domingo, junio 18, 2006

Junio segadores

Llegó Junio, el mes de la siega. O eso se pensaba antiguamente, porque ya hace tiempo que Junio es el mes que da preludio al verano.
Junio ya no significa el mes que da paso a las vacaciones. Se terminaron esos 3 eternos meses de descanso (excepto para los profesores), aunque anuncia que pronto tendremos un mes, quince dias, o algun dia de descanso .
Se terminaron las clases para aquellos que continúan estudiando postgrados y masters, convalidando con el trabajo. El dia se alarga, dando lugar a hermosas tardes bañadas de luz.
Pasó el Guateque que nos permitió olvidar que nos acercamos a la treintena, para remitirnos a esos dorados años sesenta, setenta, y bueno, ochenta. Todo entra en el saco.
Y las playas nos atraen con la caricia de la brisa y el abrazo del sol sobre nuestra piel. Las charlas, las discusiones, las risas ....
Las calles del casco antiguo nos ven pasear con chanclas y pantalones cortos. Y entre las callejuelas, una mezcla de símbolos cristianos y paganos, nos recuerda que hoy es Corpus Christi. Parece que esta fecha se nos olvidó desde que la suprimieron del calendario festivo pasándola de Jueves a Domingo.
Pequeñas cosas, situaciones sin importancia ... que nos indican que Junio ya esta aquí, y otra vez, Junio pasará.

lunes, mayo 22, 2006

Arrivederci Delhi

Hoy tenía comida amical en casa de Cleopatra. Resulta que como la chica se cambia de piso, era ahora o nunca, así que nos ha invitado a comer en su antiguo piso. Al próximo, ya veremos cuando vamos .... Total, que me he ido para su casa, he cogido el metro, y al llegar a su calle, pues como no llevaba el papel con el número, lógicamente la he llamado. No contestaba. He llamado a Nuria, que si lo tenía apuntado, pero no me ha encajado. He llegado al número que me ha dicho, pero era dificil tocar en el timbre al tercer piso porque el subsodicho número sólo tenía una altura. Llamamos a Carlos, y mas de lo mismo, no tenía el número. Y Bea sin contestar .... Ha llegado Nuria y como última opción ha gritado: Bea, pero con lo grande que era la calle. El número estaba mal apuntado. Pero finalmente, por obra y gracia del espíritu santo, Bea se ha asomado al balcón, y nos ha visto. Era el portal de enfrente.
Ha sido una comida entre amigos que hacía tiempo que no teníamos (jroña ke jroña), pero ha tenido un cierto toque de despedida. El piso, muy acogedor, donde no faltaba la decoración egipcia: su compañera Vero lo ha decorado con estátuas de Anubis (el dios chacal) y Bastet (la diosa gata). Pero por un lado, Bea nos ha comunicado que por fin se va a Sevilla, despues del verano, en busca de su amor. Y por otro David y Nuria se nos marchan a la India, de momento hasta septiembre, pero quien sabe, quizas vuelvan por mas tiempo.
Así, mientras comíamos sus deliciosas tortillitas de gambas a la andaluza, acompañadas de un buen Ribera del Duero, nos poníamos al dia de los diferentes caminos que nuestras vidas pueden tomar. Unos pensando en la India, otras en Guatemala, y ella, siguiendo el camino de Venus, en Sevilla. Conocí a Bea hace ya dos años, gracias a David. Nuestra amistad ha sido un poco como el Guadiana, que aparece y desaparece, pero siempre ha estado allí, unas veces palpable, visible, marchando con fuerza como un torrente caudaloso, y otras serena, apacible, oculta bajo esos ojos. Su marcha es como si un pedazo de Barcelona huyera de la ciudad hacia ese Sur que tanto anhela.

domingo, mayo 14, 2006

Gran Via Madrileña


Recuerdo haber visto en el libro de arte de COU aquella imagen de la Gran Via madrileña del pintor Antonio López, una de las figuras más importantes del Hiperrealismo español. Me impresionó su detallismo, su mágica atmósfera gris, la soledad de esa calle que es una de las principales arterias de la capital.

Seis años mas tardes pude ver la Gran Via con mis propios ojos. Viniendo de la plaza de la Cibeles, recordé de pronto la pintura de Antonio López. Pero ahora esta calle estaba repleta de gente. Un ruido eterno, un eterno ir y venir de gente, el tráfico colapsado ... borraban mi imagen silenciosa del cuadro. Posteriormente pude descubrir más la vida de esa calle en los meses que viví en Madrid: su noche iluminada por carteles de neón, los chinos vendiendo comida en sus esquinas, las prostitutas caminando, curiosos personajes, gays que bajaban de Hortaleza y Fuencarral ... y al mismo tiempo abrigos de visones y señores aburguesados que añoraban el pasado de la calle. Una compañera de trabajo me dijo: "En la Gran Via está lo peor y lo mejor de Madrid", y coincido con ella. Salir del metro es disolverte en un torrente de gente ensordecedor que bordea en sus anchas aceras una calzada inundada de vehículos.

