martes, diciembre 18, 2007

ARG13: Puerto Natales

30-XI-07

Como haciendo una carrera, salímos del hostal con dirección a la estación de micros, a paso rápido por la avenida Libertador San Martín, y luego las dichosas escaleras que llevan a la estación. Pero bueno, llegámos a tiempo, y salímos a las 8.00. Luego, llegamos al puesto fronterizo de Rio Guillermo. Nos sellan los pasaportes en Argentina, y luego en unos kilómetros de tierra de nadie nos comemos la última fruta. Entramos en chile, donde nos vuelven a sellar el pasaporte, y nos registran las maletas. Finalmente, a la 1 y pico de la tarde, llegamos a Puerto Natales, y el bus nos deja en la calle, frente a la iglesia, al lado de la plaza de Armas.

Vamos a reservar el billete de autobús para ir a Ushuaia el domingo con Autobuses Pacheco, pero no tenemos pesos chilenos, así que decidimos sacar, y volver más tarde. Marchamos hacia turismo, y nos explican el parque nacional de las "Torres del Paine" y nos recomiendan el "Hostal Paulette". Nos hospedamos, sacamos pesos chilenos, y cuando queríamos comprar los billetes a Ushuaia, no era posible hasta el martes, ni siquiera via Punta Arenas. Al final llamámos por teléfono a Rio Gallegos, y nos informan que salen diariamente micros desde allí. El domingo afortunadamente (sólo sale martes y domingos) Buses Fernández realiza el trayecto a Rio Gallegos, así que hacemos una reserva "de palabra" a confirmar el domingo cuando lleguemos a Rio Gallegos. Nos tocará pasar la noche del domingo allí, pero es la única opcíon. El miercoles tenemos un vuelo de Aerolíneas que nos llevará de Ushuaia a Buenos Aires. Nos recorrimos toda la calle principal visitando todos los garajes de autobuses, y en el locutorio casi nos hicieron socios Vip.


Una vez solucionado el tema, marchamos hacia "El Living", un restaurante situado en la plaza de Armas, regentado por una inglesa. Desde sus ventanas, parece que el mundo se acaba, difuminado tras los árboles que pueblan la plaza que moldea a su antojo el viento.

ARG12 - Lago Argentino

29-XI-07

En todos los viajes "por tu cuenta" hay un momento o dia en que no puedes escapar del turismo de masas. Y en este decimo segúndo dia por tierras argentinas, nos tocó. De momento, nos recogió en el hostel, no una furgoneta, sino un autobús. Despues de llamarnos para recogernos a las 7.00 y no a las 7.30 como habíamos quedado inicialmente, el señor autobusero se pasó casi a las 8.00. Y en un autobús petao de gente. Nos llevó hasta Punta Bandera, y allí nos subimos a un catamarán, el Quo Vadis, que mas que un barco parecía el avión de Alitalia: ¡3 filas de 4 asientos por fila! Ya pueden imaginar. Y todo lleno de pantallas, donde ya empezaban a ofrecer fotos y cds interactivos. Por si fuera poco, no era seguro que llegásemos a ver el glaciar Upsala, ya que aunque el dia anterior había sido posible verlo, los dos dias anteriores los icebergs habían impedido el paso de la embarcación. Todo dependía del viento... Y viento había, y mucho.
Desde la parte alta del barco, al entrar en el brazo norte, el sól desapareció, y mientras el viento que soplaba con intensidad, pensé en volver para dentro, pero allí parecía que estabas en un bar con 300 personas más, viendo los glaciares por la tele, por lo que decidí quedarme fuera ante viento y marea. Eso sí, cuando se veía un témpano grande o un glaciar, las 300 personas salían al unísono hacia las barandillas exteriores, dispuestos a lanzar miles de fotos al estilo japonés.
Los témpanos eran majestuosos, enormes; algunos te hacían sentir que navegabas en un barco de juguete. Sus colores iban desde el blanco hasta el añil, jugando con formas y huecos. Finalmente los témpanos nos permitieron navegar por el Brazo Uppsala, y al final, llegamos al Gran Glaciar Uppsala, el mayor del lago.

Despues marchamos hacia el embarcadero, donde nos desembacaron a los 300 del barco (y a los del barco gemelo) en una pasarela que parecían las ramblas de donde no podíamos salir, hacia el Lago Onelli, donde comímos con la vista del Glaciar Agassiz y sus témpanos que fluían por el lago, envuelto por la vegetación de lengas.

