Se trata del título del libro de Naguib Mahfuz que esta semana, aprovechando los cortes de luz, he leído en los parques de Barcelona, hasta que, la luna en cuarto creciente, anunciaba la caida de la luz solar. Se trata de una historia curiosa. Personajes de la calle, que cambian su vida y su amor, por extrañas circunstancias, bajo el fondo de la guerra que no termina; historias de la pobreza y la riqueza, del sexo y del amor, de la lujuria y la amistad ...
Y luego, volver a casa, y encontrarla iluminada por las velas. y
Por fin volvió la luz. No sabemos cuanto dependemos de ella hasta que nos falta. No hay música, ni televisión, ni internet, ni teléfono, ni horno eléctrico, ni nevera ... y por supuesto, no hay luz. La oscuridad volvió a planear sobre nuestros hogares, como antiguamente. Y las llamas de las velas danzaron sobre el aire.
Ya menos romántico, con luz, of course, esta tarde marché con Oihana al Museo Egipcio de Barcelona. Nos habían dicho que era pequeño, así que casi eran las 5,30 cuando comprábamos las entradas, y bueno, era pequeño. Desde luego no es el British o el Louvre, pero casi me tienen que tirar de allí, porque hemos cerrado el museo; rodeados por momias y esculturas, el tiempo ha corrido sin tregua. Es el último museo barcelonés que vemos juntos. Ha sido mi compañera museística durante estos años, pero se va. Este museo egipcio es el último de nuestro tour que ha pasado por el MACBA, el MNAC, la Pedrera, el CCCB, Caixaforum ... Parece que Barcelona se convierte en una ciudad "de paso", donde es dificil echar raíces.
sábado, julio 28, 2007
domingo, julio 15, 2007
Semana de Sanfermines
Esta semana ha sido diferente porque desayuné viendo la tele. Es la única semana del año que la enciendo mientras mojo las galletas en la leche, pero se ha convertido en una tradición ancestral. No es que me maten los toros, y ver las corriedas en la tele me aburre como una ostra, pero es que San Fermin siempre marcó el principio de las vacaciones, el final del cole, y eso marca. Así que esta semana me las apañé para ver al menos 3 encierros, aunque llegase tarde al curro. Ya lo recuperaré mas tarde :)
Así, el tema de conversación durante la semana ha sido varias veces la cuesta de Santo Domingo, Estafeta, Mercaderes, la Telefónica, y la entrada de los bóvidos en la plaza.
Por otro lado, creo que esta ha sido la semana que menos he cocinado en casa: cena fuera de miercoles a sábado. El miercoles, corriendo a Sitges; Un paseo por sus callejuelas, ver el mar con las últimas horas de luz, observar una convención de curas griegos ortodoxos caminando por las calles, y finalmente, cena en La Paradeta. El jueves, corriendo al centro a comprar un libro: "Mis dias como sospechoso", recomendado por Isabel, quien por cierto, escribió el prólogo; que leí con cariño de pie en pleno Paseo de Gracia, a las puertas de la librería. Luego intentar comprar ropa en las rebajas, (imposible, ya no quedaba nada), y de nuevo corriendo en bici hacia El Nilo. Todavía tenemos mono de Egipto. Este año es más grave que el anterior. Curioso. Y para meter mas leña al fuego, como llevo 2 meses sin fumar (cigarrillos), cada vez que veo una Shisha me pongo a chupar como un desesperado. Llega el viernes ... ¡Bien! A la playa con Encarna, una de estas reuniones que hacemos cada X meses, y donde hablamos de nuestras vidas, de nuestros amigos comunes de Barcelona y Atenas; basicamente de recuerdos del pasado, y planes del futuro. Así que de la playa, otra vez en bici, hasta el centro. Compramos pipas, patatas y cervezas, y al parque del Carrer Sant Pau a hablar. Despues, buscamos un sitio para cenar, y bueno, de nuevo en bici, para casa.
Y el sábado de nuevo cena. No quiero ni hacer cuentas de lo que me he gastado en cenas esta semana. Y después, al Razzmatazz.
Así, el tema de conversación durante la semana ha sido varias veces la cuesta de Santo Domingo, Estafeta, Mercaderes, la Telefónica, y la entrada de los bóvidos en la plaza.