Ahora, 11 años despues de ver la imagen en el libro, y 5 de verla en directo, pude ver por fin el cuadro original. Ha sido por casualidad, en una exposición del CCCB sobre dos directores de cine: Victor Erice y Abbas Kiarostami. Allí, en una sala de penumbra apareció el cuadro iluminado por una ténue luz que se difuminaba hasta la oscuridad, para posteriormente volver a encenderse. En un principio pensé que sería una copia, pero el guía me confirmó que era el original. Mi memoria realizó un breve retorno al pasado. Recordé las clases de arte en el instituto, y aquella pequeña ilustracion escondida entre miles de obras maestras del arte universal. He recordado aquellos paseos, nocturnos y diurnos, por la gran via madrileña, y aquí, en Barcelona, he saboreado recuerdos gestados en Valencia y Madrid.

viernes, abril 21, 2006

Provence - Côte d'Azur IV


Este día el desayuno fue más breve. Recogimos corriendo los trastos, limpiamos los platos, desayunamos, limpiamos el bungalow y entregamos las llaves. (o eso pensábamos, porque luego aparecieron al final del día.) Cogimos la autovía en dirección a Barcelone, y todo recto hasta llegar a Marsella.
Marsella es diferente. Después de tanto glamour nos encontramos con una ciudad caótica, sucia, pero interesante. Siempre me ha atraído la decadencia. A Nesi y a Claire no les gustó mucho, pero ese panorama de edificios históricos ennegrecidos por la contaminación, la ropa tendida en las ventanas, y ver tras alguna persiana alguien que pasaba el día observando el caos de la avenida, no deja de tener su encanto. A mi me recordó a Nápoles (aunque nunca he estado). Carlo dice que se parece a Alejandría. Quizás Alejandría es Europa metida en África. Marsella es África quien se ha metido en Europa. Pero las tres, Marsella, Nápoles y Alejandría, comparten el Mediterráneo y el origen griego. Por algo será.
Conduciendo con cuidado, ya que sus habitantes cruzaban sin mirar por el medio de la calle, y tras observar el mercadillo árabe que se había formado junto al Arco de Triunfo, llegamos al puerto, vigilado por la silueta de Notre Dame de la Garde en lo alto de la montaña. Tomamos un café bajo el fuerte sol marsellés, aunque ahora no teníamos como fondo los grandes yates de Niza o Saint Tropez, sino barquitos más modestos. Las obras, sin embargo, seguían nublando nuestra visión. Marsella, como Niza, ha decidido también poner tranvía en sus calles. La catedral no pudo ser visitada. ¡No me dejaron!
Partimos de nuevo, y tras pasar Arles y Nimes, que debido a la falta de tiempo no pudieron ser visitadas, cogimos el desvío de salida en Perpiñán. Allí casi nos quedamos sin gasolina, porque la estúpida gasolinera del Alcampo sólo funcionaba con Carte Bleu (monedero electrónico). Mira que le metimos todas nuestras tarjetas, pero no nos dio la deseada gasolina. Así que desesperados, con el marcador de gasolina indicando que nos quedaban menos de 10 km., por fin llegamos a una gasolinera que aceptaba monedas.
Continuamos con destino a Collioure, un pequeño pueblecito del Rosellón donde se encuentra la tumba de Machado. Un pueblo precioso, con el encanto de su puerto y sus casas de colores, que le daba 100 patadas a Saint Tropez. Aparte, debido al alejamiento de estas tierras, la especulación urbanística apenas afloraba, dejando divisar el verde de los Pirineos comulgando con el azul del Mediterráneo.
En vez de volver a Perpiñán para coger la autovía, cometimos el error de cruzar los Pirineos por Cerbère y Port Bou. El paisaje precioso, la montaña, las calas … pero lo que en el mapa parecía poco tiempo, se hizo eterno. Y en algunas curvas de esta carretera interminable parecía que el coche caería sobre el acantilado hacia el mar, empujado por la tramontana que azotaba imparable. Por fin en Llancà, respiramos tranquilos. Una carretera recta nos llevó hasta Figueres, desde donde la autopista se encargó de conducirnos a la ciudad condal.

