrombras rojas adornaban las calles saguntinas, mientras de sus balcones colgaban pañuelos púrpuras. El sonido de los tambores y cornetas, volvía a tomar la ciudad, como sonaron aquel dia en que los cartaginenses tomaron la ciudad, aliada de Roma, dando lugar a la Segunda Guerra Punica.
Desde el castillo, se divisa su fertil vega. A un lado el mar, el camino hacia Valencia y Barcelona. Al otro lado, el camino hacia Aragón.
sábado, marzo 24, 2007
Balthazar
Balthazar
Cuarteto de Alejandría (libro II)
domingo, marzo 11, 2007
Noticias de Justine
El viernes quedé en el Nilo con Bea y Encarni. Como tengo el arte de llegar el primero o llegar el último a todas las citas, previne la espera, y saqué de mi librería el libro de Balthazar, que había dejado aparcado justo antes de los exámenes. Así, en vez de esperar en la puerta del bar, pedí una shisha y un te, y aspirando el tabaco de manzana mientras escuchaba las burbujas del agua en la pipa, y entre bocanadas de humo, me introduje de nuevo en la vida de Justine, recreando Alejandría durante unos minutos de soledad buscada.
Esta mañana he continuado leyendo. He descubierto el atormentado romance entre Justine y Purserwaden descrito por Balthazar. Desde mi ventana, el sol mediterráneo entra con fuerza, y observo a mis pies Barcelona. Al final de los tejados poblados de antenas y chimeneas, el azul cobalto del mar se diferencia por una línea perfecta del azul del cielo. A miles de millas en diagonal, al otro lado del Mediterráneo, se encuentra mi anhelada Alejandría, y mi miente mira hacia allí, enviando mis deseos como palomas mensajeras que sobrevuelan los dos extremos de mi mar.
domingo, febrero 04, 2007
Enterrar el pasado
El viernes recogí mis últimas cosas de la mesa y de los cajones, y tras despedirme de todos, salí de la puerta por última vez. Por la noche una cena en un restaurante italiano, un vodka con limón en un pub y luego un par más en Bikini. Un broche de oro para dos años y medio de mi vida. Espero sacarles jugo en el futuro. Sino, malament ....
sábado, enero 27, 2007
Un año de blogg
domingo, enero 14, 2007
Ciao Ciao
domingo, enero 07, 2007
Epifanía
A veces pedimos cosas que no son materiales, que son las más complicadas de tener. Es facil tener un coche, un perfume de channel, una camisa de Dolce & Gabbana ... pero los deseos del corazón son los más difíciles de satisfacer.
lunes, enero 01, 2007
Nuevo Año
domingo, diciembre 31, 2006
Fin de año
Nochevieja no deja de ser una noche más. Un sábado cambiado de fecha, donde tras una cena copiosa, 12 uvas ¿de la suerte?, y un intento de coma etílico, la gente expresa sus deseos para un año siempre mejor que el anterior. Nunca estamos contentos con el pasado.
Y Atenas seguirá viviendo bajo la sombra de su Acrópolis, Roma continuará "eternamente" hermosa, Paris brillará bajo sus luces, Alejandría buscará en su explendoroso recuerdo, Londres vibrará en su cosmopolismo, El Cairo circulará caótica, Lisboa reposará en su sencillez, Madrid brindará bajo la Puerta del Sol, Ginebra respirará tranquilidad, Venecia luchará contra las Aguas, Marsella invitará a sentarse en uno de los cafés de su puerto .... ciudades que pueblan el bagaje de mis recuerdos.
miércoles, diciembre 27, 2006
Au Revoir Justine
Los dos en un ambiente cosmopólita, yo en Barcelona, ella en Alejandría, y en cambio, terminamos juntos en el medio rural. Vino conmigo a Paris, a Rennes, a Marsella ..., pero en canvio, no la llevé a Alejandría. Marché solo, quizás porque pensaba que no podría tener tiempo de leer una sóla página en Egipto.
Esta tarde he ido a Valencia, y he comprado el segundo libro del Cuarteto: Balthazar.