Por otro lado, creo que esta ha sido la semana que menos he cocinado en casa: cena fuera de miercoles a sábado. El miercoles, corriendo a Sitges; Un paseo por sus callejuelas, ver el mar con las últimas horas de luz, observar una convención de curas griegos ortodoxos caminando por las calles, y finalmente, cena en La Paradeta. El jueves, corriendo al centro a comprar un libro: "Mis dias como sospechoso", recomendado por Isabel, quien por cierto, escribió el prólogo; que leí con cariño de pie en pleno Paseo de Gracia, a las puertas de la librería. Luego intentar comprar ropa en las rebajas, (imposible, ya no quedaba nada), y de nuevo corriendo en bici hacia El Nilo. Todavía tenemos mono de Egipto. Este año es más grave que el anterior. Curioso. Y para meter mas leña al fuego, como llevo 2 meses sin fumar (cigarrillos), cada vez que veo una Shisha me pongo a chupar como un desesperado. Llega el viernes ... ¡Bien! A la playa con Encarna, una de estas reuniones que hacemos cada X meses, y donde hablamos de nuestras vidas, de nuestros amigos comunes de Barcelona y Atenas; basicamente de recuerdos del pasado, y planes del futuro. Así que de la playa, otra vez en bici, hasta el centro. Compramos pipas, patatas y cervezas, y al parque del Carrer Sant Pau a hablar. Despues, buscamos un sitio para cenar, y bueno, de nuevo en bici, para casa.
Y el sábado de nuevo cena. No quiero ni hacer cuentas de lo que me he gastado en cenas esta semana. Y después, al Razzmatazz.
martes, julio 10, 2007
Au revoir mes amis!
Parece raro ver Barcelona sin David y Nuria. Este domingo fue el último dia que ocuparon su piso en la el barrio de la Ribera. Allí pasé mi primera noche en Barcelona, sobre el sofá que había venido del piso de Madrid. Y bueno, allí hemos tenido comidas y cenas con eternas tertulias. Es una estampa barcelonesa que no se puede borrar, con el Yúa dando vueltas como un loco por el comedor.
Hacía tiempo que nuestro contacto había disminuído, desde que alquilaron la casa en el Monseny, pero aun así, cuesta pasar por Via Laietana, y pensar que ya no están allí.
Hacía tiempo que nuestro contacto había disminuído, desde que alquilaron la casa en el Monseny, pero aun así, cuesta pasar por Via Laietana, y pensar que ya no están allí.
sábado, julio 07, 2007
Mountolive
Le pareció a Justine como si sus sentimientos hubieran quedado prendidos en alguna gran telaraña, aprisionados por las leyes que yacían debajo del nivel de su voluntad conscientes, de sus deseos, del flujo y reflujo autodestructivo de su personalidad humana.
Mountolive
Cuarteto de Alejandría (III)
Mountolive
Cuarteto de Alejandría (III)
viernes, julio 06, 2007
No llores por mi Argentina
Ya lo compré. No hay vuelta a trás. El cargo en la VISA me destina a tomar ese vuelo con destino a Buenos Aires. No es un destino histórico, con ruinas griegas, romanas, egipcias o mesopotámicas ... Tampoco tiene tintes medievales. Ni siquiera renacentistas .... pero es mi destino: "La Argentina".
3 semanas. Suena a mucho. Pero no dará tiempo a ver todo el país. ¿Que escoger? Buenos Aires, por supuesto. Y luego, Tierra del Fuego, la Patagonia, Península Valdés ... perderse entre los brazos de la madre naturaleza, en aquellas tierras australes donde el ser humano fundó Ushuaia, autoproclamada la ciudad situada más al sur. Ver los glaciares en Perito Moreno, perderse en península Valdés, disfrutar de Bariloche, divisar la cordillera Andina. Y conocer su pasado colonial. la Córdoba barroca, y sus misiones jesuítas. Quizás demasiado para conocer. El tiempo, se hace pequeño en un país tan inmenso.
Ayer Roser me dijo que quizás viniera. Repetiríamos nuestro viaje a Egipto, pero ahora, al otro mar. Pasaríamos de cruzar el Mediterráneo, a cruzar el Atlántico. Y en las mismas fechas ...
3 semanas. Suena a mucho. Pero no dará tiempo a ver todo el país. ¿Que escoger? Buenos Aires, por supuesto. Y luego, Tierra del Fuego, la Patagonia, Península Valdés ... perderse entre los brazos de la madre naturaleza, en aquellas tierras australes donde el ser humano fundó Ushuaia, autoproclamada la ciudad situada más al sur. Ver los glaciares en Perito Moreno, perderse en península Valdés, disfrutar de Bariloche, divisar la cordillera Andina. Y conocer su pasado colonial. la Córdoba barroca, y sus misiones jesuítas. Quizás demasiado para conocer. El tiempo, se hace pequeño en un país tan inmenso.
Ayer Roser me dijo que quizás viniera. Repetiríamos nuestro viaje a Egipto, pero ahora, al otro mar. Pasaríamos de cruzar el Mediterráneo, a cruzar el Atlántico. Y en las mismas fechas ...
lunes, julio 02, 2007
De Egipto a la Argentina
La semana pasada comenzó con un reencuentro. Roser había venido de Alemania, y ese dia quedamos a cenar en casa de Elena, para ver el CD que había preparado con las fotos de Egipto y música árabe. La última vez que nos vimos los 4 juntos fue en el Cairo. Ahora, casi seis meses después, volvíamos a vernos todos juntos.
El jueves fue el cumpleaños de Oriol, y lo celebramos en un restaurante chino. De nuevo el tema Argentina. Y yo, casi que me apunto ya. Me lo pensaré, como siempre digo ....