jueves, abril 20, 2006

Provence - Côte d´Azur III


Comenzó la mañana con un desayuno al aire libre delante del porche del bungalow bañado por el sol. Una orgía de quesos franceses, salchichón de Saboya, zumo de piña, pan con aceite .... Lo suficientemente nutritivo para aguantar hasta una merienda. Cogimos el coche rumbo a Mónaco, no sin antes descubrir Niza bajo un ardiente sol que hacia brillar el azul del mar que da nombre a la costa. Continuámos bordeando el mar, con su correspondiente parada en el acantilado, hasta llegar al principado. La ciudad estaba en obras preparándose para el mundial automobilístico, y nosotros optamos por comenzar la visita subiendo montaña que lleva al Palacio del príncipe, serpenteamos sus excasas callejuelas, y tras ver la catedral que alberga las tumbas de Rainiero y Grace Patricia, bajamos por los jardines escalonados que descienden desde el oceanográfico junto al mar.
Nos tomamos un martini en el puerto, como manda la tradición, y cogimos de nuevo el coche, haciendo el circuito del mundial, con dirección al Casino de Montecarlo.
La siguiente parada fue cap d´ail, descendiendo hasta el cabo donde realizamos nuestro picnic. La ensalada no pudo efectuarse porque nos habíamos dejado el recipiente en el bungalow, y la lechuga en el coche, así que comimos lo que pudimos y las mezclas que nos dio nuestra imaginación.
Despues de la comida, descansamos bajo el sol mediterráneo mientras el viento azotaba nuestros cuerpos. Cuando comenzó a hacer frío, y ya se nos había tomado el color en nuestros rostros, decidimos partir, rumbo a Èze, un pueblo medieval intacto en la cima de una montaña.
De vuelta conocimos la otra Niza, aquella que no deja de ser una ciudad normal como cualquier otra, y de vuelta a casa, caímos dormidos ante el cansancio, pensando que sólo quedaba un dia.

miércoles, abril 19, 2006

Provence - Côte d'Azur II


Comenzó el dia envuelto de nubes, a escasos metros del mar. Tras un desayuno copioso devolvimos las llaves a aquella francesita, que era muy mona, tenia una sonrisa pícara y unos pantalones ajustados al culo, pero que sólo sabia utilizar el francés para quejarse.
Partimos por la carretera de la costa, serpenteando las calas, en dirección a Cannes. Pasamos Saint Maxime, Saint Raphael, y muchos otros pueblos, unidos por las villas de principios de siglo, y las construcciones monstruosas de la segunda mitad del siglo, que jalonaban las antes virgenes laderas de la costa. Aún recuerdo la imagen de la iglesia de Sant Raphael. Impactante, si no hubieran construído a su derecha un edificio horrible que le quitaba todo el encanto, y en su parte inferior, para mas Inri, un Mc Donalds. Cosas que pasan.
Tras recargar las pilas en el hipermercado Casino, llegamos a Cannes con la lluvia golpeando en las lunas del coche. Aparcamos, e intentamos descubrir la ciudad. Demasiado tiempo intentando encontrar algo fascinante. El paseo, bonito, pero simplemente bonito, como podrían ser el de Gandia o el de Benidorm. El palacio de congresos, aquel donde se desarrolla el famoso "Festival de Cannes", nos mostró la magia de una cámara de televisión bien encuadrada, una alfombra roja, y un coche desde donde salen las celebridades. Despues caminamos por la Rue d'Antibes, toda repleta de las tiendas mas fashion que se pueda encontrar. Finalmente, por fin, encontramos el viejo Cannes, quizas el lugar que salvó la ciudad. Sus calles empinadas y sus casas coloridas, guiaron nuestros pasos hacia un pequeño café donde nos sentamos protejidos por unas sombrillas de la ténue lluvia que volvia aparecer.
Cogimos el coche, de nuevo por la costa. Pasamos Antibes por el centro, la ciudad que escogió Picasso para vivir, y entonces nos dimos cuenta del tiempo que habíamos dedicado a Cannes y deberíamos haber gastado en Antibes. Pero debíamos buscar todavía un camping, y la lluvia amenazaba con volver a rociarnos. Nos perdimos por Cagnes, un pueblo a escasos metros de Niza, pero finalmente, llegamos a buen puerto, y nos alojamos en un bungalow mas grande que el de Saint Tropez, en la ladera de la montaña.
Cenamos rápidos, y marchamos hacia Niza. Recorrimos su extenso paseo marítimo, hasta llegar al puerto. Aparcamos junto a Notre Dame du Port, disfrutando con un paseo nocturno por este puerto silencioso repleto de yates.
Volvimos hacia el centro, y tras ver la plaza Garibaldi cerrada al tráfico, y las obras tranvía incomunicando las calles nizardas, conseguimos aparcar junto al Negresco. Recorrimos sus calles comerciales, su centro histórico rodeando la catedral, y el Marché de les fleurs. Finalmente, el paseo marítimo nos indicó el camino hacia el coche, iluminados por una luna que luchaba por divisarse entre nubes de humo.