Volvimos de nuevo al lago, y marchamos al Canal Spegazzini, donde obviamente, vimos el Glaciar del mismo nombre: Spegazzini. Y de allí vuelta a Punta Bandera (Puerto Bahia Tranquila) donde el autobús nos llevó a El Calafate. Marchamos hacia la estación de micros, para comprar el billete hacia Puerto Natales, y ya sin retorno hacia el viaje a Chile, nos dispusimos a cenar tranquilamente en "Viva la pepa". Antes de ir a dormir, compramos provisiones en "La Anónima", y entre los estantes de lácteos y fruta, nos encontramos casualmente con Rodrigo, de Puerto Madryn. ¡Una grata sorpresa!

ARG11 Glaciar Perito Moreno



28-XI-07

Aquella mañana nos recogió una furgoneta a las 7 de la mañana en el hostel. Tras hacer la ruta mariana de recoger por todos los hoteles de El Calafate a los demás participantes en la excursión, por fin nos adentramos en el Parque Nacional Los Glaciares. Ahora pagámos 30 pesos (en Bariloche eran 20), y nos dejaron en una pasarela que conducía al Glaciar Perito Moreno. Explicarlo con palabras es dificil. Aquí la frase de "una imagen vale más ....", es totalmente cierta. Y además, disfrutabas en el silencio, ante aquella enorme masa de hielo cuyo color iba desde el blanco al azul cobalto, pasando por una eterna gama de azules. Desde la pasarela, el silencio se vió roto por un crujido, y al mirar hacia el origen del sonido, se vió como caía uno de los témpanos del glaciar, como torre medieval desmoronándose en el turquesa agua del lago, para formar un iceberg navegante que produjo una onda expansiva e incluso olas.




Posteriormente tomámos un catamarán que nos llevó por el Lago Argentino, penetrando por el canal de los Témpanos. El agua del lago argentino reluce en un azul turquesa producido por el roce de los icebergs con el fondo del lago. Cuando se une el canal de los témpanos, con el brazo Rico, bordeándo la península de Magallanes, se puede observar como el glaciar Perito Moreno continúa creciendo, intentando cerrar el paso entre ambos canales, y tocando la península. Una vez cada muchos años, cuando el glaciar alcanza la península, el Brazo rico aumenta su nivel de agua, ya que no puede desembocar en el canal de los témpanos. Entonces, la fuerza del agua rompe por debajo el glaciar creando un túnel, y posteriormente se rompe la parte superior, y de nuevo, se repite la misma historia, ya que el Périto Moreno es un glaciar en crecimiento.



El barco nos dejó a la izquierda del glaciar, en un pequeño embarcadero junto a una casa de madera. Tras un pequeño paseo por la playa, nos pusimos los los crampones y comenzamos a hacer trecking por encima del glaciar. Nuevamente, no hay palabras. Un blanco imaculado, montañas de hielo, valles de hielo, crestas ... en ambiente gélido. Finalmente, un whisky escoces con hielo del glaciar, y como no, un alfajor.


Por la noche, cena tranquila en el restaurante del hostal Glaciar los Pioneros, con la conversación de Alejandro, un aventurero por África y Latinoamérica.

lunes, diciembre 17, 2007

ARG10 - Rio Gallegos / El Calafate

27-XI-07

Llegámos a las 6.30 a la ciudad de Rio Gallegos, capital de la província de Santa Cruz. Rápidamente comprámos el billete para El Calafate. Saldría a las 10.00. Con las mochilas, no podíamos salir de la estación. Además, el centro estaba lejos, y no había mucho que ver, así que decidimos desayunar un café con leche y una media luna. Finalmente partió el micro. A las 3 de la tarde llegámos a El Calafate, y antes de que me diera cuenta estaba en una furgoneta de International Hostel que nos llevaba al Hostal El Glaciar Libertador. Tras abrir las puertas de la habitación... pues no estaba mal la verdad.

Tras hacer las compras en el supermercado "La Anónima", fuimos a buscar las excursiones de los dos dias que nos quedaríamos en aquel pueblo un tanto artificial.

El Calafate es un pueblo totalmente turístico, creado por y para el turismo. Por sus calle principal se pueden ver muchos europeos paseando, sobre todo españoles, y la edad media supera los 50 años si no fuera por las parejas de novios que aterrizan por allí tras visitar las cataratas del Iguazú. Sin embargo, tiene al lado los glaciares, y eso es lo que merece la pena de verdad. Además, los precios son carísimos. Turismo europeo, precios europeos :)

Tras tomar una cerveza en el "Viva la pepa", nos preparámos para el dia siguiente ...