Algunas veces se me hizo pesado leer Justine, lo reconozco. Demasiada descripción de sentimientos que requerían una concentración mayor a la de cualquier novela. Incluso pensé en abandonar el cuarteto con el primer libro, por falta de tiempo. Pero no pude resistirme a seguir indagando en la vida de Justine, ahora con una nueva visión de su vida, la de Balthazar, que abre el abanico de las pasiones de Justine en la Alejandría Durrelliana.
viernes, diciembre 22, 2006
Egipto VI: Cairo Copto

El último dia siempre es el que tienes que hacer esas horribles compras que te quitan el excaso tiempo que te queda. Así, comenzamos comprando ropa en una tienda de Zamalek, y a lo que nos dimos cuenta, se nos había comido media mañana. Marchamos corriendo al Jalili, a la tienda de un tal Jordi: un egipcio que había vivido dos años en Barcelona. Lo bueno de esta tienda es que hablan perfectamente castellano, y además ya tiene precio fijo, por lo que no se pierde el tiempo regateando. Así que fuimos añadiendo a la cuenta cartuchos, pulseras, colgantes, cofres de nácar y un largo etcétera. Úrsula y Elena se marcharon corriendo, ya que tenían que coger el vuelo de Alitalia de las 4. A nosotros Iberia nos esperaba hasta la una de la madrugada.
jueves, diciembre 21, 2006
Egipto V: Guiza y Cairo Islámico
Eran las ocho menos diez de la mañana. Allí estábamos nosotros, frente a la puerta del recinto de las pirámides, observándolas, frente al Mena House. Finalmente fueron las ocho, se abrió la puerta, y comenzamos a correr tras un turista alemán, mientras los autobuses nos alcanzaban. Compramos la entrada del recinto, compramos la entrada de la pirámide de Keops, y finalmente entramos en ella. Ascendimos por la angosta rampa, hasta que al final entramos en el la cámara sepulcral de Keops, junto a una pareja de italianos y un turista alemán. Sólo nosotros, en aquel cubículo entre construcción de piedra caliza construído hace 5.000 años. Úrsula todavía se quedo, pensativa, pero al bajar vimos que subían a hacerle compañía un grupo de turistas japoneses y poco después, otro de españolitos.Anduvimos entre las mastabas solitarias, con la imagen de los suburbios del Cairo a nuestros pies. De pronto, comenzó a surgir ante nosotros la cabeza de la Esfinge, hasta que pudimos admirarla en su explendor. Visitamos la barca de Keops, penetramos en mastabas y pirámides subsidiarias, para despues descender hacia el templo de la Esfinge, donde de pronto, una masa de gentio desembarcada de los autobuses, nos rodeó. Parecía un centro comercial, pero conforme subíamos la calzada de Kefren, y llegábamos finalmente a su pirámide, el tumulto humano iba descendiendo. Finalmente, frente a Micerinos, nos encontramos prácticamente sólos en su templo funerario.
Continuamos adentrándonos en el desierto, donde un egipcio con una burra nos vendió una botella de agua y otra de 7 up. Este egipcio le consiguió un caballo a Roser, quien cabalgó por el desierto, bajo la atenta mirada de las 3 pirámides.
Volvimos de nuevo a hacer el recorrido, hasta la pirámide de Kéops, donde tras negociar un taxi nuevamente, nos dirigimos hacia la garganta de El Cairo.
El taxi finalmente nos dejó frente a la puerta de las Conquistas, en las murallas del Viejo Cairo. Penetramos en la arteria principal del barrio, sin asfaltar, visitando y comtemplando mezquitas y madrasas. Observamos el atardecer desde un minarete, viendo la mezquita a nuestros pies, con el paisaje cairota de minaretes y cúpulas, y al fondo, la mezquita de Saladino.
Visitamos sus tiendas de especias, de túnicas, de zapatos ... hasta llegar a la mezquita conocida como la cuarta pirámide.
En el taxi de vuelta al hotel, de pronto sonó: Amapola, líndisima amapola .... y poco después, el Bésame mucho. Ya en Zamalek, yo decidí quedarme a dormir. La noche cairota continuó para algunos, pero yo caí sobre la cama del hotel.
lunes, diciembre 18, 2006
Egipto IV: Alejandría

Tras un cigarrillo en el hall del hotel, tomamos de nuevo la Corniche con rumbo a la mezquita. Divisamos el minarete y entramos. Nos descalzamos, y acompañados por dos egipcios ( bastante pesados) que nos hacía una visita en árabe que lógicamente no entendíamos, hicimos una visita de aquella mezquita bastante pequeña, que la verdad, para ser la Gran Mezquita de Alejandría, dejaba bastante que desear. Les pagamos unas libras como baskis (propina), a los dos guías pesados, y al salir, Elena vio desde la puerta del patio un edificio impresionante. Habíamos hecho el primo nuevamente, y nos habíamos equivocado de mezquita. Así que tras pagar de nuevo al que nos guardaba los zapatos, nos adentramos, (ahora si), en la mezquita principal de Alejandría. Aquí nos separamos, puesto que había una puerta para mujeres y otra para hombres. En el interior nos reencontramos, separados por un biombo de madera, bajo el deslumbrante techo octogonal. Al salir, la baskis esta vez fue en piastras. Nos habíamos dejado todas las libras en la mezquita de barrio.