martes, abril 18, 2006

Provence - Côte d'Azur I


Salimos pasadas las 7 de la mañana de Barcelona, rumbo a la Costa Azul. Teníamos un esbozo del itinerario a seguir, unas ciudades donde podríamos dormir, y un destino a alcanzar, Mónaco. El resto del recorrido surgiría según las circustancias.
Primera parada, Montpellier, capital del Languedoc. ¿Por que paramos? Simplemente, porque queríamos descansar. Y fue una buena parada. Vimos salir a la gente del trabajo, y las callejuelas de la ciudad, antes solitarias, dieron paso a grandes espacios abiertos inundados de personas. El sol nos siguió calentando nuestra piel, mientras tomábamos un café en una terraza, o mientras serpenteábamos sus calles. Allí encontramos nuestro principal enemigo del viaje: La Boulangerie (o sea, panadería-pastelería).
Siguiente parada, Aix-en-Provence. Una ciudad preciosa llena de fuentes y con callejuelas jalonadas de edificios históricos. Sin embargo quizas "demasiado bien conservada". Y en una plaza junto a una de estas fuentes, acompañados de un personaje que dormía y ni la policía pudo despertar, se celebró nuestro primer pic nic francés.
Llegamos anocheciendo a Saint Tropez, un pueblo muy bonito, pero que francamente decepciona un poco. He visto pueblos costeros más bonitos, aunque hay que reconocer que debido a la especulación urbanística de la costa, es todo un milagro que todavía mantenga su ambiente marinero. Encontramos un camping tahitiano junto a la playa de algo que sonaba a Pamplona, y pese a la ilusión de Nesy que quería montar la tienda de campaña, por 10 euros más decidimos que se dormía mejor en un Bungalow.
Volvimos al pueblo para ver cenar a unos curiosos individuos en la cubierta de sus barquitos atracados en le Port de Saint Tropez. (permítanme la ironía, pero el barquito parecía mas bien un transatlántico). Observamos sus calas, nos perdimos por sus callejuelas, y tras recordar la voz de la teleoperadora de "España Directo" de Telefónica (que por cierto no ha cambiado el mensaje desde hace 10 años), volvimos a nuestro diminuto y estresante bungalow (un dia pasa, pero no se entiende como una familia con dos niños puede pasar las vacaciones allí), para cenar y mantener una tertulia de estas que acaban tarde.

lunes, abril 10, 2006

Domingo de Ramos

Ayer fue Domingo de Ramos. Las ciudades se llenaron de palmas y ramas de olivos, como hace casi dos milenios el pueblo de Jerusalén salió a recibir al Mesias. Ese mismo pueblo, que ese dia le halagaba, poco despues, le condenaría a muerte, le ignoraría, le negaría....
Ayer apenas me entere que era Domingo de Ramos sino hubiera sido por el Telediario. En este ateismo que nos inunda, apenas hay espacio para ceremonias religiosas, y los pocos que las siguen, lo han convertido casi en un club privé, o en una atracción turística.
Sin embargo, recuerdo en mi infancia que el Domingo de Ramos era símbolo de que pronto llegarían las vacaciones: ¡faltaba poco!
Y tras el domingo de Ramos viene esa semana que sabes que antecede las vacaciones: Cuando era pequeño, en el colegio. Ahora, en el trabajo. La verdad es que se respira un aire festivo, que te llena de vitalidad, imaginando como serán esos dias sin hacer nada.
El año pasado mis vacaciones de pascua se redujeron a unos dias en casa sin hacer nada, olvidándome de la oficina, y una escapada a Sant Pol y Arenys con sus hermosas playas, su mercado de pueblo, y sus callejuelas con encanto viendo en las pastelerías la mona de Pascua.
Este año, la ilusión es aún mayor: Saint Tropez, Cannes, Nice ... y Mónaco.

