domingo, junio 13, 2010

Casablanca



Es imposible pensar en Casablanca sin imaginarse a Humphrey Bogart e Ingrid Bergman tomando una copa en el Rick's café Américain. Sin embargo Casablanca es actualmente la capital económica y la principal ciudad del Reino de Marruecos. Este país tan próximo a España vuelve a acercarse al otro lado del estrecho gracias a las múltiples ofertas de compañías de low cost, y una de esas ofertas me llevó a esta ciudad con embrujo cinematográfico.

La llegada a la ciudad fue ya de noche. Tras dejar las maletas en el hotel y solucionar el problema de las habitaciones caminamos por las calles comprendidas entre el Boulevard Mohammed V y el Boulevard de Paris, entre edificaciones con fachadas blancas. Un plato en un restaurante tipo kebab dio paso a un bar nocturno al que se accedía tras una puerta mate y unas escaleras que daban paso a una barra que dominaba una sala con una luz ténue. Al final de la barra, un marroquí cantaba en su micro mientras tocaba el órgano, y enfrente, un mar de mesas con shishas y cervezas, mientras las camareras y otras féminas de vida alegre hacian compañía a los clientes.



Al dia siguiente, tras desayunar unos crêpes, un zumo de naranja y un café junto al Teatro Rialto, continúamos por Blvd. Mohammed V hasta la Plaza de las Naciones Unidas, donde pudimos divisar la puerta de entrada a le Medina y su torre del reloj.
Nos adentramos por sus callejuelas, para salir hacia la Sqala, una antigua fortaleza del siglo XVIII de estilo italizante. Ya bordeando la muralla, continuámos hacia la Mezquita de Hassan II, la tercera mezquita más grande del mundo(detras de La Meca y Medina, según la guía), con su altivo minarete, él más grande jamás construido.
Realizada con mármol y madera de cedro marroquí, trabajado por artesanos de Fez y Marrakech, su interior es impresionante: creo que lo más parecido que he visto es el Vaticano; y fuera, una inmensa explanada que choca con el azul del mar.
Volvimos de nuevo por la vieja Medina, haciendo un alto en el Rick's café, donde pudimos degustar una cerveza "Casablanca" en un restaurante que copia literalmente los platós de la película de Michael Curtiz. ¡un capricho de una americana!
Tras una comida en "la Taberne du Dauphin", continuámos hacia la Plaza Mohammed V, y posteriormente al Parque de las Liga árabe. Desde las torres de la antigua Catedral del Sacre Coeur (actualmente una galería de arte), se puede divisar la ciudad, y en su interior, disfrutar de sus vidrieras.
Continuámos hacia Habous, o la Nueva Medina. Caminando por las calles y avenidas de la ciudad encontramos la iglesia católica de Lourdes, con unas vidrieras curiosas. Al final, ya finalizada la Rue Victor Hugo, alcanzamos el Habbous. Sus calles principales ofrecen souvenirs para los turistas; a ambos lados podemos encontrar blanquecinas calles solitarias o plazas repletas de aceitunas, alfombras ..., con su seductor juego de olores para el olfato. Pasada la zona turística, se encuentra un mercado, donde puede encontrarse colgada la carne de camello, con cabeza incluída. Una eterna tetera en una mesa del bar que se encuentra en la bisagra de ambos barrios permitió observar los dos mundos, con una agradable charla.
Ya de vuelta, de nuevo nos perdimos en el entramado urbanístico de la ciudad. Desde barrios residenciales (ahora nos encontramos con la iglesia griega ortodoxa), hasta zonas más deprimidas y semidelictivas como el Boulevard Mohammed VI. Al final, a punto de caer la noche, alcanzamos de nuevo Mohammed V, y tras llegar a la esquina del Petit poucet, restaurante que frecuentaba Antoine de Saint-Exupéry, volvimos al hotel.

Un desayuno con Crêpes dieron paso a un paseo relajado por el Boulevard Mohammed V (antiguo Blvd. de la Gare), hacia la estación de tren. Sus edificios necesitan una mano de pintura: algunos han tenido suerte como la Cámara de Comercio y deslumbran su art decó, otros como el Hotel Lincoln, caen en ruinas. A la izquierda, el Mercado Central con sus majestuosas puertas verdes arabizantes. Ya en la estación de Casa Voyayeurs, un tren venido del pasado con asientos de cuero desgastados nos llevó hacia el aeropuerto.

lunes, diciembre 28, 2009

Navidad, cuando el día vence a la noche.


Ya pasó la Navidad. En los últimos años le critiqué el haberse apropiado de una infinidad de cultos paganos. No queda ninguna duda que el culto a Mitra, esa religión mistérica de Persia que compitió con el cristianismo, fue su principal fuente. También he leído que el culto osiríaco fue fuente de inspiración, aunque en este segundo caso discrepo; considero que Isis y Osiris comulgan más con la pasión de Cristo que con el nacimiento.
Sin embargo, ahora considero que esto no es una crítica al cristianismo, sino una capacidad de absorción: los diferentes cultos han podido pervivir gracias a esta metamorfosis cristiana.

Por todos es sabido que el Cristianismo salió de la clandestinidad gracias a Constantino. Este emperador, puso fin a las persecuciones de cristianos de Decio, Valeriano y sobre todo Diocleciano, la Gran Persecución. La famosa persecución de Nerón no fue sino el capricho de un emperador, que no sembraría una línea continua hasta el siglo III. Así pues, Constantino ante un enemigo fuerte ante el que el mismo Diocleciano, capaz de reorganizar la economía y la estructura del Imperio, había sido incapaz de vencer, decidió unirse a él, eso sí, transformándolo.