Viernes fue tranquilo. Me llevé a Balthazar (el III del Cuarteto de Alejandría) al parque de la Ciutadella. Allí, bajo un suave sol, tumbado en el cesped, y escuchando la guitarra de un portugués, volví a adentrarme en la vida alejandrina. ¡¡Está costando acabar el cuarteto!!
Así que de nuevo cogí la bicicleta, marché para casa, me duché, me cambié, y otra vez la bicicleta (la cuarta vez del dia), para ir a Plaza Cataluña para tomar el tren hacia Vilafranca.
Otra fiesta, y sin darnos cuenta, se nos fue el NitBus, así que nos quedamos a dormir en casa de Oriol. Tras un paseo entre las viñas del Penedès, y comida en una terraza de la Rambla de Vilafranca, de vuelta a Barcelona. Por la noche, cenita en el gallego, y al dia siguiente, a la playa bajo la lluvia. Y hoy, de nuevo lunes. Me aceptaron las vacaciones, y finalmente saqué el billete a Buenos Aires.
Ah, se me olvidaba: También he trabajado esta semana. C´est la vie!
El jueves fue el cumpleaños de Oriol, y lo celebramos en un restaurante chino. De nuevo el tema Argentina. Y yo, casi que me apunto ya. Me lo pensaré, como siempre digo ....
Viernes fue tranquilo. Me llevé a Balthazar (el III del Cuarteto de Alejandría) al parque de la Ciutadella. Allí, bajo un suave sol, tumbado en el cesped, y escuchando la guitarra de un portugués, volví a adentrarme en la vida alejandrina. ¡¡Está costando acabar el cuarteto!!
Así que de nuevo cogí la bicicleta, marché para casa, me duché, me cambié, y otra vez la bicicleta (la cuarta vez del dia), para ir a Plaza Cataluña para tomar el tren hacia Vilafranca.
Otra fiesta, y sin darnos cuenta, se nos fue el NitBus, así que nos quedamos a dormir en casa de Oriol. Tras un paseo entre las viñas del Penedès, y comida en una terraza de la Rambla de Vilafranca, de vuelta a Barcelona. Por la noche, cenita en el gallego, y al dia siguiente, a la playa bajo la lluvia. Y hoy, de nuevo lunes. Me aceptaron las vacaciones, y finalmente saqué el billete a Buenos Aires.
Ah, se me olvidaba: También he trabajado esta semana. C´est la vie!
sábado, junio 23, 2007
Heb Sed
Me dicen en clase que he celebrado mi primer Heb Sed, o sea, mis primeros 30 años de reinado, y en mi caso, de vida. Parece que he atrasado todo lo posible escribir sobre este tema, e incluso intenté evadirme, pero bueno, finalmente llegó. Y es que parece que fue ayer cuando cumplí los dos patitos. Pero no, el 2 ya cayó, y le dí la bienvenida al 3.
Fue cerca de Mataró, en un chalet en Dos Rius. Una barbacoa de cordero, una sardinada, intentos fallidos de cocktails de vodka con kiwi y con fresa, acierto de martini con sandia, acierto de bombay shaphire con lima ... todo con buena música.
Atrás quedan las dos fiestas en casa de Vanesa, la segunda ambientada en los años 70 que parecía convertirse en un acontecimiento de Barcelona si no fuera porque a los vecinos no les hizo mucha gracia. Mas atrás unas cenas tranquilas en mi casa en buena compañía, la paella en la dehesa de Badajoz, unas copas por los bares de la ciudad pacense ... y por supuesto, la sangría en Ramsgate, Inglaterra. Una taiwanesa, una japonesa, dos aleman@s, un austriaco y yo, intentando hacer una sangría con los medios británicos, que siguiendo mis instrucciones se convirtió en la mejor sangría que habían probado en su vida. Claro, acostumbrados a las sangrías de playa que toman cuando vienen aquí. El secreto: las fresas. Y hablando de sangrías, pues aquellas que nos tomábamos en el bar de La Carreta antes de bajar a la discoteca para celebrar los cumpleaños.
Pues nada ya llegaron los 30. Pese a tener un exámen el miercoles de lengua, decidí ir al chalet. ¡No iba a cumplir los 30 estudiando! ¿no? A los 20 no toca hay otro remedio, pero a los 30, como que no.
Fue cerca de Mataró, en un chalet en Dos Rius. Una barbacoa de cordero, una sardinada, intentos fallidos de cocktails de vodka con kiwi y con fresa, acierto de martini con sandia, acierto de bombay shaphire con lima ... todo con buena música.