martes, abril 04, 2006

Persia y el arte moderno

Este sábado tuve un dia cultural. Por la mañana fui a CaixaForum para ver la exposición sobre Persia. Francamente, la recomiendo. Nosotros estuvimos casi dos horas viendo las ruinas persas, escuchando a la guía, y viendo el video de Persépolis. Luego, no contentos, nos metimos en la sala de fotografía de Diane Arbus.
Un recuerdo, el medallón de lapislázuli. El azul intenso penetró en mis pupilas inundándome de belleza azúrea.
Por la tarde, sin embargo, le tocó el turno al MACBA. Ese centro cosmopólita que coloca en la vanguardia a la ciudad de Barcelona, y que, francamente, ninguno de nosotros entendió.
Nos extrañó ver que la lista de la compra era poesía, que un labavo era arte, pero la gota que llenó el vaso fue ver un pedazo de tela ocupando toda una pared.
La guía se empeñaba en explicarnos porque eso era arte. La dichosa tela de rayas verdes sobre fondo blanco, había sido cortada en 60 pedazos, y cada uno tenía su certificado de tela. Se me escapó la risa, no podía mas. No puedo comprender que la gente pague por un trozo de tela, bastante fea por cierto. Quizás ese empresario fue un rácano para pagar un salario digno a sus trabajadores, y ahora despilfarraba el dinero en una estúpida tela.
No se, pero creo que en la Persia aqueménida, antes del siglo III a.C., la civilización estaba mas adelantada que ahora. No habría luz, ni agua corriente, ni internet ..., pero sus artistas tenían una sensibilidad superior a la frialdad del arte contemporaneo.
Lo dicho, quizas nuestra sociedad debiera mirar un poco al pasado ....

martes, marzo 28, 2006

Venezia vs Firenze

Empecé a escribir este blog hace algo más de tres meses, símplemente para evitar que se perdiera un e-mail divertido de una noche loca de jueves.
Siempre me ha gustado escribir, y bueno, he escrito en papeles que han acabado ardiendo en la hoguera, rotos en pedazos que se llevó el viento, o símplemente, y menos poético, en la basura.
Ya había leído los blogs de Beatrice, y me gustaba poder disfrutar de la lectura de sus líneas simplemente cargando su página web. Así que ni corto ni perezoso, todavía bajo los efectos de la resaca, me puse a escribir este blogg, sin saber todavía muy bien que era. De momento sería como una libreta vieja donde escribiría lo que se me ocurriera: prosa poética, deseos, un amago de Diario ....
Bueno, pues primera pregunta: Nombre del blogg. Veneciabierta ya estaba ocupada, y como yo Venecia lo mas cerca que la he visto fue cuando se inundó mi cuarto con el agua de la lavadora, pues elegí Florencia. Siempre guardaré con cariño aquellos atardeceres en la ciudad de los Médicis, mientras la luz de amarilla de las farolas jugaba entre la noche fiorentina.
Cleopatra me dijo que porque no elegí una Atenas abierta, o una Alejandría, o una Tesalónica ..., pero no, tuvo que ser Florencia. Y como un verde prado italiano, extendí su manto desde Venecia a Florencia, y el acqua alta que inunda sus deseos, la transformé en ese Agua de Venus que deseamos refresque nuestro rostro como el rocío del alba.
Y volver a sentir el agua de la diosa en nuestra piel, como aquel primer dia que vimos el baño de luz al salir desde el vientre materno.

martes, marzo 21, 2006

Arde Valencia

De nuevo volvi a Valencia en Fallas. Pero esta vez no iba en un tren de cercanías, sino que por primera vez en mi vida, me adentraba directamente en la semana fallera descendiendo de un tren de largo recorrido. Y así, desde el andén número 2, me adentré ese flujo de ir y venir de gente, simple preludio de la masa humana que fluía por las calles valencianas.

Valencia en fallas tiene un sabor exquisito. La vista se deleita con sus monumentos de carton piedra, mientras la música de pasodoble, con el transfondo de los petardos, inyecta savia nueva en las venas. Cierro los ojos, y recuerdo el aroma concentrado de las flores que emana del manto de la virgen, flotando entre la angosta callejuela que separa la catedral del Micalet.
La primera vez que fui con mis amigos a Valencia, con apenas 14 años, fue como realizar un viaje a Nueva York: Ruido interminable, caras desconocidas que copaban las calles, fiesta interminable en la noche valenciana. Recuerdo los conciertos en la Alameda. Creo que eran la perla de las fiestas que fue arrancada a la corona fallera, porque simplemente, molestaba a quien no quería ser molestado.
El alcohol de los cubalitros subía rápidamente en la sangre de un quinceañero, que había comenzado el ritual en la plaza de Cánovas, para, pasada la Nit del Foc, continuar bebiendo y bailando en los conciertos de la Alameda, con el reflejo del Palau de la Música al fondo.
Ahora ya no me pierdo en Valencia. Al contrario, camino entre sus calles repletas de gentío como si fuera por el pequeño pueblo que me vió crecer. No volví a Cánovas ni a Xúquer, no me quedé enclavado entre la gente sobre el puente de Aragón, no acabé la noche bailando en Woody .... Al contrario preferí pasear entre las estrechas callejuelas del Carmen, y dejarme sorprender por el paso interminable de falleras rumbo a la ofrenda, o procedentes de ella.
Cambié la vista perfecta del castillo desde el Palau por la visión nublada por los árboles bajo las torres de Serranos. Los conciertos de la Alameda, que luego fueron sustituídos por la verbena de la Mezquita, ahora se convirtieron en una verbena próxima al Mercado Central. Y los bares de la calle Caballeros, pusieron fin a la noche.
El tiempo hace cambiar las costumbres, aunque algunas no varían. Y en la Noche de San José, ya de vuelta a mi casa, pero todavía conservando la resaca del dia anterior, contemplé por la televisión el espectaculo de ver arder la falla del Ayuntamiento.
Dicen que el fuego purifica, y borra todo aquello que deseamos olvidar. Amén.

