martes, diciembre 18, 2007
ARG13: Puerto Natales
ARG12 - Lago Argentino
En todos los viajes "por tu cuenta" hay un momento o dia en que no puedes escapar del turismo de masas. Y en este decimo segúndo dia por tierras argentinas, nos tocó. De momento, nos recogió en el hostel, no una furgoneta, sino un autobús. Despues de llamarnos para recogernos a las 7.00 y no a las 7.30 como habíamos quedado inicialmente, el señor autobusero se pasó casi a las 8.00. Y en un autobús petao de gente. Nos llevó hasta Punta Bandera, y allí nos subimos a un catamarán, el Quo Vadis, que mas que un barco parecía el avión de Alitalia: ¡3 filas de 4 asientos por fila! Ya pueden imaginar. Y todo lleno de pantallas, donde ya empezaban a ofrecer fotos y cds interactivos. Por si fuera poco, no era seguro que llegásemos a ver el glaciar Upsala, ya que aunque el dia anterior había sido posible verlo, los dos dias anteriores los icebergs habían impedido el paso de la embarcación. Todo dependía del viento... Y viento había, y mucho.
Desde la parte alta del barco, al entrar en el brazo norte, el sól desapareció, y mientras el viento que soplaba con intensidad, pensé en volver para dentro, pero allí parecía que estabas en un bar con 300 personas más, viendo los glaciares por la tele, por lo que decidí quedarme fuera ante viento y marea. Eso sí, cuando se veía un témpano grande o un glaciar, las 300 personas salían al unísono hacia las barandillas exteriores, dispuestos a lanzar miles de fotos al estilo japonés.
Los témpanos eran majestuosos, enormes; algunos te hacían sentir que navegabas en un barco de juguete. Sus colores iban desde el blanco hasta el añil, jugando con formas y huecos. Finalmente los témpanos nos permitieron navegar por el Brazo Uppsala, y al final, llegamos al Gran Glaciar Uppsala, el mayor del lago.
Despues marchamos hacia el embarcadero, donde nos desembacaron a los 300 del barco (y a los del barco gemelo) en una pasarela que parecían las ramblas de donde no podíamos salir, hacia el Lago Onelli, donde comímos con la vista del Glaciar Agassiz y sus témpanos que fluían por el lago, envuelto por la vegetación de lengas.
Volvimos de nuevo al lago, y marchamos al Canal Spegazzini, donde obviamente, vimos el Glaciar del mismo nombre: Spegazzini. Y de allí vuelta a Punta Bandera (Puerto Bahia Tranquila) donde el autobús nos llevó a El Calafate. Marchamos hacia la estación de micros, para comprar el billete hacia Puerto Natales, y ya sin retorno hacia el viaje a Chile, nos dispusimos a cenar tranquilamente en "Viva la pepa". Antes de ir a dormir, compramos provisiones en "La Anónima", y entre los estantes de lácteos y fruta, nos encontramos casualmente con Rodrigo, de Puerto Madryn. ¡Una grata sorpresa!
ARG11 Glaciar Perito Moreno
Aquella mañana nos recogió una furgoneta a las 7 de la mañana en el hostel. Tras hacer la ruta mariana de recoger por todos los hoteles de El Calafate a los demás participantes en la excursión, por fin nos adentramos en el Parque Nacional Los Glaciares. Ahora pagámos 30 pesos (en Bariloche eran 20), y nos dejaron en una pasarela que conducía al Glaciar Perito Moreno. Explicarlo con palabras es dificil. Aquí la frase de "una imagen vale más ....", es totalmente cierta. Y además, disfrutabas en el silencio, ante aquella enorme masa de hielo cuyo color iba desde el blanco al azul cobalto, pasando por una eterna gama de azules. Desde la pasarela, el silencio se vió roto por un crujido, y al mirar hacia el origen del sonido, se vió como caía uno de los témpanos del glaciar, como torre medieval desmoronándose en el turquesa agua del lago, para formar un iceberg navegante que produjo una onda expansiva e incluso olas.