ARG9 - Pto. Madryn / Comodoro / Rio Gallegos

26-XI-07

Como finalmente vimos las ballenas el dia anterior, nuestro último dia en Puerto Madryn no tuvimos que madrugar para volver a Puerta Pirámides e intentar ver las ballenas, así que dormímos un poco más de lo habitual antes de tomar el micro a las 11.00 en la estación de autobuses. Debido al problema con la lavandería, que todavía no nos había entregado la ropa limpia, Rodri tuvo que llevarnos en coche a la estación. A punto estaba de salir el micro, pero finalmente subímos a él a la hora en punto. Tras una pequeña parada de 15 minutos en Trelew, volvímos a subir. Yo iba sentado con un militar argentino, que la verdad, dio una buena conversación hasta Comodoro Rivadavia, su destino. Yo conocí un poco más de Argentina, y el conoció un poco más de España, y conocimos del mundo. Una de estas buenas conversaciones con un desconocido que tienes en un autobús o un tren, y que te enseña.

En Comodoro Rivadavia tuvimos una hora libre. Por suerte el centro estaba junto a la estación, pero no era muy bonito. Comodoro, como se le llama acortándole el nombre, es una ciudad que vive del petróleo, y hay mucho dinero, pero no se ve precisamente en el centro urbano. La catedral, no era muy bonita que digamos, aunque la vida de sus calles tenía cierto encanto, y eso sí, muchas tiendas donde gastar el dinero. Tomé un licuado de ananá (es decir, un batido de piña). Aprovecho para decir las frutas argentinas: frutilla es la fresa, durazno es el melocotón, damasco los albaricoques ... También compramos fruta para el camino, y estiramos las piernas por las calles repletas de gente.


De nuevo en el bus, hicimos una última parada en Caleta Olivia, donde no pudimos bajar, y ya la noche y el sueño nos cubrió con su manto en ese atardecer sobre la estepa patagónica.

ARG8 - Península Valdés

23-XI-07
Aquella mañana partimos en el coche alquilado hacia la península Valdés. Al llegar a Puerto Pirámides vimos que ninguna de las compañías de avistajej de ballenas partía de momento. Debido al fuerte viento, no nos podían asegurar que partieran los barcos, pero nos indicaron que volvíesemos mas tarde.


Subímos de nuevo hasta el coche, y por una pista de ripio (grava) que no se podía circular a más de 60 km/h, y con mucho cuidado, bajo riesgo de volcar el coche. En Punta norte vimos un armadillo amaestrado (parecía un perro, hasta se pingaba) y luego la lobería al completo. Con cambio de chófer nos dirigímos por la carretera paralela al mar, junto a caleta Valdés, hacia la pingüinera, donde desde la valla se podían ver los pingüínos de Magallanes. La verdad es que despues de haber caminado entre ellos en Punta Tomba, y prácticamente haber tomado el té con ellos, ahora verlos desde la valla no impresionaba mucho. Tomamos de nuevo la pista de ripio que transcurre por el centro de la península que se hacia eterna por su paisaje invariable, sólo roto por alguna manada de guanacos, un armadillo suicida, y las ovejas que pastan; pero al llegar a Puerto Pirámides, el viento seguía soplando.

Nos dirigímos a comer a una lobería próxima, y desde allí vimos la primera ballena. De pronto miramos hacia el puerto, y vimos que empezaban a partir los barcos. El viento habia amainado. Eran las 5 de la tarde, y fuimos corriendo hacia Puerto Pirámide. Y sí, esta vez pudimos zarpar en un catamarán no muy lleno, ya que la mayoría de los autobuses y furgonetas se habían ido a las 4 de la tarde. Navegámos por el Golfo Nuevo, y de paso me enteré de porqué el nombre de Pirámides. No llegaron aquí los faraones, of course. Solamente que al llegar desde el mar, una montaña daba la imagen de ser una pirámide. Cuando llegaron desde tierra, los colonos intentaron encontrar la pirámide, y bueno, encontraron varias montañitas que podían parecer pirámides, por lo que los marinos le llaman "Puerto Pirámide", en singular, y los terrestres "Puerto Pirámides", en plural.