jueves, marzo 16, 2006

Los Idus de Marzo

¡Cuidaté de los Idus de Marzo! - Le dijeron a César -
Y ese 15 de Marzo, fue asesinado a las puertas del Senado Romano.
Yo empecé este día 15 con mala pata. Corriendo como siempre, llegué al metro. Bajé las escaleras mientras veía el tren en el andén. Intenté entrar, y la gente, como en latas de sardinas apretujadas, me hacian caras que indicaban - ¡Aquí ya no cabes, no nos ves!
Pero yo, cabezota como soy, pude entrar. Me hice un huequecillo e intenté desplazarme hacia la zona de los asientos. Cual fue mi sorpresa cuando vi que, aparte de las 8 personas que estaban sentadas, sólo había una persona de pie. O sea, que en el mismo espacio, habían como 30 personas junto a la puerta, y otro chico y yo, en la zona de los asientos.
Lo siento, no podía mas, y a esas caras de borrego que antes me habian gesticulado (el lenguaje oral a estas horas de la mañana es muy duro para el rebaño) que no cabía, les dije: - Yo flipo, todos apretados y sitio libre aquí -
Bueno, llegue al trabajo, y por arte de magia, conseguí fichar a tiempo. Maldita tarjeta, menudo inventor quien la creó. Habría que quemarlo en la hoguera por brujería. Quizas el se ganase su jubilación en Montecarlo, pero nos ha fastidiado a bastantes. Lo dicho, Miguel Servet murió en Ginebra por menos.

Hoy un dia aburrido, como siempre. Es el maravilloso sistema empresarial de la era de las telecomunicaciones. Ufff, menudo progreso, 8 horas encerrado en una oficina. Los neardentales se escandalizarían de nuestro poco desarrollo mental. Pero bueno, aquí estoy, pegado a la pantalla de mi maravilloso ordenador. Respondiendo e-mails en inglés, enfadándome con el chino, cogiendo el teléfono, con el excel (el excel que no falte) y el programa de la empresa que no pido que le pongan decoración picassiana, pero joder, que es mas simple que un arado.

La tarde ha sido mas divertida. Llega mi jefe, y ala, en mi pantalla, una página web sobre la antigua Grecia, mas exáctamente la ciudad de Tebas. Es curioso, creo que es lo más interesante que he hecho en el dia de hoy, aunque no creo que le haya gustado mucho al señor.

Pues nada, terminé mis ocho horas. En mi trabajo a la gente les gusta hacer mas horas. No lo entiendo muy bien, pero supongo que como algunos pierden bastante el tiempo, pues no son muy eficaces para hacer su trabajo en el tiempo estipulado. Como ya no pueden fumar, pues han dejado de perder el tiempo haciendo señales de humo, pero de todos modos, su vida en extra-laboral no ha de ser muy interesante, cuando prefieren pasarse la tarde encerrados en la ofi.