Comimos algo de fruta en el parque de al lado, con la vista de la Gran mezquita a nuestra izquierda, y en frente, la famosa mezquita de barrio, mientras dos niños que paseaban a su perro intentaban practicar inglés con nosotros. A los niños egipcios les encanta hablar inglés con los guiris, hacerte fotos, y que salgas en sus fotos. Volvimos entre las callejuelas hacia el hotel, donde merendamos en su restaurante antes de coger un taxi (el recepcionista nos convenció para que no fuésemos en tranvía, menudo glamour, un hotel de 4 estrellas y salir en tranvía, jaja). Parecía que nos dolía dejar el Sofitel Cecil Alexandria.
De vuelta en el Cairo, otra vez pelearnos con los taxistas, el sonido agotador del claxon, la contaminación… Por suerte ahora nos hospedábamos en la isla de Zamalek, bastante mas tranquila que Dokki. Entre las curiosidades de este barrio hay que comentar que vimos el primer barrendero, algo que pensábamos que no existía en El Cairo. Nuestro Hotel además, estaba situado junto a la embajada española, por si nos pasaba algo. ¡Menudas fiestas se montaban por la noche! Nosotros fuimos a un restaurante que se podía ir andando. El sitio era precioso, la comida deliciosa, pero en las mesas de al lado hablaban en catalán, español, inglés … y bueno, en alguna se hablaba árabe. Es lo que rompía un poco el encanto. Más que un sitio para árabes parecía un sitio para guiris, que al fin y al cabo es lo que nosotros éramos.
domingo, diciembre 17, 2006
Egipto III: Museo egipcio

Egipto II: Saqqara

Tras desayunar, subimos al taxi de Mustafá con rumbo a Saqqara. Pudimos comprobar la magnitud de la ciudad del Cairo, que parecía no terminar. Al abandonar la urbe, observamos el medio rural por la ventanilla, donde se mezclaban coches y carros, junto con casas modestas que jalonaban la carretera entre palmeras. De pronto, el verde dio paso al amarillo del desierto. El taxi se detuvo en Saqqara, y tras comprar las entradas, nos separamos junto a la pirámide de Teti, quedando con el taxista a las 4 en el recinto de Djeser. Teti fue la primera pirámide que visité. Tras descender por las escaleras del angosto corredor, llegamos a una cámara decorada con jeroglíficos. A la derecha se hallaba la cámara del sarcófago, todavía allí, y a la izquierda, una tercera cámara. Y allí, impresionados, parecía que el tiempo no pasaba mientras leíamos los jeroglíficos. Tras subir de nuevo las escaleras, fuimos a visitar la mastaba de enfrente, y tras fumar un cigarrillo en aquel tranquilo paisaje desértico, nos adentramos en la mastaba de Mereruka, para marchar hacia el recinto de Djeser.
sábado, diciembre 16, 2006
Egipto I: Cairo Airport
Llegamos a la capital egipcia sobre las 12 y pico de la noche, y tras cambiar 150 euros por libras egipcias y comprar los timbres para el visado, observamos el primer signo de corrupción egipcia al recoger las maletas, ya que aunque había un cartel que indicaba claramente No Fumar, un chaval de Barcelona llevaba su cigarrillo encendido a cambio de otro cigarrillo para el policía.