lunes, diciembre 17, 2007
ARG10 - Rio Gallegos / El Calafate
ARG9 - Pto. Madryn / Comodoro / Rio Gallegos
ARG8 - Península Valdés
domingo, diciembre 16, 2007
ARG7 - Punta Tombo
ARG6 - Puerto Madryn
sábado, diciembre 15, 2007
ARG5: Bariloche - Cerro Campanario
ARG4: Bariloche - Glaciar Tronador
jueves, diciembre 13, 2007
ARG3 - Bariloche - Lago Nahuel Huapi
Aquella mañana tomámos el bus número 20 que bordeó el lago hasta llegar a Puerto Pañuelos, donde descendimos, para realizar una caminata por el parque municipal de Llao Llao, que toma su nombre de un hongo insípido que los indígenas tomaban como alimento. Tras adentrarnos por esa selva verde de coihues volvimos hacia Puerto Pañuelo, donde tomámos un barco que nos adentró en el lago de la isla del Tigre (Nahuel Huapi).
El "Modesta Victoria" zarpó, adentrándonos en el Parque Nacional Nahuel Huapi, el más antiguo de los parques argentinos. Aquel barco construído en Amsterda en 1937, y que había llegado en piezas por tren y barco para ser armado un año mas tarde en Bariloche, navegaba con su anciano orgullo de madera noble sobre las aguas cristalinas del lago, mientras las gaviotas danzaban junto a él, envueltas en las siluetas andinas con las cumbres nevadas, mientras el viento hería mi rostro y el sol curaba su helada.
ARG2 - San Carlos de Bariloche
Nos levantamos temprano para tomar un taxi a las 6 de la mañana en una desértica avenida 9 de Julio. Al llegar al Aeroparque Jorge Newbery, las colas para llegar a los mostradores de Aerolíneas Argentinas, llegaban casi a la salida. Sin embargo, despues de facturar las maletas y entrar en la sala de espera, el avión se retrasó una hora, algo típico de esta compañía. LLegámos al aeropuerto de San Carlos de Bariloche en dos horas y veinte minutos. Tomamos el bus hacia el centro de la ciudad, pero antes paramos en la estación de bus para comprar los billetes hacia Puerto Madryn. Enfrente se encontraba la vieja estación de ferrocarriles, en vetusto estilo andino con el transfondo de la nevada silueta andina. No estaba abandonada, pero apenas salían trenes; la línea que comunicaba la ciudad con Viedma es una de las pocas que resistió el "efecto Menem".
Tras visitar la catedral, fuimos a buscar información para escursiones en el Centro Cívico, y una vez aclarados los dos dias que faltaban en Bariloche, observamos el atardecer sobre el cesped de la plaza, con los edificios de piedra y madera a la espalda, y el lago entre montañas al frente.
Vuriloche: Gente del otro lado de la montaña (lengua Mapuche)
ARG1: Buenos Aires - San Telmo
San Telmo es uno de los barrios con mas vida e historia de la capital argentina, y en domingo, su mercadillo inúnda la calle Defensa, su arteria principal. Así, entre tenderetes de artesanía, pintura, anticuarios y parejas bailando tango, entre otros, los ojos se pierden a la sombra de las torres de la iglesia de Santo Domingo, como puente medieval que permite el acceso a la rua. Finalmente, cerca de la plaza Dorrego, degusté la ternera argetina en un restaurante semi escondido: El Caracol. Despues, paseo por el mercado de San Telmo, obra de ingeniería del hierro, y tras comprar frutas y verduras, cruzámos la Avenida de Colón hacia "Puerto Madero", donde los antiguos barracones que antaño daban acogida a los emigrantes europeos ahora se habian convertido en restaurantes fashion rodeados de altas torres. Mas allá, el parque costanera Sur se convertía en un pequeño pulmón entre la urbe y el Mar del Plata. Sólo quedaba por visitar "Galerías Pacífico", una extraña mezcla mega barroca de arte y consumismo.
martes, noviembre 06, 2007
Una visita de Egipto
Ayer de nuevo cenamos, junto con Úrsula.
jueves, noviembre 01, 2007
Café de Qúshtumar
Qushtumar evoca a El Fishawy, donde todavía se respira la presencia de Naguib Mafuz, y el humo de la shisha invade la atmósfera del local.