Y de pronto, apareció una gran ballena jugando con su ballenato. Todo un espectáculo ver la caída del sol con la ballena zambullíendose en el agua y dejando como colofón su cola que desaparece.



El dia terminó con una cena suculenta en "Mariscos del Atlántico". Junto al vino Torrontés de Salta, degustamos mejillones, camarones, vieiras, salmón, merluza negra ...

domingo, diciembre 16, 2007

ARG7 - Punta Tombo

22-XI-07
Aquel dia nos recogió en la furgoneta Alejandra, una guía que nos iba a llevar a ver los pingüínos a nosotros ya una pareja de ancianos bonaerenses. Tras el camino por la eterna estepa patagónica, llegamos a Punta Tomba, cuyo nombre deriva de una necrópolis tehuelche: Tumba pasó a Tombo. Allí empezamos a caminar y vimos los primeros pingüinos a diestra y siniestra. Al principio eran excasos, pero de pronto, su número fue aumentando. De vez en cuando un pingüino se quedaba mirándote fijamente junto al camino. Entonces debías de pararte, y dejarle pasar. Luego llegámos a la playa, donde se veían las llegadas y salidas de los pingüinos al mar. Sin olvidar los nidos de dos huevos, a veces con las crias ya nacidas, debajo de los matorrales, y los guanacos pastando en la lejanía.
Despues marchamos hacia Playa Unión donde tomámos una zodiac para hacer el avistaje de las toninas (delfines). Por el camino, en el puerto, pudimos ver un pequeño grupo de lobos o leones marinos.
Cruzamos Rawson y Trelew, para llegar finalmente a Gaiman, un pueblo que todavía guarda restos de su pasado galés. Tras observar desde la furgoneta el exterior de una capilla galesa, la escuela secundaria, y algunos de sus edificios mas ilustres, nos propusieron ir a tomar té galés. Pero como yo té si que quería, pero no quería ponerme morado a tomar pastas, pues decidimos tomarnos una quilmes en la plaza del pueblo. Luego cogí la cámara, y me propuse inmortalizar aquellos monumentos que más me habían impactado, pero con tranquilidad, respirando la historia de aquellos colonos galeses.
Finalmente llegamos a Puerto Madryn, con la duda de saber si finalmente veríamos las ballenas al dia siguiente. La previsión del tiempo no era muy alentadora, y el viento impediría salir a los barcos. Pero de todos modos, alquilámos el coche.

ARG6 - Puerto Madryn

22-XI-07

Desperté con los primeros rayos de luz, al tiempo que el autobús realizaba la parada en Trelew. Una hora más tarde, llegámos a Puerto Madryn. Eran las 7 de la mañana. Rápidamente buscamos la forma de llegar hasta El Calafate, al tiempo que intentábamos reservar un hostal en Puerto Madryn, y ojeábamos los sitios interesantes para visitar en la zona. Finalmente compramos los billetes hasta Rio Gallegos. Allí, pues la divina providencia nos dejaría alguna plaza para ir a El Calafate. Salíamos a las 11.00 de la manana de Puerto Madryn, y llegábamos a las 6.00 del dia siguiente a Rio Gallegos. Luego tendríamos que esperar hasta las 10, y luego 5 horas más hasta Calafate. Pero bueno, aún quedaban algunos dias para eso, teníamos que disfrutar de Puerto Madryn.
Nos hospedamos finalmente en el Hi Patagonia!. Un hostal que era una casa, donde teníamos nuestra propia habitación, y los dueños Gastón y Rodri eran francamente simpáticos. A lo que nos dimos cuenta ya nos habían organizado toda la estancia: Mañana excursión programada a Punta Toma, con avistaje de toninas (delfines) y visita al pueblo galés de Gaiman; pasado mañana alquilábamos un coche para ir a Península Valdés, y avistaje de Ballenas.
Ese dia comenzamos a andar por la playa de Puerto Madryn, en dirección al Ecocentro. Pasamos por las cabañas que construyeron los primeros galeses que llegaron al Chubut y desdencieron en esta playa. Junto a ellas, vimos un bebé de lobo marino, en una roca. Despues, tras la estatua al indio tehuelche, llegamos al Ecocentro, donde pudimos comprender en un edificio precioso toda la fauna y flora de la zona, desde el sentido de las mareas, hasta los ciclos migratorios de ballenas, pinguinos, elefantes marinos y lobos marinos.
Finalmente volvimos al centro de Puerto Madryn. Fue imposible subir al autobús urbano porque el conductor no tenía cambio y la máquina de billetes sólo aceptaba monedas, así que fue andando. Luego, en el centro, nos tomamos un aperitivo-merienda en el Havanna. Poco despues tendríamos el asado en el hostel, junto a un grupo variado de alemanes, ingleses, mallorquines, menorquines ....