El primer "pesado" que se nos acercaba nos pedía 70 libras para llevarnos al Hotel. Finalmente conseguimos un taxi por 50 libras. De pronto nos vimos en un parking de tierra debajo del aeropuerto, con nuestras maletas en una furgoneta donde no figuraba por ningún lado el letrero "Taxi", y 4 egipcios junto a nosotros, uno de los cuales, para nuestro asombro, nos ofreció hachis, que rápidamente rechazamos. Debíamos esperar a que se llenase la furgoneta para partir. Roser preguntó al policía del parking si ese taxi era de fiar. Por fin llegaron 3 catalanas más, que iban al Novotel. Roser les preguntó cuanto les había costado, y ante su asombro, dijeron que ya habían pagado al hotel el servicio de recogida. Tras una breve disputa, las tres chicas cogieron las maletas y se fueron. Nosotros queríamos partir ya, pero el taxista nos explicaba en inglés que debía llenar el taxi, o sino debíamos pagarle 70 libras. Nosotros nos negamos a pagar más, y cuando dijimos que nos llevábamos las maletas y buscábamos otro taxi, finalmente nos fuimos en un taxi de 4 plazas de un amigo suyo.
Ya en el taxi, mientras un egipcio conducía, el de su derecha, que hablaba mejor inglés, intentaba quedar con nosotros para el dia siguiente para llevarnos a las pirámides. El hecho de que pensaba en el dia siguiente nos tranquilizó, ya que si hacía planes de futuro se suponía que nos dejaría en nuestro hotel aquella noche. Finalmente nos dio su tarjeta, y descendió a la entrada de la ciudad. Continuamos con el otro egipcio, observando la visión nocturna de la urbe, entre edificios monstruosos y minaretes de mezquitas. Cruzamos el Nilo, y continuamos por el Tahir Street hasta el barrio de Dokki, donde se encontraba el hotel Concorde. Tras pagar nuestra primera propina "Baskis, en árabe", por fin pudimos ver a Úrsula y Elena. Al dia siguiente nos levantaríamos temprano para ir a Saqqara, con un taxi que ellas habían contratado todo el dia.
sábado, diciembre 02, 2006
Justine en Bretagne
Fue una visita fugaz a Rennes, callejeando entre sus callejuelas con típicas casas de "pain de bois", algunas con 500 años de existencia. Mas modernas, las fachadas neoclásicas estilo imperio bordeaban la Vieille Ville, para no olvidar que me encontraba en cualquier ciudad de la provincia francesa. Pronto cayó la noche, trayendo el frío bretón, y vaciando las calles de esta ciudad cuyo origen se remonta a los galos.
sábado, noviembre 11, 2006
8 dias con Justine
Hacía tiempo que quería leer este libro. Desde que un artículo de la revista Geo la describía como el alma personificada de Alejandría. Sin embargo, la falta de tiempo me retardó a comenzar la lectura de este Cuarteto de Alejandría, que al ser 4 libros, impone .... Pero ante mi próximo viaje a Alejandría, retomé su búsqueda: No podía alojarme en el Cecil sin conocer la historia de su más célebre visitante, aunque fuera de ficción. Pero la búsqueda del libro fue un fracaso, tras comprobar que no se encontraba en varias librerías barcelonesas.
Sin embargo, el viernes fui a La Casa del LLibre, a por otro libro, que tampoco estaba. Al salir por la puerta, ya en Paseo de Gracia, recordé el nombre de Justine. Y volví otra vez para dentro, encontrando la edición de bolsillo. Empecé a devorar el libro en el metro, y continué leyendo en mi cama, de modo que al despertar, me encontré a mi izquierda el preciado libro. A veces los libros son como amantes. Te dejas seducir por ellos, intentas comprenderles, aprender de ellos ... y por supuesto te los llevas a la cama para pasar la noche junto a ellos. Cuando los exprimes completamente y llega el final, se pierden en la librería, o incluso los recomiendas a un amigo para que se deje seducir por sus palabras. Quizás un dia los vuelves a encontrar, por casualidad, y realizas una ligera lectura de unas páginas. Es como un beso de anhelos de aquel romance vivido.
En este libro el tiempo pasa despacio, pausado..., incluso se invierte, dando saltos hacia hechos pasados o hacia un pasado más próximo. Es un camino a la historia que comienza en una solitaria isla griega, donde su autor rememora aquellos años en la Alejandría de entreguerras con la enigmática Justine, la sencilla Melissa, el Casanova Pombal, o el siempre curioso Nessim. Todo ello envuelto en el halo alejandrino, sobre el que planea la figura de Cavafis.