Atrás quedan las dos fiestas en casa de Vanesa, la segunda ambientada en los años 70 que parecía convertirse en un acontecimiento de Barcelona si no fuera porque a los vecinos no les hizo mucha gracia. Mas atrás unas cenas tranquilas en mi casa en buena compañía, la paella en la dehesa de Badajoz, unas copas por los bares de la ciudad pacense ... y por supuesto, la sangría en Ramsgate, Inglaterra. Una taiwanesa, una japonesa, dos aleman@s, un austriaco y yo, intentando hacer una sangría con los medios británicos, que siguiendo mis instrucciones se convirtió en la mejor sangría que habían probado en su vida. Claro, acostumbrados a las sangrías de playa que toman cuando vienen aquí. El secreto: las fresas. Y hablando de sangrías, pues aquellas que nos tomábamos en el bar de La Carreta antes de bajar a la discoteca para celebrar los cumpleaños.
Pues nada ya llegaron los 30. Pese a tener un exámen el miercoles de lengua, decidí ir al chalet. ¡No iba a cumplir los 30 estudiando! ¿no? A los 20 no toca hay otro remedio, pero a los 30, como que no.
viernes, junio 15, 2007
Augusta Bilbilis
Empecé la semana con un e-mail inesperado: Me habían aceptado para excavar en las ruinas romanas de Bílbilis. Ya lo daba por imposible, pero sin embargo, alguien renunció, y allí estaba mi nombre. Solicité las vacaciones a mi jefe para esos dias, y finalmente, hice el ingreso en Ibercaja.
Bílbilis fue la primera ruina romana que palpé. La primera ciudad romana que pude ver. No se cuantos años tendria. Quizás 10 años, no lo sé. Pero en aquella calurosa mañana de verano paseé por entre unas ruinas donde la imaginación era necesaria: algunas columnas, los restos de los muros ... poco más.
La última vez que estuve allí fue hace cinco años. Ahora si que podía ver sin problemas un teatro romano, unas termas, unas habitaciones ... dominados por el foro. Y ahora, participaré en este proyecto. Un sueño de la infancia, cuando quería ser arqueólogo. Pero parece que el pico y el pincel no iban a darme de comer. ¡Lástima!
Bílbilis fue la primera ruina romana que palpé. La primera ciudad romana que pude ver. No se cuantos años tendria. Quizás 10 años, no lo sé. Pero en aquella calurosa mañana de verano paseé por entre unas ruinas donde la imaginación era necesaria: algunas columnas, los restos de los muros ... poco más.
La última vez que estuve allí fue hace cinco años. Ahora si que podía ver sin problemas un teatro romano, unas termas, unas habitaciones ... dominados por el foro. Y ahora, participaré en este proyecto. Un sueño de la infancia, cuando quería ser arqueólogo. Pero parece que el pico y el pincel no iban a darme de comer. ¡Lástima!
miércoles, mayo 09, 2007
Soldados de Salamina
Salamina es una isla situada frente Atenas, en el Ática. Junto a sus playas tuvo lugar una importante batalla entre griegos y persas, que puso el freno al avance aqueménida sobre Europa. Los soldados que lucharon en ella dieron nombre a un libro, luego a una película, y finalmente, a una obra de teatro.
El sábado volví al teatro. Debo remontarme a los Monólogos de la Marihuana, y mucho más atrás a Pentesiléa y Medea, para recordar mis últimas asistencias a este arte, que pese a que me encanta, lo frecuento poco por razones que no se dar. Simplemente, no sale ir al teatro con los amigos.
El teatro consigue algo importante. Sacarte del mundo real para sumergirte en una historia personal. Es como un sueño, donde el mundo sigue girando alrededor tuyo, pero tu estas durmiendo en tu propia historia, fantástica. Igual, cuando termina el teatro, vas despertando lentamente. Las escaleras hacia la salida te llevan de nuevo a la vida, y cuando sales del teatro, contemplas la gente que sigue comentando la obra, pero que en pocos minutos partirá. Hemos compartido una historia, gente desconocida, que quizás nunca volverémos a encontrarnos. Y si lo hacemos, no nos recordaremos. Así es el arte.
El sábado volví al teatro. Debo remontarme a los Monólogos de la Marihuana, y mucho más atrás a Pentesiléa y Medea, para recordar mis últimas asistencias a este arte, que pese a que me encanta, lo frecuento poco por razones que no se dar. Simplemente, no sale ir al teatro con los amigos.
El teatro consigue algo importante. Sacarte del mundo real para sumergirte en una historia personal. Es como un sueño, donde el mundo sigue girando alrededor tuyo, pero tu estas durmiendo en tu propia historia, fantástica. Igual, cuando termina el teatro, vas despertando lentamente. Las escaleras hacia la salida te llevan de nuevo a la vida, y cuando sales del teatro, contemplas la gente que sigue comentando la obra, pero que en pocos minutos partirá. Hemos compartido una historia, gente desconocida, que quizás nunca volverémos a encontrarnos. Y si lo hacemos, no nos recordaremos. Así es el arte.
domingo, abril 08, 2007
Cornetas saguntinas
Volvi a Sagunto. Hace 12 años fui por primera vez. Siempre había visto su castillo, dominando la ciudad, desde la carretera, pero nunca había parado. Aquella pascua de COU fui con David en su moto a Segorbe, y a la vuelta, nos metimos en Sagunto. Aparcamos en la plaza del ayuntamiento, y entre el sonido de tambores y cornetas, subimos por las callejuelas del casco antiguo hasta llegar a la puerta del Teatro romano (horriblemente rehabilitado), que estaba cerrado. Sin embargo siempre recordé aquel sonido, por aquellas callejuelas de sabor vetusto.