De este modo Constantino convocó el Concilio de Nicea, para homogeneizar y limar la estructura cristiana de Oriente, como ya lo había hecho en Occidente, y de paso eliminar el arrianismo. Además, Constantino había sido sumo pontífice del culto del Sol Invictus, por lo que consiguió desplazar la fecha del nacimiento de Cristo, aproximándolo a la noche más corta del año, el solsticio de invierno, en oposición al solsticio de verano, la festividad de San Juan Bautista. Como consecuencia la Nochebuena coincide con el vencimiento del astro Sol, ya que los días comienzan a crecer y la noche pierde minutos. Al fin y al cabo, el nacimiento de Jesús ¿no es el triunfo de la luz sobre las tinieblas?

Otro dato a tener en cuenta es que durante esta época se desarrollaban las Saturnalia en la antigua Roma y por supuesto no olvidar el ya mencionado nacimiento del dios persa Mitra, también el dia de Navidad, y que fue adorado por pastores.

Nuevos elementos paganos se mezclan en estas fechas: Si bien la acción de hacer regalos tiene un origen mediterráneo (las Saturnalia), el árbol de Navidad proviene de orígenes celtas, y Papá Noël, (o Santa Clauss) invade estos días compitiendo con los pesebres de origen napolitano.

martes, diciembre 08, 2009

25 piastras


Me encontré este billete del tranvía de Alejandría en mi monedero hace apenas unas semanas. Estaba limpiando la cartera de papeles, en un momento en mi nuevo trabajo (si, he vuelto al sector privado, y cada vez anhelo más el sector público), y estaba arrugado en una esquina, debajo de unas tarjetas. Daba pena el pobrecico, pero ahora lo tengo ya en mi casa. Es curioso, pero traducido a euros, sale como 4 céntimos el pasaje. Es quizás una de las mayores atracciones de la ciudad, como dice E.M. Forster en su Alejandría, Historia y Guía.
Precisamente ha salido reeditado en castellano este libro cuya primera edición data de 1922. El autor de "Una habitación con vistas" y "Pasaje a la India" nos lleva en un viaje por la historia de la ciudad de Alejandría, desde que Homero hiciese descender en sus playas a Menelao y Helena de Troya. Alejandro fundaría su gran ciudad, eclipsando el pueblecito egipcio de Rakotis; los Ptolomeos la embellecerían y aumentarían su prestigio, para envidia de Roma.
La ciudad de Marco Antonio y Cleopatra sería conquistada por Augusto. Pero sin poder político, su poder cultural continuaría irradiando más que las luces de su faro; por sus calles han caminado Aristarco de Samos, Claudio Ptolomeo, Calímaco, Apolónio de Rodas, Euclides, Eratóstenes, Filón, Plotinio, Porfirio, Hipatia, Clemente, Orígenes, Arrio, San Atanasio ... pero también Napoleón, Mohammed Ali, el rey Fuad, Cavafis, Durrell y por supuesto Forster.
En la segunda parte, el autor hace una guía. De las estructuras decimonónicas, intenta hacer brotar los restos del mármol griego y el granito egipcio, haciendo ver al lector a través de las rendijas de una historia.
Y así la Via Canópica dio paso a la Rue Rossette, entre la puerta del Sol y la Luna. Luego cambió a ser la Rue Fuad, pero el lector no encontrará ninguna de estas calles en la ciudad actual, sino la Sharia Horreya (o con un poco de suerte Horreya Street). Incluso la ciudad de Forster ha cambiado, pero el tranvía continúa con su mismo estilo de aquella época, y como en su guía, es la mejor manera de conocer esta ciudad que vio brotar la filosofía neoplatónica, vio modificarse el judaísmo y discutió el cristianismo. Aquella ciudad que fue evangelizada por San Marcos, pero cuyo cadáver robaron los venecianos y de aquella Santa Catalina, cuya historia se pierde en la oscuridad. Pero el tranvía continúa circulando en sus calles, paralelo al Mediterráneo, por donde antes había columnas de mármol, palacios y faros, y no lejos de su estación principal, en Midal Ramlah, aún se puede sentir bajo la mezquita del profeta Daniel, los restos de aquel sepulcro que albergó los huesos de Alejandro entre la Via Canópica y la Via Soma.

domingo, junio 07, 2009

Thinking about ....

Did your read Shakespeare in Verona? Would you travel around Venise at sunset? Could you listen a sirtaki looking the Akropolis of Athens? Should I dream Alexandria in front the old Pharus?

Dancing in Buenos Aires, having lunch in Paris, get lost in London, be atonished in Rome .... Go fastly to New York, enjoy old savour in New Orleans, take a snap in Havanna .... Smoke narguile in Cairo, take a coffee in Istambul, feel the sun in Santorini ... feel the sand in Tombouctou.

Listen to someone speaking French with a Caribbean accent. Read Portuguese in far east China. Wander through the Louvre and Uffici corridors. Fly reading a book, listening to sweet music: from the Egyptian pharaons to The Borgia´s court, from gothic Europe to iced Antartica. Try to feel my wet lips on a dewy wet morning.

viernes, mayo 08, 2009

Por el camino de Swann

El recordar una determinada imagen no es sino echar de menos un determinado instante, y las casas, los caminos, los paseos, desgraciadamente son tan fugitivos como los años.

Por fin terminé el primer libro de "En busca del tiempo perdido". Marcel Proust ha inundado mis pensamientos desde Septiembre del año pasado, hasta prácticamente hoy, que he decidido ponerle fin en un interminable Euromed entre Barcelona y Valencia y que he logrado terminar ya tierras valencianas.

Todo comenzó en Barcelona, en Septiembre, tras una tarde de pasión donostiarra. Lo último que supe fue que estaba leyendo a Proust. Así que decidí comprarme el libro para llevármelo al viaje a Egipto. Sin embargo una vez allí, Mahfuz sustituyó a Proust como lectura, y Alejandría desbancó a Paris como ciudad. Ya de vuelta, cuando hube terminado con Mahfuz, continué con la novela de Wilder, y así Roma fue el escenario que sucedió eclipsando a París. Una nueva tarde de pasión, esta italiana y del gélido enero, me recordó de nuevo a Proust decidiéndome a comenzar finalmente a leer aquel libro que tras haber paseado por tierras egipcias, ahora se encontraba decorando la estantería del comedor.