Y el amor es complicado en este mènage a quatre, que se expande al infinito con los amantes de Justine, la deseada, la temida, la adorada. Es curioso que alguien pueda hablar de amor, de locura, hacia Justine, al tiempo que habla de otro amor tierno hacia Melissa. Y como Nessim comparte su adoración hacia Justine, con la amistad hacia aquél que se acuesta con ella. Pero Justine, que fascina con su figura, con su rostro, con sus palabras, con su mente .... no encuentra aquel que le fascine hasta el punto de la fidelidad. Incisos sobre el amor que marcan, pero asustan.
jueves, noviembre 09, 2006
Justine
Así era el amor .... para Justine.
Lawrence Durrell, Justine, El Cuarteto de Alejandría
domingo, octubre 29, 2006
Venezia

La llegada a Venecia fue nocturna. Buscamos el hotel, y al abrir la ventana observamos la belleza del canal. Salimos a cenar, y tras degustar la pasta italiana, marchamos hacia Campo Santa Margherida para conocer la noche veneciana. Tras unas cervezas, terminamos en el Piccolo Mondo, una mini discoteca, pero que era la única, con gente un tanto estraña.
La mañana siguiente cogimos el vaporetto rumbo a Piazza San Marco. Lo cogimos al revés, y en vez de ver el Gran Canal, observamos el puerto. Pero bueno, por lo menos pudimos parar en la isla de San Giorgio, hacernos un amigo japonés y observar de las vistas de San Marcos desde allí.
Por fin llegamos pudimos ver el palacio ducal, el puente de los suspiros, y esa obra de arte bizantino que pone la guinda a la plaza. Unos decidieron tomarse un café en el Florián, y otros nos introducimos en el templo. La catedral deslumbra al entrar por el dorado de sus cúpulas, y el aurea de misterio que inunda la estancia. Al final, la Pala d´Oro.
Perderse en las callejuelas, descubrir palacios decadentes e iglesias sorprendentes, subir por puentes por donde pasan las góndolas, meterse en la masa de gente que observa el Rialto ... un camino complicado para coger el Vaporetto que lleva a Murano. Por fin llegamos, había comenzado la última explicación del cristal de Murano. No compramos nada, y cerraron la fábrica. Caminamos por las calles de Murano, sin turistas. Era como Venecia, más sencilla, pero sin gente, con apenas pocos viandantes nativos. Nos cruzamos con Lionel Jospin, y volvimos a Venecia.
La noche en Venecia fue mas breve. El domingo Santa Margherida estaba mas vacía. El dia siguiente fue para conocer el Palacio Ducal. La historia de aquella república, La Serenísima, que bajo el mandato del Doge se extendió por Padua y Verona, conquistó Dalmacia, y llegó hasta las islas jónicas y Creta. Una historia de un país que comenzó su decadencia porque molestaba al emergente papado, y cuyo fin lo marcó Napoleón con su conquista. En los museos de la plaza San Marcos todavía se pueden ver las obras con las que comerciaron: antigüedades griegas y romanas. El explendor de la república se palpa en los frescos del palacio: Tintoretto, Veronese ... , y los palacios que pueblan la isla, son testigos caducos de ese pasado.
Espero volver a perderme en tus callejuelas, navegar por tus canales, deleitarme en tus palacios ... iluminado por ese campanile que indica la sepultura del apostol San Marcos.
domingo, octubre 08, 2006
Los Borgia
Los Borja, I Borgia, eran una familia valenciana (de Xàtiva, más exáctamente), que hizo las maletas y se fue a vivir a Roma. Allí no hicieron muchos amigos precisamente, y al final casi se murieron todos, menos Lucrecia, que se marchó para el norte, a Ferrara.
Dejando esta pequeña broma, la película no me ha decepcionado. Prefiero un libro, por supuesto, pero por lo menos no ha caído en el morbo facil (y posiblemente falso) liándo a Lucrecia con su padre Rodrigo o su hermano César. El vestuario impecable, los decorados y paisajes, perfectos ... Se consigue entrar en la época perfectamente, aunque salgan personajes de 7 vidas, Al salir de clase, Aquí no hay quien viva ... y el chavalín de "Todo sobre mi madre" que ha crecido bastante.
viernes, octubre 06, 2006
Venecia, El Cairo, Alejandría
Sin embargo, debido a la falta de dinero, me he pasado las vacas pensando en las escapadas que me esperan.
A finales de mes me voy a Venecia, la ciudad de los canales, de San Marcos, del Carnaval (que no veré), de los suspiros ..., y en Diciembre Egipto: El Cairo y Alejandría.