Volví con Laura y sus amigos franceses unos años despues, una mañana de verano. Esta vez si pude entrar al teatro, y subir al castillo.
De nuevo este viernes santo volví a Sagunto. No se si la otra vez fuí en jueves santo o en viernes santo. Nunca lo sabré. La memoria se borró.
Alfrombras rojas adornaban las calles saguntinas, mientras de sus balcones colgaban pañuelos púrpuras. El sonido de los tambores y cornetas, volvía a tomar la ciudad, como sonaron aquel dia en que los cartaginenses tomaron la ciudad, aliada de Roma, dando lugar a la Segunda Guerra Punica.
Desde el castillo, se divisa su fertil vega. A un lado el mar, el camino hacia Valencia y Barcelona. Al otro lado, el camino hacia Aragón.
Volví con Laura y sus amigos franceses unos años despues, una mañana de verano. Esta vez si pude entrar al teatro, y subir al castillo.
De nuevo este viernes santo volví a Sagunto. No se si la otra vez fuí en jueves santo o en viernes santo. Nunca lo sabré. La memoria se borró.
Alfrombras rojas adornaban las calles saguntinas, mientras de sus balcones colgaban pañuelos púrpuras. El sonido de los tambores y cornetas, volvía a tomar la ciudad, como sonaron aquel dia en que los cartaginenses tomaron la ciudad, aliada de Roma, dando lugar a la Segunda Guerra Punica.
Desde el castillo, se divisa su fertil vega. A un lado el mar, el camino hacia Valencia y Barcelona. Al otro lado, el camino hacia Aragón.
sábado, marzo 24, 2007
Balthazar
"Y además (atención), muy pocos comprenden que la sexualidad es un acto psíquico y no físico. El torpe acoplamiento de los seres humanos no es sino una paráfrasis biológica de esta verdad, un método primitivo de poner los espíritus en contacto, de compremeterlos. Pero la mayoría de las gentes se detienen en el aspecto físico, y no tienen conciencia de la armonía poética que con tanta torpeza el acto trata de mostrar. Por eso las tristes repeticiones del mismo error son sencillamente como una larga y aburrida tabla de multiplicar...."
Balthazar
Cuarteto de Alejandría (libro II)
Balthazar
Cuarteto de Alejandría (libro II)
domingo, marzo 11, 2007
Noticias de Justine
Ya hice el examen de Historia, el de Lengua, y por fin, este miércoles, el de Arqueología. La semana pasó rápida, entre el trabajo, las clases, cocinar, dormir, y ese momento previo al sueño en el que, tumbado en la cama, me sumerjo en el méssenger.
El viernes quedé en el Nilo con Bea y Encarni. Como tengo el arte de llegar el primero o llegar el último a todas las citas, previne la espera, y saqué de mi librería el libro de Balthazar, que había dejado aparcado justo antes de los exámenes. Así, en vez de esperar en la puerta del bar, pedí una shisha y un te, y aspirando el tabaco de manzana mientras escuchaba las burbujas del agua en la pipa, y entre bocanadas de humo, me introduje de nuevo en la vida de Justine, recreando Alejandría durante unos minutos de soledad buscada.
Esta mañana he continuado leyendo. He descubierto el atormentado romance entre Justine y Purserwaden descrito por Balthazar. Desde mi ventana, el sol mediterráneo entra con fuerza, y observo a mis pies Barcelona. Al final de los tejados poblados de antenas y chimeneas, el azul cobalto del mar se diferencia por una línea perfecta del azul del cielo. A miles de millas en diagonal, al otro lado del Mediterráneo, se encuentra mi anhelada Alejandría, y mi miente mira hacia allí, enviando mis deseos como palomas mensajeras que sobrevuelan los dos extremos de mi mar.
El viernes quedé en el Nilo con Bea y Encarni. Como tengo el arte de llegar el primero o llegar el último a todas las citas, previne la espera, y saqué de mi librería el libro de Balthazar, que había dejado aparcado justo antes de los exámenes. Así, en vez de esperar en la puerta del bar, pedí una shisha y un te, y aspirando el tabaco de manzana mientras escuchaba las burbujas del agua en la pipa, y entre bocanadas de humo, me introduje de nuevo en la vida de Justine, recreando Alejandría durante unos minutos de soledad buscada.