sábado, diciembre 15, 2007

ARG5: Bariloche - Cerro Campanario

21-XI-07

Aquel dia nos levantamos y desayunamos tranquilos. Hicimos de nuevo las maletas y las dejamos en la recepción del Hotel. La primera etapa de nuestro viaje, se terminaba hoy, y ya nunca volvería a ver la vista nocturna de la ciudad desierta desde mi cama.
Cogimos de nuevo el bus número 20, pero esta vez bajamos a los pies del Cerro Campanario. No subimos en el telesilla, sino que preferímos subir andando. Una subida bastante empinada, por cierto. Pero finalmente alcanzámos la cima, y desde allí observamos la mejor vista de la región: Lago Nahuel Huapi, Lago Perito Moreno, Brazo Campanario, Isla Huemul, Península de San Pedro, Penínusula Llao Llao ...
Volvímos a Bariloche, y tras unas compras en la librería Cultura sobre cultura mapuche y patagónica indígena, fuimos a comer a un vegetariano.
Recogimos las mochilas en el albergue, y dejamos la ciudad con un autobús urbano que nos llevó a la estación de autobuses. Salímos a las 18.00 com "Mar y Valle/ Transportadora Patagónica" con dirección a Puerto Madryn. Tomámos la ruta 40 bordeando Lago Gutierrez, Lago Mascardi y Lago Guillelmo. Envueltos entre los cielos azúles que cubrian las cumbres nevadas de los andes, cuyas faldas brillaban en color verde, circúlabamos con excasa presencia de asentamiento humano. Pasámos El Bolsón, y nos adentramos en la província del Chubut. En la ciudad de Esquel realizamos la última parada del dia; pronto abandonámos la ruta 40, y tomámos la ruta 25. Tambíen abándonamos paulativamente las montañas, para adentrarnos en la estepa patagónica, a la vez que caía la noche....

ARG4: Bariloche - Glaciar Tronador

20-XI-07
Aquella mañana marchamos hasta el Club Andino, donde subimos en una furgoneta con un variopinto grupo de californianos, belgas, alemanes, una italiana y un madrileño. Tomamos la ruta 40 recorriendo el lado izquierdo del Lago Gutierrez, con la visión del Cerro Catedral, para desviarnos posteriormente a la izquierda bordeando el lago Mascardi. Una vez llegamos al hotel Tronador, aislado entre la naturaleza virgen, comenzamos la caminata de manos de Cora y Luis.
Por una pequeña senda que a veces desaparecía entre troncos caídos o riachuelos, fuimos caminando entre el frondoso bosque andino. Finalmente llegamos a nuestro destino, desde donde pudimos ver como el deshielo del glaciar que se encontraba en lo alto de la montaña. El agua caía en casacadas, y alguna vez, oyéndose el sonido de un trueno, caía un trozo de hielo.
Por la noche fuimos a cenar a "La fonda del Tio", un restaurante sencillo alejado del centro turístico ( y tan alejado, casi pensábamos que terminaban las calles de Bariloche). Tras la cena, salida a la Discoteca Babilónia, donde prácticamente sólo éramos nosotros. Probamos el Fernet con cola y tuvo un éxito discutido. Prefiero el Gancia con seven up!. Finalmente, a dormir al hostal.