Con Proust el tiempo gira en espiral. Retrocede y avanza a su gusto, siempre guiado por los pensamientos, por los anhelos, los deseos, la nostálgia ... Con un detallismo quizás excesivo, donde el flash de su escritura dibuja desde el crepúsculo entre las ramas de los árboles hasta los vestidos de las damas parisinas, Proust nos introduce en una Francia melancólica de la Restauración, donde nuestras propias melancolías navegan en su propio sueño de Morfeo. Y es que no es dificil trasladar las situaciones de los personajes proustianos a nuestra propia existencia; a nuestro propio pasado que parece tomar vida en la novela como si un cuadro volviese a la luz tras limpiar el denso polvo que le ha cubierto durante largos años.
El amor te vuelve loco, el amor no correspondido todavía te hace más adicto a conseguirlo, los recuerdos de la infancia se dibujan tapando con tipex los malos momentos, los atardeceres, los amaneceres y el sol del mediodía del pasado se difuminan sobre los que sucedieron apenas unos dias, consiguiendo una simbiosis superpuesta, y los infortunios de la psique humana navegan en esta red de odios y falsedades que emana de las relaciones humanas. Y como dice Proust, volver al lugar donde pasó, no es volver al pasado, porque ese lugar tampoco quedó congelado en el instante que queremos recuperar.

viernes, febrero 13, 2009

El oro perdido

Últimamente parece que pienso con los pies en vez de la cabeza. Perdí la semana pasada un paquete de tabaco sin estrenar, el martes una T-10 del metro, y el miercoles, lo peor, la cadena de oro con la placa, una cruz de caravaca y una cruz egipcia.

Todo empezó a las 4 de la tarde. Fuí a hacerme una higiene facial que me hacían a mitad de precio en el gimnasio (y que luego pensé que me salió cara), y la chica me pidió que me quitase la cadena. Así que me la metí en la chaqueta de la cazadora. Sin embargo, al salir, me puse la camisa, la camiseta, pero me olvidé de sacar la cadena del bolsillo. Luego me fui a la biblioteca de la UB a por un libro, al Decathlón a comprarme las gafas y el gorro para nadar, y casualmente pasé por un H&M donde me compré un jersey. Al dia siguiente, me acordé de la dichosa cadena, y bueno, no estaba en ningúno de los bolsillos de la chaqueta, ni tampoco lo habían encontrado en el gimnasio. Así que lo dí por perdido, y me fumé uno de esos cigarrillos meditativos, culpándome de mi poca concentración, y aliviándome intentando pensar que aunque fuera de oro, tampoco eran muy grandes las cruces.

Por la noche, sin embargo, encontré la cadena en el suelo de mi habitación. Se había caído de la chaqueta al ponerla en la silla. La alegría rebosó en mi ser. Había recordado como lancé literalmente la chaqueta sobre las perchas del H&M para probarme el jersey, y me extrañó que finalmente apareciera justamente en mi casa. La alegría subió por mis venas como el mejor champagne.

Esa misma noche apareció el paquete de tabaco. Sobre la tarjeta de metro, no se nada, pero después de encontrar la cadena, la alegría ha anulado su recuerdo.

viernes, febrero 06, 2009

Quan la Candelària plora ....

El pasado martes dia 2 fue la Candelaria. Mi abuela siempre decía: "Quan la Candelària plora, l'hivern ja està fora". Y este martes la Candelaria rompió en lágrimas y llovió toda la noche sobre Barcelona.

Hace poco más de un año que mi abuela se murió. Yo estaba entonces en la Patagonia argentina, y nadie me informó de su muerte hasta que volví a España. Un amigo me envió un sms con un "lo siento" cuando estaba en Chile, pero no me confirmó nada ante una llamada de preocupación, aunque admito que fue una de las muchas ideas que se me pasó por la mente, aunque no la única.

Todavía echo de menos su figura sentada en el sillón cuando voy a visitar a mi tia. Por curioso que sea, los recuerdos hacia su persona no irradian de la niñez, sino de la adolescencia. Fue entonces cuando empezamos a descubrirnos mutuamente; quizás yo era el único nieto que aguantaba sus conversaciones de sus viajes por Italia. Siempre había soñado con ir a Roma, y para un chaval que empezaba el bachillerato, siempre era interesante escuchar el viaje de mi abuela. Cuando hice arte en COU, le volví a pedir los libros para ver las imágenes. En aquellos tiempos no existía internet con tanta información, así que sus libros turísticos de Toda Roma, Toda Venecia o Todo el Vaticano eran la mejor biblioteca de imágenes del renacimiento italiano. Entonces ella me los regaló; me dijo que cuando se muriera posiblemente irían a la basura, y yo era el único al que le interesaban, así que de pronto tuve todas aquellas imágenes de Giotto, Botticelli, Rafael, Miguel Ángel, Da Vinci ... en mis manos, como legado.

Cuando por fin fui a Roma, era como si visitase la ciudad eterna con mi abuela: la iglesia de la Santa Croce, la Santa Scala ... Lo mismo me pasó en Venecia con la Palla d'Oro. Como flashes de luz, sentía su imagen y escuchaba sus palabras a mi lado. Cuando murió, soñé varias veces con ella. Era como si necesitase despedirme de ella. No lo sé, quizás nunca lo sabré. Imagino que su figura irá difuminándose con el tiempo, aunque nunca llegará a borrarse. Siempre quedará en mi memoria sentada en aquel sillon con su fuerte y poblado cabello blanco, vestida con colores oscuros, y con su sonrisa incomprensible.

lunes, enero 26, 2009

La caja de Pandora

Pandora era una hermosa mujer creada por los dioses. Se le ofreció una ánfora, o caja, que no debía abrir, pero la curiosidad era superior a ella, y como Eva no pudo resistirse a comer la manzana prohibida, Pandora tuvo que abrirla. Así escaparon todos los males que pueblan la humanidad: la enfermedad, el cansancio, la locura, la tristeza, la pasión ..., pero pudo cerrarla a tiempo de que saliera la esperanza.