Esta mañana he continuado leyendo. He descubierto el atormentado romance entre Justine y Purserwaden descrito por Balthazar. Desde mi ventana, el sol mediterráneo entra con fuerza, y observo a mis pies Barcelona. Al final de los tejados poblados de antenas y chimeneas, el azul cobalto del mar se diferencia por una línea perfecta del azul del cielo. A miles de millas en diagonal, al otro lado del Mediterráneo, se encuentra mi anhelada Alejandría, y mi miente mira hacia allí, enviando mis deseos como palomas mensajeras que sobrevuelan los dos extremos de mi mar.
domingo, febrero 04, 2007
Enterrar el pasado
Fue como lanzar tierra sobre un ataúd. Dentro de la madera se encontraban dos años y medio de mi vida. Dos años y medio cogiendo el metro a la misma hora, viendo caras repetidas en la estación y en el vagón y, tras el breve camino entre la boca del metro y la puerta de la empresa, viendo la misma gente en la oficina. Pero el desfile de salidas de las caras en la empresa se acentuaba como un goteo que se convierte en torrente, y ahora ha sido mi turno.
El viernes recogí mis últimas cosas de la mesa y de los cajones, y tras despedirme de todos, salí de la puerta por última vez. Por la noche una cena en un restaurante italiano, un vodka con limón en un pub y luego un par más en Bikini. Un broche de oro para dos años y medio de mi vida. Espero sacarles jugo en el futuro. Sino, malament ....
El viernes recogí mis últimas cosas de la mesa y de los cajones, y tras despedirme de todos, salí de la puerta por última vez. Por la noche una cena en un restaurante italiano, un vodka con limón en un pub y luego un par más en Bikini. Un broche de oro para dos años y medio de mi vida. Espero sacarles jugo en el futuro. Sino, malament ....
sábado, enero 27, 2007
Un año de blogg
Bueno, ¡ya hace un año que empecé a escribir este blogg! ¡Como pasa el tiempo!
Y cuantas cosas pasan...
Esta semana ha sido extresante. Cambio de curro, cambio de compañeros de piso, exámenes ... Todavía no estoy descansando.
Ahora me encuentro en la misma casa de siempre, pero, curiosamente, con gente nueva. Es como si me hubiera cambiado de piso, pero sin moverme. Y bueno, cuesta acostumbrarte a gente nueva. Todos tenemos nuestros defectos, pero hasta que los sabes llevar. Uffff
Así que ahora el piso parece la ONU: un francés, un italiano y una australiana. Por lo menos practico idiomas, sobre todo el inglés, porque la pobre chica de español no sabe mucho que digamos.
Pero bueno, una nueva etapa. Eso si, este año no tendré 30 dias de vacaciones, y ya veremos que coño hago, porque tengo una boda en Polonia y en Septiembre quiero ir a mi amado Egipto. Pero con 15 dias tampoco se pueden hacer maravillas. Bueno, a pensar.
Y los exámenes, acabo el lunes, pero no he estudiado nada (como siempre). Me hago una auto-clausura. Me recluyo en casa, como un monje, y me paso la tarde perdiendo el tiempo. Por lo menos ya tengo los apuntes fotocopiados de Elena, algo es algo. ¡Pero tengo unas ganas de salir!
Si es que a mi edad, quien me manda meterme en estos berenjenales. C'est la vie!
domingo, enero 14, 2007
Ciao Ciao
Ya no queda nada suyo. Esta noche ya no durmió en el piso, y fue la última vez que yo dormí en mi antigua habitación. Ahora su habitación es la mía, y todavía sigo cambiando ropa y trastos entre ambas habitaciones.
Los posters que decoraban mi habitación, ahora se encuentran donde estaban sus fotos. Y una montaña de trastos se amontona por el piso esperando que le proporcione sitio. ¡Es tan complicado hacer sitio de nuevo! Al principio parece que no habrá ningún problema, pero conforme van llegando camisas, zapatos, papeles, libros .... el problema va creciendo.
Han sido casi 4 años compartiendo piso. Y ahora, me encuentro que vivo con desconocidos. Han sido muchos años de compartir experiencias, charlas, cenas, películas, salidas por Barcelona ..., pero todo tiene su fin y ha llegado. Parece que me haya quedado en casa y la família haya sido sustituída por un grupo de extraños.
Ha pasado tanta gente por este piso: italianos, franceses, valencianos, castellanas, peruanos, argentinos ... y me da la impresión que me he estancado.
Ahora tengo la mejor habitación, tambien hay que decirlo: amplia, una vista preciosa y mucha luz. Pero ya no está ese chaval que se había convertido casi en mi hermano.
He visto salir y entrar mucha gente en los pisos por los que he pasado. Y siempre que se va alguien, o te vas, parece que se cierra un capítulo de tu vida.
domingo, enero 07, 2007
Epifanía
... y los magos subieron de nuevo sobre el lomo de sus camellos, y volvieron hacia Oriente. Dejaron regalos, ilusiones, experanzas ... pero también pasaron por delante de algunas casas.
A veces pedimos cosas que no son materiales, que son las más complicadas de tener. Es facil tener un coche, un perfume de channel, una camisa de Dolce & Gabbana ... pero los deseos del corazón son los más difíciles de satisfacer.