Sin embargo casi he pensado más en Egipto, pese a que quedan dos meses, que en Venecia. Siempre soñé con visitar Alejandría, y por fin, mi sueño se va a cumplir. ¿Por que? Pues no lo tengo muy claro. Quizás el culpable sea el comic de "Asterix y Cleopatra", donde los indomables galos Asterix y Obelix, su perrito Ideafix, y el druida Panoramix, marchaban hacia la corte de Cleopatra para construir un palacio para César en un tiempo record. Y ahora, voy yo.
Alejandría fue la ciudad más hermosa y cosmopólita de su época: la fusión de la cultura griega y la egipcia. Esta ciudad, creada por Alejandro Magno, y embellecida por los ptolomeos, aún mantendría su auge bajo el dominio romano. Sin embargo, cuando Napoleón llego a Egipto, Alejandría apenas era un pueblo de 7.000 habitantes, y de su faro, una de las maravillas del mundo, apenas quedaba una ciudadella árabe sobre los restos que dejó el terremoto.
Alejandría apenas conserva restos de su pasado explendor: su museo grecorromano, el pilar de Pompeyo, las catacumbas ... y bueno, la moderna Biblotheca Alexandrina. Pero no tiene desperdicio pasear por aquellas calles por donde antes caminó Alejandro Magno, Cleopatra y César.
Y tras visitar Atenas y Roma, ahora por fin, visitáré Alejandría.
Parece ser que los venecianos robaron de Alejandría el cuerpo de San Marcos, trasladándolo a Venecia. Sobre su tumba construyeron la Basílica de San Marcos, en estilo bizantino. Sin embargo en Alejandría apareció la cabeza del santo y se guardó en la iglesia de San Marcos. ¿Veré el rostro del evangelista en alguna de las dos ciudades?
martes, octubre 03, 2006
Cesaraugusta
El chico del museo de las Termas me dijo que la visita de toda la ruta de Cesaraugusta llevaba varias horas, y sólo en el teatro podría estar una hora y media. Así que como ya había visto las Termas pq la taquilla está junto a ellas, me marché hacia el teatro.
El teatro en sí no brilla por su buena conservación. Mérida, Segóbriga, o incluso el experimento de restauración de Sagunto ofrecen una visión mejor, pero el museo zaragozano ofrece una explicación que falta en los tres teatros comentados anteriormente. La maqueta, los paneles explicativos, la guía auditiva ... te introducen en una época y un mundo que luego se ve premiado con las ruinas del teatro en vivo, por lo que la imaginación hace el resto, sobre todo si ya has estado en otro teatro romano.
En este caso, curiosamente, fueron los propios romanos quienes destrozaron el que fuera uno de los tres teatros romanos mas importantes de Hispania. La crisis del siglo III, el cambio de religión hacia un cristianismo que prohibía o repugnaba las diversiones públicas, la amenaza de los bárbaros ... propiciaron el abandono del teatro y su posterior uso como cantera para construir las murallas que emergieron para proteger Cesaraugusta. Luego llegarían los árabes, y los cristianos, dejando el solar bajo la judería, para volver a ser tierra cristiana de nuevo con la expulsión de los judios, y dejando los restos del teatro en el olvido, ocultos bajo sus casas, iglesias y palacios renacentistas.
Casi dos horas pasé en lo que fuera un teatro romano. Y es curioso, pero de nuevo Roma volvió a mi interés, opacada en mis preferencias por Grecia y Egipto últimamente.
sábado, septiembre 16, 2006
Cadaqués
Cadaqués llega a la vista tras una carretera tortuosa desde Roses. Curvas y más curvas, hasta que finalmente se divisa un pueblo blanco frente al azul del mar. Su iglesia, sus calles, su bahía ... crean una postal en movimiento.
Recorrimos sus calles empinadas hasta llegar a la iglesia, donde una francesa achinada intentó unirse al grupo. Luego visitamos Portlligat, y volvimos de nuevo al pueblo para comer frente a la bahía en el Casino.
Y finalmente, tumbado en la playa de Cadaqués, bajo el sol de melancólico de Septiembre, alcancé el sueño acunado por el sonido de las olas del mar.