Sin embargo esta esperanza a veces puede ser peor que todos los males juntos: la esperanza de volver a ver sus ojos, de poder besar sus labios, de sentir su piel rozando mi cuerpo, y escuchar sus palabras batiéndose en un juego de esgrima con las mias. Lo dicho, hay que ser más realista, y dejar de luchar por poder lanzar madera sobre un fuego al que se te impide alcanzar.

Como decía Marcel Proust en "El camino de Swann", todos pensamos en ese beso; el beso de la madre que da al niño antes de ir a dormir, y que el niño ya imagina cuando escucha que ella sube por las escaleras, y que luego sólo dura un instante, pero el niño intenta conservar en el alcohol de su memoria; y el beso en los labios, que imaginas cuando subes los peldaños que llevan a su piso, cuando tomas café mientras conversas...; y aunque sea más largo y acompañado por caricias, también perece en el tiempo, y luego conservas toda la noche en tu mente hasta que alcanzas el reino de Morfeo.

Desearía estar en el café Élite de Alejandría, escuchando el Parole Parole Parole de Mina y Alberto Lupo, o su versión francesa de Paroles Paroles de Dalida y Alain Delon; mientras mi cigarrillo se consume lentamente en el cenicero, y observo aquel grabado de Toulouse Lautrec, mientras más allá de las ventanas los alejandrinos caminan en sus vidas, pensaría en aquel beso, que quizás debiera dejar escapar de la caja de Pandora para siempre.

Caramelle non ne voglio più
................
Le rose e violini, questa sera raccontali a un’altra,
violini e rose li posso sentire, quando la cosa mi va se mi va,
quando è il momento, e dopo si vedrà
................
Parole, parole, parole, parole parole soltanto parole, parole tra noi

miércoles, diciembre 31, 2008

Au Revoir 2008, Welcome 2009



Otra vez terminamos año. Parece que fue ayer cuando empezaba, pero de nuevo viene a su fin, como un nuevo ríachuelo que finalmente desemboca en el océano del tiempo.
Esta mañana pensé así. Fui a pasear a mi perra, a la que le dedico hoy mi blogg. Ya se que no queda muy navideño un perro entre naranjos, pero tampoco es que la nieve sea muy navideña, y menos en Oriente Próximo, que es donde nació Jesus, y hace bastante calor. Esta noche, cenita en Chiva, con algunos amigos, y otros menos conocidos, pero bueno, es lo que tiene la Nochevieja, siempre acabas con gente que has conocido esa misma noche. Ayer ya cargamos en el mercadona. Yo soy el encargado de las ensaladas, que según ellos son demasiado estilo de Restaurante del Carmen, pero mira, tampoco vamos a poner 4 hojas de lechuga, tomate y un par de olivas, ¿no?
¡Se tiene que notar que es nochevieja!, y aunque no nos vamos a pasar la tarde en la cocina, pues que sea diferente.

El año pasado amanecí el último dia del año en la localidad guipuzcoana de Hondarribia (o sea, Fuenterrabía). El primer dia del año comenzó en Vitoria-Gasteiz. Despues de la cena, tocaba enfrentarse al frio alavés, con los vaqueros congelados. La mejor receta, un buen calimocho con rioja alavesa, y pacharán para rematar la faena. Mucho frío, pero de bar en bar, se pasó. Eso sí, parecía una cebolla tanto poner y quitar ropa. Fueron unos buenos dias con Oihana e Ibón, por Vitoria, Bilbao, Donostia, Hondarribia, Hendaya, Biriatou, Urrugne y Saint Jean de Luz (Donibane Loitzun).

lunes, diciembre 22, 2008

Cenas de Navidad



Comenzó el sábado con una visita al CaixaForum. No quería terminar el año sin conocer la exposición de los Uffici. La verdad, sólo había un Botticelli. Las obras son todas de los almacenes del museo florentino, y no había grandes obras, pero en general estuvo bien, ya que te lleva por la visión cristiana del renacimiento italiano desde el siglo XIV al XVIII, acercándonos ya a formas barrocas. Aproveché para comprar los regalos de Navidad en la tienda del museo (yo no puedo comprarlos en un centro comercial como todo el mundo, que me agobio), y adquirí algunos objetos con motivos de Alphonse Mucha.

Por la noche, cena en un japonés con los del máster de Márketing. Despues de haber cenado ya con los de "la Caixa", los de Eurofred y mis amigos, sólo me quedaba esta cena y la comida del domingo con los de Egiptología para terminar todos mis compromisos. Desde luego, esto de llevarte bien con la gente, tiene este coste, que luego tienes cenas y comidas repletas en fechas navideñas.

Así, entre shushi y makis, entre el viaje a Tailandia y las aventuras por Badajoz, volvimos de nuevo el trio Calavera a ponernos al dia. Y es que ya hace casi 5 años que nos conocemos, y cada vez quedamos con más asiduidad.¡Esta bien! Terminamos como siempre en nuestro templo particular, El Cangrejo, donde pudimos hacernos amigos de una familia con gemelas incluídas, Conchi pensó que ligaba y luego el tio era gay, y detrás de nosotros un italiano intentaba ligarse a unas conejitas que se les había pasado el arroz. Faltó la Shisha en La Concha, pero no se puede hacer todo, que el sofá del japonés era muy bueno para la charla de sobremesa.