A veces pedimos cosas que no son materiales, que son las más complicadas de tener. Es facil tener un coche, un perfume de channel, una camisa de Dolce & Gabbana ... pero los deseos del corazón son los más difíciles de satisfacer.
lunes, enero 01, 2007
Nuevo Año
Esta mañana ví los saltos de Esquí. Llegué tarde al concierto desde Viena, y la verdad, me ha dolido. Pero bueno, tampoco iba a ponerme el despertador para ver y escuchar el concierto. Tenía sueño
Ayer cenamos en casa de Itziar. Entre que preparábamos las cosas, abríamos el vino, y comíamos mientras hablábamos, casi se nos pasan las campanadas en la mesa sin darnos cuenta. Así que sin postre, nos pusimos delante del televisor para ver al Ramón García y a la Igartiguru (o como se escriba) en directo desde la Puerta del Sol.
Las copas de champagne preparadas, los paquetes de tabaco en la mesa junto a los móviles, y entre los dedos el primer grano de uva. Comienzan los cuartos y ... ala, a comer uva como posesos.
Cuando acaban las campanadas, con dos o tres granos masticados dentro de la boca, hay que brindar con cava rápidamente, empezar a dar besos a diestra y siniestra, y felicitar el año.
Entonces el goteo de sms que había empezado ya por la tarde se convierte en una avalancha y empiezan a sonar las primeras llamadas.
Nos encendemos el primer piti del año (no, este año tampoco dejaremos de fumar, que total, como el año pasado no lo dejamos), y hacemos equilibrio con el móvil en la derecha y el cigarrillo en la izquierda.
Terminan las llamadas. Sustituímos el móvil por el cubata. Y para picar, los chupitos.
Escribimos en los globos los deseos a cumplir y los deseos a extinguir, y este segundo globo explota al quemarlo con un cigarro. Luego acabarán el resto de globos con caras dibujadas.
Y así, escuchando el programa de la 1, haciendo zapping con antena 3 y con la colección de CDs, se van terminando los cubatas.
Con las luces apagadas, y todo un clásico de Mecano: "y en la puerta del sol, como el año que fue, otra vez el champagne, y las uvas y el alquitrán ..." dejamos el piso con rumbo al Cangrejo Eixample.
Si, ¿el nuevo Cangrejo se inaguraba esa noche! Despues de sufrir su ausencia desde julio, su hijo pequeño renace con la misma música.
domingo, diciembre 31, 2006
Fin de año
.... y termina otro año. De nuevo la última noche del año que dará paso, esta vez, al 2007. Y yo todavía no se que haré esta noche .... Termina el año occidental, el más celebrado, pero .... también terminará el año chino, el año árabe, y antes, terminó el año egipcio, el año griego, el año babilónico, el año romano, el año etrusco .... Y no olvidemos dentro del año occidental, la existencia del calendario gregoriano o el calendario juliano. ¡Demasiados años! ¿no? Y apenas tengo ganas de celebrarlo.
Nochevieja no deja de ser una noche más. Un sábado cambiado de fecha, donde tras una cena copiosa, 12 uvas ¿de la suerte?, y un intento de coma etílico, la gente expresa sus deseos para un año siempre mejor que el anterior. Nunca estamos contentos con el pasado.
Y Atenas seguirá viviendo bajo la sombra de su Acrópolis, Roma continuará "eternamente" hermosa, Paris brillará bajo sus luces, Alejandría buscará en su explendoroso recuerdo, Londres vibrará en su cosmopolismo, El Cairo circulará caótica, Lisboa reposará en su sencillez, Madrid brindará bajo la Puerta del Sol, Ginebra respirará tranquilidad, Venecia luchará contra las Aguas, Marsella invitará a sentarse en uno de los cafés de su puerto .... ciudades que pueblan el bagaje de mis recuerdos.
Nochevieja no deja de ser una noche más. Un sábado cambiado de fecha, donde tras una cena copiosa, 12 uvas ¿de la suerte?, y un intento de coma etílico, la gente expresa sus deseos para un año siempre mejor que el anterior. Nunca estamos contentos con el pasado.
Y Atenas seguirá viviendo bajo la sombra de su Acrópolis, Roma continuará "eternamente" hermosa, Paris brillará bajo sus luces, Alejandría buscará en su explendoroso recuerdo, Londres vibrará en su cosmopolismo, El Cairo circulará caótica, Lisboa reposará en su sencillez, Madrid brindará bajo la Puerta del Sol, Ginebra respirará tranquilidad, Venecia luchará contra las Aguas, Marsella invitará a sentarse en uno de los cafés de su puerto .... ciudades que pueblan el bagaje de mis recuerdos.
Continuaré apilando libros en mi biblioteca, que crece expandiendo sus raíces en mi casa. Continuaré soñando, deseando, esperando ... el aroma de Venus, el perfume de Isis, el aliento de Afrodita .... La rabia de Zeus, el impulso de Júpiter, la magestuosidad de Rá.