jueves, diciembre 13, 2007

ARG3 - Bariloche - Lago Nahuel Huapi

20-XI-07

Aquella mañana tomámos el bus número 20 que bordeó el lago hasta llegar a Puerto Pañuelos, donde descendimos, para realizar una caminata por el parque municipal de Llao Llao, que toma su nombre de un hongo insípido que los indígenas tomaban como alimento. Tras adentrarnos por esa selva verde de coihues volvimos hacia Puerto Pañuelo, donde tomámos un barco que nos adentró en el lago de la isla del Tigre (Nahuel Huapi).
El "Modesta Victoria" zarpó, adentrándonos en el Parque Nacional Nahuel Huapi, el más antiguo de los parques argentinos. Aquel barco construído en Amsterda en 1937, y que había llegado en piezas por tren y barco para ser armado un año mas tarde en Bariloche, navegaba con su anciano orgullo de madera noble sobre las aguas cristalinas del lago, mientras las gaviotas danzaban junto a él, envueltas en las siluetas andinas con las cumbres nevadas, mientras el viento hería mi rostro y el sol curaba su helada.
La primera parada fue en la península Quetrihué (provincia de Neuquén), situada a pocos kilómetros de Villa la Angostura, donde pudimos admirar su famoso bosque de arrayanes en una pasarela de madera vallada, que no te dejaba salirte mucho del camino. Tras visitar la "Casita de Bambi" y pasar todos los viajeros del barco ante la cámara fotográfica, volvimos al barquito, rumbo a la Isla Victora. Un millonario bonaerense, Aarón Anchorena, se enamoró de ella, y la convirtió en su pequeño edén, construyendo caminos y casa, e importando flora y fauna exótica de Europa y Norteamérica, como ciervos, pavos reales, jabalíes y faisanes, que conviven con la fauna autóctona: el pudú (ciervo enano), dos roedores, y un monito, difíciles de ver. Posteriormente el vivero continuaría experimentando con flora exótica, y actualmente se está eliminando estas plantas exógenas, y repoblando con plantas autóctonas, ya que las exóticas estaban arrinconando a las especies del lugar.

ARG2 - San Carlos de Bariloche

19-XI-07

Nos levantamos temprano para tomar un taxi a las 6 de la mañana en una desértica avenida 9 de Julio. Al llegar al Aeroparque Jorge Newbery, las colas para llegar a los mostradores de Aerolíneas Argentinas, llegaban casi a la salida. Sin embargo, despues de facturar las maletas y entrar en la sala de espera, el avión se retrasó una hora, algo típico de esta compañía. LLegámos al aeropuerto de San Carlos de Bariloche en dos horas y veinte minutos. Tomamos el bus hacia el centro de la ciudad, pero antes paramos en la estación de bus para comprar los billetes hacia Puerto Madryn. Enfrente se encontraba la vieja estación de ferrocarriles, en vetusto estilo andino con el transfondo de la nevada silueta andina. No estaba abandonada, pero apenas salían trenes; la línea que comunicaba la ciudad con Viedma es una de las pocas que resistió el "efecto Menem".



Tras dejar las maletas en el hostel, y observar la hermosa vista que teníamos sobre la ciudad, el lago y las montañas, marchamos para comer frente al lago, bajo la Catedral de Santa Maria de Nahuel Huapi, en estilo neogótico andino, que mezcla el hormigón y la piedra. En su interior, una copia de una imagen peruana de la virgen que fue traída por primera vez a Bariloche y que actualmente se encuentra en la isla chilena de Chiloé.


Tras visitar la catedral, fuimos a buscar información para escursiones en el Centro Cívico, y una vez aclarados los dos dias que faltaban en Bariloche, observamos el atardecer sobre el cesped de la plaza, con los edificios de piedra y madera a la espalda, y el lago entre montañas al frente.

Vuriloche: Gente del otro lado de la montaña (lengua Mapuche)

ARG1: Buenos Aires - San Telmo




18-XI-07

Tras muchas horas de avión con Alitalia, una pequeña parada por Roma Fiumicino, e interminables turbulencias, por fin llegámos a Ezeiza, Aeropuerto Internacional de Buenos Aires. Tras timarnos el taxista, nos llevó al hostal, situado a una dos cuadras del obelisco de la avenida 9 de Julio, en la calle Viamonte. Recorrimos Viamonte, Córdoba, La Florida (un poco solitaria, al ser domingo), para terminar en la Plaza de Mayo. Tras una visita al Cabildo, un edificio de un blanco irradiante recuerdo del colonialismo español, nos adentramos en la catedral, que francamente, tampoco era gran cosa: Neoclásica cuya fachada recordaba la Madeleine de Paris, y el interior el Pilar de Zaragoza. Paseámos por los jardines de la Plaza, frente a la Casa Rosada, y entonces nos dirigímos hacia el barrio de San Telmo.