Al dia siguiente, madrugar para ir a Corbera. Comímos hummus, falafel, y raclete, acompañado de Rioja y Rueda. Despues, sesión de fotos, mientras fumábamos dos esbeltas shishas de manzana y cereza. De nuevo, nos sumergímos en Egipto, entre charlas interminables.

lunes, diciembre 15, 2008

Habemus muete



Pues si, ya tenemos nuevo compañero de piso, y repetimos navarro, aunque este no es de Pamplona, sino de los valles pirenaicos. ¡A ver como nos sale!

Tras una semana de casting, pasaron una serie de individuos curiosos, y al final me quedé con este, que por lo menos parecía tranquilo

- Candidato número 1: Un italiano de la Toscana. Licenciado en Farmacia, serio, buen tio, pero con sorpresa... su novia italiana vendría cada dos semanas. Recordé a Sareta y su novio neoyorquino, y fue finiquitado

- Candidata número 2: Una italo-singapureña. Ya veis, Barcelona cada vez es más exótica, y esta chica con rasgos asiáticos, despues de vivir en Paris, se venía a Barcelona. Demasiado exótica, lo dicho, pero quería terminar pronto el casting. Quedó como última participante, y ya era tarde.

- Candidato número 3: Un alemán, becario en una empresa. Serio, como todos los alemanes, y al final encontró una habitación más grande.

- Candidato número 4: Un sevillano, que su empresa le había trasladado desde Madrid, la mejor opción: simpático, buena charla, educado ..., pero encontró otra habitación.

Como podeis ver, en una semana sólo vinieron 5 personas, y es que la gente busca para el momento, no para dentro de 20 dias. Así que la habitación se le otorgó al navarro, casi casi por falta de concursantes y falta de ganas de seguir el casting. Al fin y al cabo, cuando nuestra amada Sareta dejó el piso, tuvimos mucho tiempo para escoger, y ya visteis lo que cayó al final. No creo que sea peor.

Por otro lado, ya se acercan las Navidades. Nunca me han gustado estas fiestas, desde quizás, la universidad. Aquí tengo la feria en la puerta, paralela a la feria de Santa Llúcia en la catedral. Lo peor es que han puesto una churrería, y cada vez me cuesta más pasar por delante de ella sin consumir. Me temo que meteré esa masa de grasas llamada churro, pero que está buenísima.

domingo, diciembre 07, 2008

Constantino Cavafis



El viernes 5, curiosamente, hace 2 años que fui a Egipto, y 2 meses que volví (del segundo viaje, obviamente, ojalá me hubiera quedado allí 22 meses). Por la noche, en vez de coger el avión al Cairo como hace dos años, fui al restaurante Dionisos con mis ex-compañeros de "la Caixa". Al son del sirtaki, disfrutamos del tsatsiki, el humus, el feta, la musaka y el café griego (turkish coffee fuera de Grecia). Entre las charlas de diversos temas que se yuxtaponían, salió por supuesto Egipto. "Alejandría, suena bien el nombre" - dijo Mariona - , y es verdad, su simple nombre suena bien. Más tarde, en el London, terminamos la velada.

Ayer estuve tomando una cerveza con un amigo griego. Obviamente, en nuestras conversaciones en castellano con palabras y frases cortas en griego, volvió a salir Alejandría y Cavafis.

Hay 4 libros que se deben leer imperativamente: la guía de Alejandría, de Forster, El Cuarteto de Alejandría, de Durrell, Miramar, de Naguib Mahfouz, y los poemas de Cavafis. A mí, sólo me falta el primero.

Recuerdo mi paseo por la calle Nabi Daniel. El dia anterior, había almorzado en el Trianon, donde normalmente Cavafis tomaba su café, ya que trabajaba en ese mismo edificio. Ahora, en Nabi Daniel, tras pasar la sinagoga, donde al parecer sólo van los 17 judios que quedan en Alejandría (griegos todavía quedan unos 1.500), me perdí a mano derecha entre las callejuelas. Un árabe sentado en una puerta, al pronunciar el nombre Cavafis, asintió en afirmativo. Continué esa callejuela, y otro grupo de egipcios, me confirmó en inglés el edificio en cuestión. En la parte de abajo, había una placa que así lo indicaba. Subí las escaleras, y otro letrero, en inglés, árabe y griego, mostraba este pequeño museo que había construído el gobierno griego en la casa de uno de los mejores poetas de la Humanidad. Penetré en su casa, no había ningún turista, sólo dos egipcios, que sólo pronunciaron un Kalimera, ante mi saludo. Luego en inglés. Marché hacia su habitación, me asomé en su balcón, imaginando el burdel para pecar, el hospital, y la iglesia para curar el pecado. Luego iría a la iglesia ortodoxa. El hostpital y el burdel, creo que debieron desaparecer en el olvido de esta ciudad por la que navegan los fantasmas del pasado.


Cuando emprendas el viaje hacia Itaca,
ruega que tu camino sea largoy rico en aventuras y descubrimientos.

No temas a lestrigones, a cíclopes o al fiero Poseidón;
no los encontrarás en tu caminosi mantienes en alto tu ideal,
si tu cuerpo y alma se conservan puros.
Nunca verás los lestrigones, los cíclopes o a Poseidón,
si de ti no provienen, si tu alma no los imagina.
Ruega que tu camino sea largo,
que sean muchas las mañanas de verano,
cuando, con placer,
llegues a puertosque descubras por primera vez.
Ancla en mercados fenicios y compra cosas bellas:
madreperla, coral, ámbar, ébano
y voluptuosos perfumes de todas clases.
Compra todos los aromas sensuales que puedas;
ve a las ciudades egipcias y aprende de los sabios.
Siempre ten a Itaca en tu mente; llegar allí es tu meta;
pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure mucho,
mejor anclar cuando estés viejo.
Pleno con la experiencia del viajeno esperes la riqueza de Itaca.
Itaca te ha dado un bello viaje.
Sin ella nunca lo hubieras emprendido;
pero no tiene más que ofrecerte,
y si la encuentras pobre, Itaca no te defraudó.
Con la sabiduría ganada,
con tanta experiencia,
habrás comprendido lo que las Itacas significan.





Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωμένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μέν’ η σκέψις σου υψηλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.

Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωιά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους·
να σταματήσεις σ’ εμπορεία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ν’ αποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κ’ έβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά·
σε πόλεις Aιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απ’ τους σπουδασμένους.

Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί είν’ ο προορισμός σου.
Aλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει·
και γέρος πια ν’ αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στον δρόμο,
μη προσδοκώντας πλούτη να σε δώσει η Ιθάκη.

Η Ιθάκη σ’ έδωσε τ’ ωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.

Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δεν σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες η Ιθάκες τι σημαίνουν.

Konstantino Kavafis, Ithaki, Ιθάκη, Ítaca

jueves, diciembre 04, 2008

Cambio de libro, cambio de compañero

Ayer fui a "la Central" a por el libro que había encargado: "Las tres puertas del Mediterráneo: Tánger, Alejandría, Estambul". Lo ví recomendado en la revista Lonely Planet, todavía con la resaca egipcia, y no pude resistirme a comprarlo. Hoy, a las 18.00, terminé por fin de leer "Los Idus de Marzo". Durante mucho tiempo me han acompañado Julio Cesar, Clodia Pulquer, Cátulo, Cicerón, Julia Marcia, Pompeya, Cleopatra ... y últimamente Servilia y Bruto. El libro viajó conmigo por tierras egipcias: El Cairo, El Fayum, Luxor y Alejandría. Compartió mis noches de sueño, fue movido por otro libro de Naguib Mafuz, pero finalmente terminó, en un final que ya conocía: Julio Cesar era finalmente asesinado.

Al llegar de nuevo a casa, Gina me dice que se va del piso, con unas amigas, en enero. Apenas llevaba aquí 3 meses, desde que sustituyó al italiano. Anna, la sustituta de Fernando, se fue también el mes pasado. La habitación del fondo está prácticamente vacía desde el 10 de Agosto. Ella se instaló en Septiembre, en Octubre apenas la ví. En noviembre se fue. Su sustituto, un francés, sigue el mismo camino. Todavía no ha decidido si deja a su novia y el piso, y este mes no ha pasado ninguna noche aquí.

Hoy comencé el nuevo libro. La noche de Tánger, su gente, su bullicio ..., hasta el amanecer. Un buen comienzo descriptivo. Me llamó la atención una frase: ¿Por que escribe?. Respuesta: "Porque sigo en el país de los vivos". Terminó el capítulo, mientras lanzaba el humo de la shisha que compré en El Cairo. Llevo dos semanas sin comprar un paquete de tabaco, pero cada dia me fumo mínimo una narguile. Hoy decidí fumar la tercera. Es la primera vez que fumo 3 narguiles el mismo dia, pero la noticia me dejó en el limbo. Desde que se fue Sareta, estoy enseñando el piso prácticamente cada dos meses, y cansa ...

lunes, diciembre 01, 2008

Dos imágenes de Barcelona




El fin de semana pasó rápido. Con Zulema y Esther en casa, las shishas llenaron de humo el comedor, y el sábado, acompañaron el botellón de sangría al que se unió Bea. Despues intento de entrar a la ovella negra, pero no nos dejaron por escándalo público, así que fuimos al bar de al lado, donde la sangría seguro que era más barata. Despues, de nuevo al Cangrejo, hasta las 3, y para terminar, charla con cigarrillo en una calle desierta del gótico.

La imagen es de justo antes de anochecer. Había llovido antes, y caía la noche. La semanan pasó tranquila, sin nada más que comentar. Lecturas de Hellenistic Egypt y Los idus de Marzo (a ver si lo acabo ya), gimnasio, cena en La Botica el viernes y mojitos en el gòtic. Y poco más .... No estoy muy barroco hoy

... et tout le reste est littérature. Paul Verlaine

sábado, noviembre 01, 2008

Miramar

Finalmente mi libro de viaje no fue "Por el camino de Swann". Estando hablando con unos amigos en Zamalek, comenté que en Alejandría estaría en la pensión de una señora francesa. Uno de ellos me comentó que había un libro de Naguib Mahfuz que precisamente hablaba de una pensión regentada por una francesa. Así que al salir del restaurante, crucé la calle, y en la librería Diwan, en la calle 24 de Julio, busqué el mencionado libro: no estaba en inglés, pero tuve más suerte en francés, así que esa misma noche comencé a leer el libro en la ciudad de El Cairo. Sin embargo, la señora no era francesa, sino griega ....
Al llegar a Alejandría, comprobé igualmente que la dueña de la pensión tampoco era francesa, sino que en este caso era armenia. Eso sí, hablaba francés perfectamente, algo de inglés e incluso griego (además del árabe y el armenio). Todo un ejemplo de mujer que a sus sesenta y tantos años se comportaba como una auténtica señora. Madame, era el nombre con el que todos le llamaban en la casa, y así le llamé yo, debido a la dificultad de pronunciar su nombre armenio.

Miramar se desarrolla en la pensión del mismo nombre, junto a la Corniche alejandrina, regentada por Mariana, una dama griega que disfrutó los lujos de la ciudad de entreguerras, y que se negó a partir de su ciudad, Alejandría.
Se intercalan 4 relatos, cada uno de uno de los huéspedes: Amer, Hosni, Mansur y Sarhan. El quinto huesped, Tolba, es mencionado en cada una de las crónicas, pero no ofrece su versión de los hechos. Así, cada uno de los inquilinos relata su vida dentro y fuera de la pensión, entrelazándose sus historias y ofreciendo diversos puntos de vista. El desengaño, la impotencia, y sobre todo la presencia de Zohra, una camesina que huye de un matrimonio con un anciano en su pueblo y es protegida por Mariana, quien la contrata en su pensión, son los puntos principales alrededor de los que gira la acción.