¡Feliz año nuevo! (caigo en los tópicos)
miércoles, diciembre 27, 2006
Au Revoir Justine
Ayer terminé de leer el libro de Justine. La que había sido el diamante de Alejandría, acababa sin ningún brillo en los campos de Palestina. Y yo, en mi cuarto, en la huerta valenciana, me despedía de ella.
Los dos en un ambiente cosmopólita, yo en Barcelona, ella en Alejandría, y en cambio, terminamos juntos en el medio rural. Vino conmigo a Paris, a Rennes, a Marsella ..., pero en canvio, no la llevé a Alejandría. Marché solo, quizás porque pensaba que no podría tener tiempo de leer una sóla página en Egipto.
Esta tarde he ido a Valencia, y he comprado el segundo libro del Cuarteto: Balthazar.
Algunas veces se me hizo pesado leer Justine, lo reconozco. Demasiada descripción de sentimientos que requerían una concentración mayor a la de cualquier novela. Incluso pensé en abandonar el cuarteto con el primer libro, por falta de tiempo. Pero no pude resistirme a seguir indagando en la vida de Justine, ahora con una nueva visión de su vida, la de Balthazar, que abre el abanico de las pasiones de Justine en la Alejandría Durrelliana.
Los dos en un ambiente cosmopólita, yo en Barcelona, ella en Alejandría, y en cambio, terminamos juntos en el medio rural. Vino conmigo a Paris, a Rennes, a Marsella ..., pero en canvio, no la llevé a Alejandría. Marché solo, quizás porque pensaba que no podría tener tiempo de leer una sóla página en Egipto.
Esta tarde he ido a Valencia, y he comprado el segundo libro del Cuarteto: Balthazar.
Algunas veces se me hizo pesado leer Justine, lo reconozco. Demasiada descripción de sentimientos que requerían una concentración mayor a la de cualquier novela. Incluso pensé en abandonar el cuarteto con el primer libro, por falta de tiempo. Pero no pude resistirme a seguir indagando en la vida de Justine, ahora con una nueva visión de su vida, la de Balthazar, que abre el abanico de las pasiones de Justine en la Alejandría Durrelliana.
viernes, diciembre 22, 2006
Egipto VI: Cairo Copto

El último dia siempre es el que tienes que hacer esas horribles compras que te quitan el excaso tiempo que te queda. Así, comenzamos comprando ropa en una tienda de Zamalek, y a lo que nos dimos cuenta, se nos había comido media mañana. Marchamos corriendo al Jalili, a la tienda de un tal Jordi: un egipcio que había vivido dos años en Barcelona. Lo bueno de esta tienda es que hablan perfectamente castellano, y además ya tiene precio fijo, por lo que no se pierde el tiempo regateando. Así que fuimos añadiendo a la cuenta cartuchos, pulseras, colgantes, cofres de nácar y un largo etcétera. Úrsula y Elena se marcharon corriendo, ya que tenían que coger el vuelo de Alitalia de las 4. A nosotros Iberia nos esperaba hasta la una de la madrugada.
Volvimos a negociar un taxi para ir al barrio copto, pero la verdad, cansados de negociar tanto, cogimos un taxista que nos llevara allí, nos esperara, nos llevara al hotel President en Zamalek, y posteriormente al aeropuerto.
Así pues, el primer templo que vimos fue la iglesia ortodoxa griega de San Jorge. Pasamos por la puerta del museo copto y vimos las murallas romanas, para penetrar en la iglesia de la Virgen, o Iglesia Colgante. Las iglesias coptas impresionan por esa mezcla de iconografía cristiana con arte egipcio y musulman, con unas figuritas que a veces parecen infantiles.
Volvimos hacia atras, y junto a la iglesia griega, descendimos una pequeñas escaleras que nos llevaron a un laberinto de callejuelas jalonadas de iglesias coptas semi escondidas: Santa Bárbara, San Jorge, San Sergio (esta creo que no la encontramos) ... Cuenta la leyenda que la Sagrada Familia, en su huída a Egipto, descansó en una de estas iglesias. El 10% de la población egipcia es cristiana, y en este barrio cairota posee sus principales joyas arquitectónicas. Por último, en esta encrucijada cristiana y musulmana también visitamos una antigua sinagoga, con una fuerte influéncia árabe en su arquitectura.
Tras comprar unas postales descoloridas, volvímos al taxi rumbo al hotel. Recogimos las maletas, y tras descansar media hora en el hall, marchamos rumbo al aeropuerto.
Los taxistas pensaban que acabábamos de llegar, y venían pesados a ofrecernos sus servicios, pero nosotros gatos viejos, sonreíamos mientras decíamos "la, la, sukram" (no, no, gracias). Fuimos a la cafetería Milano, y mientras saboreaba un café turco, volvimos a ver todas las fotos en la pantalla de la cámara de fotos, intentando alargar esa estancia egipcia, que cláramente había terminado al pisar por última vez Zamalek.
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