Por suerte, el dia ha culminado con una buena cena entre amigos. La verdad es que cada vez pienso mas que deberíamos crear un restaurante. Seguro que si ponemos unos precios razonables triunfamos, pq tal como han subido los precios a partir del euro, comer por 1.000 ptas. (o sea, 6€ que dios nos dió), se ha convertido en misión imposible. Pero bueno, otro don del progreso. Las hipotecas, querido lector, las dejo para otro dia, que sino acabaremos mal. Lo dicho, una conversación envidiable, una comida exquisita, y todo amenizado con sus vinos. Tampoco ha ido tan mal este Idus de Marzo ....

sábado, febrero 25, 2006

DaVinci

"Si la libertad te es querida, ojalá nunca descubras que mi rostro es la carcel del amor"
Leonardo DaVinci

lunes, febrero 20, 2006

De Delfos al Monseny

Ayer paseé entre las verdes montañas del Monseny. Escuché el susurro del agua al caer, observé el agua cristalina corriendo entre las laderas, mientras los destellos del sol creaban un firmamento de estrellas sobre las pequeñas lagunas que se formaban. Sentí la naturaleza y mis oídos captaron ese sonido del silencio tan dificil de escuchar en la ciudad.
Hace un año, esa misma sensación, ocurrió en Delfos. Allí, en ese santuario a la naturaleza que el dios Apolo eligió para hacer oir su voz, entre las columnas de piedra que manaban de la montaña, entre las piedras testigos de un pasado florecente, envuelto entre las nieblas de la montaña, intenté ver brotar la voz del dios entre el silencio.
La humedad se fundía con mi piel, y el aire puro regeneraba mi ser ....
Pensé como siglos atrás, la gente llegaba a este mágico lugar para oir el destino que predecía la sibila. Sentí como caminaron las almas buscando la respuesta divina ....
Y ayer, de nuevo surgió ese misticismo que sólo el aislamiento de la naturaleza produce. Y permanecí pensativo bajo aquella noche cubierta por un manto celeste donde el hombre ha bordado en hilo de plata los recuerdos de historias que no deben de ser olvidadas: Casiopea, Andrómeda, Géminis, el Cisne, Berenice ...
Recordé que por estos valles vagaron brujas consumidas en la agonía humana, a las cuales fueron a pedir ayuda doncellas y caballeros medievales, que mas tarde volverían para darles muerte. Y ellas deambularon bajo la protección de las ramas de los árboles, y guiadas por la luz de la luna llena.
Mientras, al otro lado del Mediterráneo, en la lejana Delfos, la llama del oráculo quizás aun brillaba en ardientes ascuas rojas.

sábado, febrero 18, 2006

Atenas - Αθήνα

- Mira, mira, date prisa. - Dijo Encarna con una sonrisa perenne sobre su boca. Acudí rápidamente, y pude ver detras de su silueta, enmarcada en la ventana del hotel, la vista de la Acrópolis.
Aquella noche, hace un año, contemplé, tumbado desde mi cama, la imágen iluminada de la Acrópolis. Y mis ojos fueron cediendo lentamente, mientras la visión del perfil dorado del Erecteion, difuminado sobre el cielo ateniense, fluía hacia mi iris difuminándose lentamente.


Había deseado ese momento tanto tiempo. Quizás desde la mas lejana infancia, había anhelado el encuentro con aquella ciudad que fue la mas hermosa de su época. Poder sentir el olor del mármol penetrando en mi cuerpo, el radiante blanco destellando en mi vista ... y caminar por el mismo sitio donde dejaron su rastro Aristóteles, Fidias, Platón, Alejandro, Alcibiades, Marco Antonio, Teseo, Adriano, Cleopatra ....
Aspiraba su recuerdo, y sentía la caricia de sus palabras que aún flotaban en el viento. Sólo era cuestión de detenerse a escucharlas, evadiendo el sonido perpétuo del tráfico ateniense.

Plaka ya me había seducido, absorviéndome entre sus angostas callejuelas con sabor oriental, y embriagándome con la retsina de su color. Y aquella noche, recordando el rígido soldado de la Plaza Sintagma, inmune ante el frío y al mundo que fluía al alrededor, penetré en los sueños de los dioses.

domingo, febrero 12, 2006

Ulises (Odiseo)

Busco mi camino a Ítaca. Entre las tempestades del mar, evadiendo las venganzas de Polifemo, sorteando los engaños de miles de brujas Circe, huyendo de los placeres momentáneos de la bella Calipso … navego hacia esa isla que huye de mi. Temo dejarme seducir por el canto de las sirenas, y desviarme de mi camino. Temo que el torbellino del océano me arrastre hasta su gargante y me impida continuar. Temo que el Bóreas me lleve en su viento hacia el lado equivocado.
Pero sé que alguna vez, llegaré a esa Itaca que los dioses nos tienen reservado. Sé que las olas del mar me portarán suavemente sobre la fina arena de la playa, mientras el canto de la espuma cubre mi cuerpo de inmaculado blanco. Y allí, bajo el intenso brillo del sol del medio día, entre el eterno azul del mar, y la extensa arena de la costa, su sombra tapará el azote solar. Y al alzar mi rostro, observaré la pureza de sus ojos, sobre la dulce sonrisa de su boca.