Teniendo como escenario la pensión, y otros lugares míticos alejandrinos como Athineos, Trianon, el Hotel Cecil, La Genevoise y Pastrudis, la acción se desarrolla simultáneamente en la sociedad egipcia de los años 60. Otra mirada, más egipcia, a añadir a la de Lawrence Durrell.

lunes, octubre 27, 2008

Alphonse Mucha



Ya han pasado dos semanas. Fuí con Marisol al CaixaForum a ver la exposición de Los Uffici, pero cuando llegamos, resulta que aún no estaba abierta (ahora ya lo está, y todavía no he ido), así que marchamos en dirección contraria hacia la sala Alphonse Mucha: un desconocido para mí hasta ese momento.
Al entrar, pudimos admirar toda su obra; esa mezcla de arte y publicidad que se funde en la belleza de sus trazos. Este artista checo, nacido en la región de Moravia y que trabajó en Munich, París y Nueva York, entre otras ciudades, cultiva un exquisito estilo de las tendéncias de la época: El Art Nouveau.
Una mirada diferente a la tradicional de Henry de Toulouse Lautrec; una lámina decorando un antiguo café al estilo de la Belle époque; una imagen para dar forma a una canción de Edith Piaf ..., varias estampas donde podría encajar su obra.
Quizás estaba perdida entre los viejos cuadros que colgaban de la pared de l'Élite, aquel café alejandrino donde mi mente si recuerda haber visto a Toulouse Lautrec.
El tiempo se petrifica en sus imágenes.

domingo, octubre 05, 2008

Resaca Post Aegyptiaca



El dia comenzó con sueño. La shisha de piña de anoche me dejo K.O., y me tumbé en la cama para no despertar hasta las 5.30 de esta mañana. Corriendo me hice la maleta, desayuné, y me subí en el taxi. Al llegar al Aeropuerto del Cairo, el caos era total. En todas las taquillas de Egyptair se aceptaban todos los vuelos, asi que me puse en una de ellas. Tras llevar media hora en el aeropuerto, cuando ya estaba en segunda posicion, empiezan a facturar personas de last time, y posteriormente, cierran el mostrador y nos dicen que volvamos a hacer la cola de nuevo. Asi que indignado, he ido a gritarle al jefe de facturación en ingles sobra la injusticia; Gracias a la ayuda de un egipcio que vivia en Holanda, he conseguido facturar sin hacer una nueva cola. Luego control de pasaportes, otra nueva cola, y finalmente, hacia Barcelona.

Una serie inconecta de imágenes pasean por mi mente: la Corniche Alejandrina a pleno sol, la Corniche nocturna repleta de gente que celebra el fin del Ramadan, los baños en el agua transparente del mar, las shishas frente a la Corniche, en el Athineos o en el Cafe de la Paix, las comidas exquisitas en Santa Lucia, y las conversaciones con mis amigos alejandrinos en el Elite, en ingles, francés o griego.

Recuerdo aquel atardecer desde los jardines de Montazah que se vio truncado por las nubes, y aquel barrio de Bakus repleto de gente hasta los topes y con olor a pescado, mientras yo viajaba en el tranvía que atravesaba la ciudad y poco despues me llevaría al lujo de San Stéfano. Y de nuevo la Corniche, y la calle Nabi Daniel, único recuerdo de la ciudad de Cleopatra. Y los minaretes y campanarios, ortodoxos, coptos o católicos, brotan sobre la ciudad; y de nuevo la brisa del atardecer. Vuelvo a ver la casa de Cavafis, y su vista: un prostibulo para pecar que ya no existe, y una iglesia para limpiar el pecado, que aún se alza imponente. Respiro el recuerdo de Lawrence Durrell, cuya casa, no llegué a confirmar si finalmente ha sido derribada. Pero sus personajes todavía vagan por los salones vacíos de Pastroudis y por el imponente Trianon, recuerdos del pasado. Justine, Clea, Mountolive ..., bien pudieran estar cenando en aquella mesa del Santa Lucia, mientras el piano sonaba.

Abandoné Alejandría corriendo, con el tiempo justo, casi como si quisiera exprimir los minutos en la ciudad mientras bebía una Saqqara Gold y charlaba con aquel griego de Chios que tras vivir en Atenas habia vuelto de nuevo a Alejandria. Me despedí de Joseph y Mohammed, y cogi un taxi hasta la estación.

En el Cairo, volvi de nuevo al barrio copto, me perdí entre sus callejuelas que recuerdan Jerusalen, entre San Sergio y Santa Barbara, San Jorge y la sinagoga ... para abandonar ese silencio parcial y adentrarme en Khan el Khalili y hacer las obligadas compras que ya no puedes atrasar más. De nuevo en Zamalek, cena y shisha.

lunes, septiembre 29, 2008

Cronicas desde Alejandria


Nota: Sigo sin acentos, enyes y cosas hispanicas. O sea, teclado arabe.

Se marcharon todos a las 7 de la tarde, y nos quedamos solicos la Zule y yo. Desayunamos temprano, y marchamos con su novio al Instituto Frances de Arqueologia. Despues marchamos a la Universidad Americana, pero el taxista no tenia ni papa de ingles, asi que de pronto pensamos: Creo que nos lleva a la embajada americana. Total, que nosotros gritando: University, near Cairo Museum, pero el tio nada de nada. Le ensenye el tiquet del Museo del Cairo, donde estaba la foto, para que el senyor lo viera, pero el tio se puso a leer el texto durante 5 minutos, y no habia nada que leer, solo habia una foto. Total, que al final abri la Lonely Planet, y mira por donde, estaba en arabe universidad y museo, y el senyor taxista, dijo: ahhhh, ahhhhh
Y si, nos llevo. Luego de mirar libros alli, nos despedimos, unos hacia Luxor, otro a Alejandria. Marche a la estacion de autobuses, y de paso rompi la maleta tirando de ella en esas aceras que tienen tamanyo de gigantes. A posteriori, subi al bus, y bueno, una hora y media tardo en Salir del Cairo. Ya empezaba a acordarme yo del tren, que no habia plazas.