La última parada fue en Castelló d'Empúries y sus fiestas medievales. Juglares, bailarinas, Gigantes, tambores ... desfilaban pos sus calles ancestrales en esa fiesta que emulaba el pasado.
sábado, septiembre 09, 2006
Milano, Firenze, Roma
Me adentré por Porta Venezia, para llegar finalmente a la Plaza del Duomo envuelto en la oscuridad. La fachada de la catedral, ocultada tras los andamios, daba paso a una extensa plaza donde brillaban las Galerias de Victor Manuel. Al fondo, a la izquierda, una calle llevaba hacia Navigli, donde confluyen los dos rios milaneses rodeados de bares y terrazas.
Al dia siguiente recorrí de nuevo el centro: La Scala, il Duomo, il Castello Sforzesco ... , para volver a la Stazione Centrale y recoger ese tren que me llevaría a Firenze.
Impacta ver atardecer sobre la orilla opuesta del Arno, observando los puentes florentinos, y al fondo la silueta de su catedral y la Signoria, escoltada por los campanarios de las otras iglesias.
Sus calles poseen un sabor vetusto que te remite unos siglos atrás. El blanco del mármol que cubre su catedral y sus iglesias reluce entre el marron vetusto de sus casas. Sólo hay un pequeño problema. La ciudad está tan poblada de turistas, que parece que te encuentras en un parque de atracciones.
Y de Firenze-S.M.N. a Roma Termini. Nunca olvidaré los atardeceres en Roma. La luz ténue sobre piazza Navona, el rojo del crepúsculo sobre el panteón, y el serpenteo de sus calles mientras la noche lucha por vencer a la luz. Cruzar el puente de Sant´Angelo, iluminado por el amarillo de sus farola, vigilado por el Castello. Y llegar en un silencio sepulcral a la Plaza de San Pedro prácticamente vacía.
Recuerdo sus 4 basílicas mayores: San Pietro dil Vaticano, San Giovanni Laterano, San Paolo fuori le muri y Santa Maria la Maggiore. Todas deslumbrantes, pero me quedo con San Pablo. Todavía conserva ese encanto paisajístico de estar extra-muros de la ciudad. Sus dorados bizantinos, su estética paleocristiana, sus claustros exquisistos, su amplitud, su silencio ....
Y recuerdo el atardecer desde la Trinità dei Monti, con la Piazza di Spagna a mis pies, y viendo como los violáceos, los malvas, y las nubes de damasco, se mezclaban en el cielo romano sobre una silueta urbana donde brotaban las cúpulas de San Pedro y San Carlos. Y en esta capital de la cristiandad, los obeliscos paganos ascendían eternamente hacia el sol de Ré.
lunes, septiembre 04, 2006
Vuelta al cole (sin Cangrejo)
Pero más allá de ese bombardeo publicitario, Septiembre siempre es aquel mes nostálgico, triste, que como el último canto del cisne aparece para despedir el verano. Pronto la manga larga vestirá nuestras pieles morenas del verano, y el frio viento helará nuestro rostro mientras las hojas de los árboles caeran de las copas, poblando el asfalto con su manto marrón.
El viernes visité el Cangrejo. No había vuelto desde que Eva me enviase un mensaje con la aciaga noticia. Aquel bar, templo de Carmen de Mairena, había vivido tantos años, tantas épocas, desde que el Raval era el "barrio chino" y barrio prohibido, hasta nuestros dias donde la especulación hace cambiar el aspecto tradicional de sus gentes. Y ahora estaba cerrado, con el simple recuerdo de la cinta blanca del precinto. Y en lugar de escuchar el tímido sonido de la música del interior, se escuchaba la conversación de los vecinos sentados en proximidad. No había colas, ni nadie en la puerta, sólo el vacío.
El sábado fue el barrio gótico quien sustituyó al Raval. Cuando llegué a BCN, mis primeras salidas fueron por el gótico. Ahora, quizás por la clausura del Cangrejo, volví a Escudellers, recordando aquellos bares de mi inicio en la ciudad condal, ahora mas poblado de guiris todavía. Pero sin embargo, el Raval sigue atrayendo, y de camino a Plataforma (en el Paralelo), hicimos una visita al vecino del Cangrejo: La Aljaima.
Finalmente llegamos a Plataforma, donde por esa Ley nefasta ya no se puede fumar. Eso si, tienen una sala de fumadores, que es todo un cutrichil. Para fumar en la legalidad, ahora te obligan a hacerlo en condiciones infrahumanas que recuerdan una pocilga o el cuarto escondido de los trastos lleno de polvo y cucarachas. Bonita democracia que te convirte en delincuente por encenderte un cigarrillo.
miércoles, agosto 16, 2006
Two poems
Nice collage!