San Telmo es uno de los barrios con mas vida e historia de la capital argentina, y en domingo, su mercadillo inúnda la calle Defensa, su arteria principal. Así, entre tenderetes de artesanía, pintura, anticuarios y parejas bailando tango, entre otros, los ojos se pierden a la sombra de las torres de la iglesia de Santo Domingo, como puente medieval que permite el acceso a la rua. Finalmente, cerca de la plaza Dorrego, degusté la ternera argetina en un restaurante semi escondido: El Caracol. Despues, paseo por el mercado de San Telmo, obra de ingeniería del hierro, y tras comprar frutas y verduras, cruzámos la Avenida de Colón hacia "Puerto Madero", donde los antiguos barracones que antaño daban acogida a los emigrantes europeos ahora se habian convertido en restaurantes fashion rodeados de altas torres. Mas allá, el parque costanera Sur se convertía en un pequeño pulmón entre la urbe y el Mar del Plata. Sólo quedaba por visitar "Galerías Pacífico", una extraña mezcla mega barroca de arte y consumismo.

martes, noviembre 06, 2007

Una visita de Egipto

Hace 11 meses que nos despedimos de él en Egipto. Y de nuevo, nos vimos en Barcelona. El viernes por la tarde me lo comentaron Bea y Encarni mientras tomábamos té y shisha en el "sirio". El sábado, tras recorrerme las librerías de Barcelona en busca de Clea, me encontré con él y Elena en la playa de Barcelona. Subimos al Montjuïc para observar las vistas, comimos pinchos vascos en el Lizarrán, buscamos un billete de avión a Niza desde mi casa, y ya por la noche, caminamos entre las callejuelas del barrio gótico para terminar cenando los 5 en un japonés.

Ayer de nuevo cenamos, junto con Úrsula.

jueves, noviembre 01, 2007

Café de Qúshtumar

Era un café en el barrio cairota de Alabasía, donde se juntaban todas las noches 4 amigos. Abandonaron la palmera de su sus juegos de infancia para entrar en el café de Qushtumar, que a partir de entonces sería testigo de sus vidas: el instituto, la universidad, sus sueños fracasados, su vida laboral, sus ilusiones, sus matrimonios, sus divorcios, la guerra mundial, la politica egipcia, los ingleses, los americanos, Hitler, Nasser ... la vejez.

Qushtumar evoca a El Fishawy, donde todavía se respira la presencia de Naguib Mafuz, y el humo de la shisha invade la atmósfera del local.

Y algún bar árabe de Barcelona evoca este Fishawy, Qúshtumar, o íncluso el salón del Hotel Cecil de Alejandría. Y mientras saboreas el tabaco de manzana de la narguile, o mientras expulsas el humo, por tu mente viajan esos recuerdos egipcios, y tu alma se traslada a cualquier café del Jalili cairota o la Corniche alejandrina. Y entra en tus recuerdos un incesante bullicio, un aire irrespirable, unos suelos mal conservados, la música de Mounir ... , y el humo sigue saliendo de la boca, mientras escuchas el sonido de las burbujas del agua. Y entre las humaradas, las palabras salen, porque lo más importante es el diálogo entre las personas que comparten la mesa, la narguile, el té ... mientras escuchamos la música árabe del local y nos transportamos de nuevo a El Cairo.

sábado, octubre 27, 2007

Casablanca

Quien no recuerda ese "Siempre nos quedará Paris", o en su versión original "We'll always have Paris". Aunque realmente, si la acción tuvo entre la colonia francesa del protectorado de Marruecos, debería haber sonado "Nous aurons toujours Paris"

Sea cual fuere la frase que recordamos o anhelamos, lo cierto es que se convirtió en todo un clásico. Como la melodía de "as time goes by": "el Tiempo pasará"


domingo, octubre 21, 2007

Pirineos II

Y de Girona a Pamplona.
Subimos la cuesta Santo Domingo, recorrimos Mercaderes, transitamos Estafeta ... y tras cruzar la telefónica y divisar la plaza de toros ..... nos fuimos a tomar pinchos.
Y que pinchos. mmmmh Que delicias para el paladar. Después unas copas en el "San Nicolas", un pub que por la noche sirve copas, (lógicamente), pero que por la mañana da desayunos, por el medio dia comidas y por la noche cena. Todo sirve



Al dia siguiente, visita a Roncesvalles, donde comienza el camino de Santiago en tierras hispánicas. Y tras ver las ruinas de la fábrica de armas, nos adentramos en el bosque de Irati (Iratiko Oihana). Un juego de tonalidades verdes daba paso al amarillo y al marrón, mientras los rayos del sol luchaban por entrar entre las hojas, y a nuestro paso una alfombra de hojarasca y musco nos adentraba en su recorrido. Tras un aperitivo de moras, llegó la subida a una montaña verde, con la compañia de vacas, caballos y ovejas. No faltó una pequeña hermita, cruzar un riachuelo ... para terminar el camino, y marcha hacia el Burgui, en el valle de Roncal, para comprar su tipicos quesos.
Pasamos por pueblecitos pirenaicos, rodeados de verde pirenáico. Y finalmente, de vuelta a Pamplona, donde tras cenar, pasamos la noche en el Niza.