Total, que llegue a Alejandria, la ciudad de Cleopatra. No recomiendo a nadie llegar en bus a Alejandria. La estacion de autobuses es un descampado en medio de nada, y bueno, se me tiraron todos los taxistas desesperados gritando hamasin, o sea, 50 libras. Uno me dijo que 20, y a mitad de la autopista para ir a Alejandria ciudad, me dice arbatin, es decir 40. Yo me hice el sueco, pero el tio me saco 2 billetes de 20 libras, total, que le dije que si. Cualquiera se hacia el duro en medio de una autopista, ya le regatearia al llegar al hotel. No encontrabamos el hotel, intento colarme en otro hote, y al final tuvimos que llamar por telefono. Eran las 6 y el tio sin comer (era Ramadan), asi que va y me pide 100 libras. Yo le digo que 40 Libras (las que no iba a pagar, pero como tardamos mucho tiempo, me parecio correcto), y me pide 10 libras mas. Total, que le di 5 para que se quedara contento. La verdad es que entre que el susto, y la tristeza de no ver a la gente, pues estaba un poco ploff. Es duro pasar de un grupo tan majo a estar solo en una ciudad tan grande como esta. Pero es flipante.

Hoy he estado comiendo en el cafe griego donde iba el poeta Kavafis, luego he cogido el tranv'ia durante media hora y he visto desde lo mas pobre (Khan el Khalili super poblado y con olor a pescado) a lo mas fashion. Luego he caminado por la Corniche, viendo las playas hasta llegar a los jardines de Montazza y al final he ido al mega centro comercial San Stefano donde van los ninyos bien alejandrinos y las ninyas bien alejandrinas, con Mango y Springfield incluidos. 3 pisos que flipas.

Manyana cambiare de hotel. La senyora armenia, que ademas de hablar arabe y armenio, habla frances, ingles y griego, es muy simpatica, pero estoy un poco lejos del centro, y este barrio ya me lo conozco, asi que me voy a un hotel justo al lado del Cecil, que no es tan bonito, pero es mas barato.

miércoles, septiembre 24, 2008

Cronicas desde Luxor


Antes de nada, no puedo poner acentos porque tengo un teclado arabe.

No hablare del Cairo porque ya es preterito, y no tuve tiempo de conectarme a un Cyber. Demasiado que ver en la noche cairota, y lo ultimo que se me ocurrio fue buscar un Cyber cafe.

Llegamos a Luxor, la antigua Tebas, despues de 10 horas de viaje nocturno en tren. La primera visita fue al museo de Luxor, y luego al anochecer, marchamos hacia el templo de Luxor donde pudimos observar esa maravilla del arte egipcio bajo la tenue luz amarilla que lo iluminaba en la noche. Lastima que faltaba el oblelisco que literalmente se pudre actualmente en la parisina Place de la Concorde.

Hoy nos hemos asado al sol durante 7 horas en el templo de Karnak, el mayor jamas construido, y tras comer en un restaurante egipcio (para egipcios, no para guiris, con su banyo bien majo y suciete, jaja) nos hemos marchado a la Corniche a fumar una shisha bajo la noche egipcia, junto al Nilo, viendo las barcas y pasar alguna faluka. Posteriormente hemos caminado hasta el hotel. Manyana nos espera la orilla Occidental, con sus templos y tumbas.

domingo, septiembre 14, 2008

Haciendo las maletas

Hoy ya vino Luisa desde Valencia, así que nos fuimos a cenar con Elena al jordano de la Avenida Gaudí. Como no vamos a comer humus y falafel en estos dias, pues hoy aprovechamos la última cena europea, y la hacemos a la árabe. ¡Hasta shisha hemos tenido!
Luego a casita, que hay que hacer la maleta. Finalmente desheché el mochilazo que me llevé a la Patagonia; no creo que me cupiese tanta ropa, francamente, así que saqué el maletón, que ya conoce Egipto. Y a empezar a llenarlo: la lonely planet, el moskeline para tomar notas, dos libros: Los idus de Marzo (lo tengo a medias) y Por el camino de Swann, ropa para las pirámides, ropa mas atada para caminar por El Cairo, ropa para la noche, el bañador, el pijama (aun no he encontrado la parte de debajo), el champú .... ¡joder, cuantas cosas! Seguro que me dejo algo, pero bueno, siempre me las apaño.
Mañana ya volaremos para El Cairo. Luego la visita a El-Fayum, y finalmente el tren para Luxor, la antigua Tebas. Luego me quedaré una semanica más, yo solito, por tierras egipcias. Al final he decidido que la pasaré en Alejandría. Me han recomendado un hotel muy barato, el Blue Riviera, regido por una francesa, que es como volver a 1950, espero que no me defraude. Espero conocer la ciudad tranquilamente, sin prisas, viendo las puestas de sol sobre la Corniche, leyendo libros en mi habitación decimonónica, visitar las pastelerias griegas, tomar café turco y fumar las shishas. No me interesa conocer muchas ciudades, sino conocerlas de verdad, así que vuelvo a Alejandría (un dia no fue suficiente), y como mi presupuesto ya no me permite hospedarme en el Cecil Sofitel, pues a la pensión francesa.

Bueno, sigo con la maleta, que ya le queda poco (si encuentro el dichoso pijama)
Maar Salama