lunes, febrero 06, 2006

Epifanía +31

Aquel dia de reyes fue diferente. No fue necesario que fuera corriendo a abrir los regalos debajo del árbol como en la infancia. Al abrir los ojos observé los suyos, de un atrayente color verde-grisáceo, mirándome, mientras sus rubios cabellos, indomables, caían sobre su frente. Mis labios se posaron suavemente sobre los suyos, mientras acariciaba su rostro, sintiendo mi piel su gélido cuerpo.
Pero desde entonces, nunca mas se supo. Quizás volviera a Oriente de nuevo.

domingo, febrero 05, 2006

Penélope

La brisa marina ondeaba sus negros cabellos. Ella observaba el mar con anhelo, mientras las olas chocaban bruscamente contra el acantilado, transformándose en blanca espuma. Sus pupilas se perdían entre la inmensidad del mar azul, hasta allí donde los domínios de Poseidón se fusionan con el color el cielo, mientras sus pensamientos viajaban mas allá, hacia un lugar desconocido entre Ítaca y la lejana Troya.
Esperaba la llegada de Odiseo. No sabía si sería mañana, o quizás faltarían varios años más, o incluso temía que cuando él arribase las arrugas florecieran en su piel ... Pero en lo más profundo de su ser, ella sabía que el momento del encuentro llegaría. Y mientras tanto, rechazaba vanales pretendientes, sentada frente al mar de Ítaca, sintiendo en los poros de su piel la caricia de la brisa del salado mar, el perfume de Afrodita.

Como Penélope sé que algún dia llegará, y que mi corazón encontrará esa mitad que navega entre los mares. Espero frente al eterno mar, aunque a veces siento el impulso de partir y navegar en su busca, alzar las velas del barco y rogar a Eros que sople sobre ellas el viento del deseo, y surcar el océano de las indecisiones. Pero cuando me hago a la mar, las tormentas me devuelven a puerto. Así que espero frente a él, mientras me deleito escuchando el rugido de las olas.

miércoles, febrero 01, 2006

Sabina Forever I

¡Ya está! Carlos nos envía un correo electrónico indicándonos que se ha realizado el cargo en su tarjeta de 200 euros, tiene un recibo, y por lo tanto .... ¡Tenemos 6 entradas para ver a Sabina en Junio!
Todavía queda una larga espera para deleitarnos de su voz (Esperemos que todavía mantenga ese tono que sólo él ha sabido alcanzar), y saber como huir cuando no quedan islas para Naufragar, pasar la noche a la sombra de un león, mientras tu reinabas detras, de la barra del único bar que vimos abierto. Seguro que no tardaremos en olvidarlo 19 dias, ni 500 noches.
Continuamos en Junio ....

lunes, enero 30, 2006

La montaña Primigenia (relato heliopolitano)

Eran las 6 de la mañana. La noche envolvía en su oscuridad las angostas callejuelas del Raval barcelones, iluminadas por la ténue luz de las farolas. La lluvia caía impetuosamente empapando el asfalto y mojaba a los pocos transeúntes que aún continuaban exprimiendo el sábado, buscando todavía algun bar abierto, o esperando que alguna cafetería alzase su persiana. Allí estábamos nosotros, refugiados en un antiguo portal de la fuerte lluvia amenazante. Entre canciones y gritos, observando las mafias paquistaníes, alguien gritó: "Contemos un cuento" .....

Según la teoría heliopolitana, una de las 3 que narraban la creación en el antiguo Egipto, en el principio sólo existía el caos, Nun, el elemento líquido incontrolable. Entre esta masa desordenada, surgió el gemen de la vida. Emergió la Colina Primigénia, y de ella Ré (Rá), el Sol.

Alguien dejó escapar un grito motivado por los efectos del alcohol. La lluvia contenía golpeando con fuerza en la calle.

Ré diseñó la creación partiendo de su propio semen. Se masturbó y concibió a Shu, el aire, y Tefnut, la humedad. De la unión de sus dos hijos, lo seco y lo húmedo surgieron la diosa Nut, el Cielo, y el dios Geb, la Tierra. de esta unión entre el cielo y la tierra nacerína Isis, Osiris, Seth y Neftis.

Otra historia cuenta la Leyenda del Ojo de Ré. El dios solar perdió un ojo. Sus hijos fueron a buscarlo, pero sin éxito, por lo que decide reemplazar su ojo por otro. Cuando este volvió, al ver que había sido sustituído, comenzó a llorar. De estas lágrimas surgieron los hombres. Ré, compadecido, convirtió al ojo en cobra, y se lo puso en la frente, transformándose en el ureus.