Y al tercer dia, el sol bañó a Pamplona (si, por fin vimos Pamplona de dia). El fuerte sol caía sobre la plaza del Castillo, dando calor a sus terrazas, como la del Iruña, un museo viviente. Visitamos el museo de Navarra, la iglesia de san Saturnino, y danzas en el mercado, junto al ayuntamiento. Volvimos a comer un revuelto al San Nicolas, y de nuevo a comer en el Baserrri, en esta misma calle. Tras comprar pimientos del piquillo en Puente La Reina, nos despedimos de Navarra. Agur!

lunes, octubre 08, 2007

Pirineos

Este finde subímos a los Pirineos, concretamente a la comarca de la Garrotxa. Para celebrar el cumpleaños de Aitziber, decidimos hacer turismo rural. Tras abandonar Sant Joan de les Fonts, un pequeño pueblo próximo a Olot, nos adentramos en un laberinto de caminos retorcidos, que siguiendo las indicaciones nos llevaron, en plena noche, hasta las tímidas luces de la rectoría. Allí, junto a una pequeña iglesia del siglo XI, y frente a un cementerio de sus últimos sacerdotes, permaneceríamos el fin de semana.
Al despertar, silencio. El viento moviendo las hojas, algún pajaro volando ... y la vista del sol iluminando el verde y frondoso valle.

Cogímos el coche, y tras horas de camino en caminos extrechos junto a un rio, llegamos a la ermita de Sant Aniol d'Aguja. Había merecido la pena el camino, simplemente por las vistas. Al final, próximo ya el anochecer, 4 cabras salvajes se mostraron ante nosotros en una empinada montaña.

sábado, septiembre 22, 2007

De nuevo al Sant Jordi (con Bosé)

El jueves de nuevo volví al Sant Jordi. Hacía mucho que no iba, desde que vino Sabina, pero de nuevo el palau se llenó hasta la bandera para recibir a Miguel Bosé. No faltaron clásicos como "Sevilla", y tuvimos la compañía de Julieta Venegas para cantar el "Morena Mia" y Ana Torroja para el "Corazones", entre otros. Saco el "Don Diablo" del baúl de los recuerdos, y por supuesto antes de acabar, se despidió con su "amante bandido". Luego pillé el nitbus con la puerta que no se cerraba, y que se pasó mas tiempo parado que circulando. Así que a lo que me dí cuenta ya eran las 2, y a las 7, para arriba.
Ultimamente estoy más rehacio a escribir. Y no es que no me hayan pasado cosas en estos dias: las conferencias en el museo arqueológico de Cataluña, el musical Grease en el teatro Victoria, el viaje a Girona ..., pero no se, ya no me apetece escribirlo como antes. Siento que el blogg no es un diario de papel y tapas de los de toda la vida. En Agosto me dió por escribir en el moleskine que me regalaron para mi cumpleaños (este no, el anterior) Eva y Conchi. La verdad es que ya era hora de quitarle el precinto despues de un año y pico. Pues eso, que me gustó más escribir en papel, aunque haya tachones. Tampoco he vuelto a escribir desde entonces. Demasiadas cosas que hacer en esta vida. Espero volver a tomarlo, y escribir con la soledad de la naturaleza.

martes, septiembre 04, 2007

Augusta Bilbilis II

Ya volví. Parece que fue ayer, pero ya llegó Septiembre, y al despertarme por la mañana y mirar a la ventana siento que la oscuridad hace poco que ha marchado, y las noches, llegan antes.
Fue toda una experiencia poder excavar. Fue duro soportar el sol aragonés del medio dia mientras picaba con el pico o llevaba una carretilla de tierra hacia el gran montón de arena, pero tuvo su recompensa al encontrar fragmentos de cerámica o descubrir un muro milenario.
Un sombrero de paja, un pico, un cepillo, una pala ... instrumentos sencillos para descubrir un legado oculto por kilos y kilos de tierra durante siglos.