The Muse inspires my mind.
the Nereids blown on my heart,
the mermaids submerge me at their poetry's ocean,
and the nymphs inyect their sap at my veins.
miércoles, agosto 09, 2006
Annecy (près de Genève)
A veces me pregunto porque me gusta tanto recordar el pasado. Lo revivo, lo exprimo, lo relato ... e incluso lo mejoro para dejar mas hermoso el recuerdo.
Hace 10 años realicé mi primer viaje a "la aventura". Sólo, embarcado en un autobús que tras demasiadas horas de viaje me apeó en una trémula estación a las 6 de la mañana, llegué a Annecy, una ciudad francesa próxima a Ginebra de la que unos meses antes ni sabía de su existencia.
Allí estaba yo, en una familia francesa un tanto extraña. Nunca me enteré que había pasado con el padre (que no estaba), y me llamó la atención que tuviesen las fotos de la familia en el cuarto de baño.
Finalmente el lunes, despues de estar por primera vez en mi vida 24 horas sin hablar castellano, fui a la escuela, donde ya conocí una chica de Barcelona, otra de Madrid, un chulo (muy chulo) sevillano .... la alegría de escuchar una voz hablando castellano.
Pero también conocí a Giulia, una rubia torinesa que hablaba perfectamente español. Y a Alessandra, una napolitana que no sabía ni inglés ni francés, y encima se pasaba todo el camino desde casa hasta la escuela hablando en italiano con su vecino sueco. Yo le decía a Jonas: "es muy simpática", pero él me contestaba: "no lo dudo, pero es que no entiendo nada de lo que dice en italiano, y se pasa todo el camino dale que te pego". Jonas y yo fuimos a partir de entonces como Zipi y Zape (así nos llamaban). Compañeros para hablar frances, para descubrir la ciudad, para ir de juerga.
También se unió al grupo una eslovena, un austriaco, una búlgara, una belga flamenca, dos noruegas, un holandes (que se hizo novio de una de ellas), y 3 irlandeses/as. Una torre de babel para mi mentalidad provinciana. Seguro que hubo mas gente, de algunos consigo acordarme como de aquel grupo de madrileñas y catalanas que apodaron al sevillano como Pier No doy una, porque el pobre chico no daba ni una bien en francés.
Annecy impactaba por su belleza: una ciudad medieval recorrida por canales que desembocaban en un hermoso lago. Sus aguas, frías, purificaban el cuerpo. Y al otro lado de la villa, siempre visible, la silueta de los Alpes con sus cumbres nevadas.
Visitamos Ginebra, hizimos senderismo por los Alpes cerca de Albertville, tomamos un pub del casco antiguo como centro de reuniones, e incluso nos perdimos por su discoteca a la orilla del lago. Aún recuerdo esa imagen rodeado de suecos/as que parecía Benidorm. Lo curioso es que yo ahora formaba parte del grupo de guiris.
Pero terminó. A Sara la vi en Barcelona seis meses despues. Con la búlgara, coincidí (cosas del destino) dos años mas tarde en Poitiers, y por último Giulia, la italiana, vino a Valencia unos dias.
A Annecy volví hace dos años. Estaba en Ginebra, y no podía irme sin visitar aquella ciudad que para mí siempre será el rincón mas hermoso de Francia. Pero fue diferente .... No quedaba ninguno de aquellos amigos con los que había vivido esos dias tan felices. Incluso el tiempo de finales de septiembre impregnaba una tristeza adornada con las nubes al recuerdo del Agosto que viví. Volví de nuevo a nuestro pub, el River´s, que ahora daba una imagen sórdida (la clientela había cambiado), y paseé por sus calles envuelto en recuerdos y susurrando las palabras de Sabina "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".
martes, agosto 08, 2006
Tossa de Mar
- Para L´Escala no quedan plazas - dijo el vendedor desde la ventanilla. Terminaba así mi deseo de ver las ruinas griegas de Ampurias .... Cadaqués ya había partido, y el próximo que salía era Tossa de Mar. Sin pensarlo, compramos los billetes, y nos embarcamos hacia ese pequeño pueblo de la Costa Brava al que había dado fama Ava Gardner en los años 50.Hermosas calas donde el azul puro del mar rozaba con las rocas, anhelos del medievo de su casco antiguo sobre la montaña, protejido por murallas, y el placer de circular por sus calles .... un recuerdo en nuestra mente.