Y algún bar árabe de Barcelona evoca este Fishawy, Qúshtumar, o íncluso el salón del Hotel Cecil de Alejandría. Y mientras saboreas el tabaco de manzana de la narguile, o mientras expulsas el humo, por tu mente viajan esos recuerdos egipcios, y tu alma se traslada a cualquier café del Jalili cairota o la Corniche alejandrina. Y entra en tus recuerdos un incesante bullicio, un aire irrespirable, unos suelos mal conservados, la música de Mounir ... , y el humo sigue saliendo de la boca, mientras escuchas el sonido de las burbujas del agua. Y entre las humaradas, las palabras salen, porque lo más importante es el diálogo entre las personas que comparten la mesa, la narguile, el té ... mientras escuchamos la música árabe del local y nos transportamos de nuevo a El Cairo.
sábado, octubre 27, 2007
Casablanca
Sea cual fuere la frase que recordamos o anhelamos, lo cierto es que se convirtió en todo un clásico. Como la melodía de "as time goes by": "el Tiempo pasará"
domingo, octubre 21, 2007
Pirineos II
Subimos la cuesta Santo Domingo, recorrimos Mercaderes, transitamos Estafeta ... y tras cruzar la telefónica y divisar la plaza de toros ..... nos fuimos a tomar pinchos.
Y que pinchos. mmmmh Que delicias para el paladar. Después unas copas en el "San Nicolas", un pub que por la noche sirve copas, (lógicamente), pero que por la mañana da desayunos, por el medio dia comidas y por la noche cena. Todo sirve

Al dia siguiente, visita a Roncesvalles, donde comienza el camino de Santiago en tierras hispánicas. Y tras ver las ruinas de la fábrica de armas, nos adentramos en el bosque de Irati (Iratiko Oihana). Un juego de tonalidades verdes daba paso al amarillo y al marrón, mientras los rayos del sol luchaban por entrar entre las hojas, y a nuestro paso una alfombra de hojarasca y musco nos adentraba en su recorrido. Tras un aperitivo de moras, llegó la subida a una montaña verde, con la compañia de vacas, caballos y ovejas. No faltó una pequeña hermita, cruzar un riachuelo ... para terminar el camino, y marcha hacia el Burgui, en el valle de Roncal, para comprar su tipicos quesos.
Pasamos por pueblecitos pirenaicos, rodeados de verde pirenáico. Y finalmente, de vuelta a Pamplona, donde tras cenar, pasamos la noche en el Niza.

Y al tercer dia, el sol bañó a Pamplona (si, por fin vimos Pamplona de dia). El fuerte sol caía sobre la plaza del Castillo, dando calor a sus terrazas, como la del Iruña, un museo viviente. Visitamos el museo de Navarra, la iglesia de san Saturnino, y danzas en el mercado, junto al ayuntamiento. Volvimos a comer un revuelto al San Nicolas, y de nuevo a comer en el Baserrri, en esta misma calle. Tras comprar pimientos del piquillo en Puente La Reina, nos despedimos de Navarra. Agur!
lunes, octubre 08, 2007
Pirineos
Al despertar, silencio. El viento moviendo las hojas, algún pajaro volando ... y la vista del sol iluminando el verde y frondoso valle.
Cogímos el coche, y tras horas de camino en caminos extrechos junto a un rio, llegamos a la ermita de Sant Aniol d'Aguja. Había merecido la pena el camino, simplemente por las vistas. Al final, próximo ya el anochecer, 4 cabras salvajes se mostraron ante nosotros en una empinada montaña.
sábado, septiembre 22, 2007
De nuevo al Sant Jordi (con Bosé)
martes, septiembre 04, 2007
Augusta Bilbilis II
Fue toda una experiencia poder excavar. Fue duro soportar el sol aragonés del medio dia mientras picaba con el pico o llevaba una carretilla de tierra hacia el gran montón de arena, pero tuvo su recompensa al encontrar fragmentos de cerámica o descubrir un muro milenario.
Un sombrero de paja, un pico, un cepillo, una pala ... instrumentos sencillos para descubrir un legado oculto por kilos y kilos de tierra durante siglos.